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Los 'peros' a la victoria del PSOE este 28-A

El resultado está algo por debajo de lo que llegó a manejar el partido durante la campaña electoral y deja algunos interrogantes

Diari de Tarragona

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Simpatizantes socialistas celebran el resultado del PSOE en las elecciones generales, en la sede socialista en la Calle Ferraz de Madrid. EFE/JuanJo Martín

Simpatizantes socialistas celebran el resultado del PSOE en las elecciones generales, en la sede socialista en la Calle Ferraz de Madrid. EFE/JuanJo Martín

La sede del PSOE recuperó hoy, por primera vez en once años, el ambiente festivo en una noche electoral. Pedro Sánchez está en condiciones de volver a ser presidente del Gobierno después de haber obtenido una victoria clara: 123 diputados, a 56 del PP, su inmediato competidor. El resultado, sin embargo, está algo por debajo de lo que llegó a manejar el partido durante la campaña electoral y deja algunos interrogantes. No está en absoluto claro que los socialistas puedan prescindir de los independentistas catalanes para superar la investidura. Y ese, según declaró el propio secretario general en la última jornada de la campaña, era uno de sus principales objetivos.            

Si, como cabe esperar, Ciudadanos se mantiene firme en su veto, Sánchez tendrá que abrir una negociación a varias bandas con Unidas Podemos (35escaños), En Comú (7) y el PNV(6), además de partidos minoritarios como Coalición Canaria (2), o el Partido Regionalista de Cantabria (1). Con ellos rozaría los 176 diputados de la mayoría absoluta, pero no los alcanzaría, salvo cambios tras el recuento del voto en el exterior. Estaría, pues, obligado a segunda vuelta, en la que ya le valdría con la abstención de Esquerra, PDeCAT o EH Bildu.

Es su única baza y es a lo que ayer mismo le abocaron también los militantes y simpatizantes reunidos en la calle Ferraz, a los que se dirigió desde un balcón imprevisado en la sede del PSOE -una imagen que no se veía  desde el triunfo de José Luis Rodríguez Zapatero en 2008- : "Con Rivera, no", le gritaron. "Ha quedado claro", respondió él. "Lo he escuchado, pero -añadió tras prometer mano tendida a todos- nosotros no vamos a hacer como ellos, que ponen cordones sanitarios" .

La situación no es en absoluto fácil, pero los socialistas tienen, en todo caso, razones de sobra para estar contentos. Hace tres años, en las elecciones del 26 de junio de 2016, regitraron los peores resultados de su historia: 85 escaños y 5,4 millones de votos (22, 63%). No lograron ser primera fuerza en ninguna comunidad autónoma, fueron tercera fuerza en Madrid, Galicia, País Vasco y la Comunidad Valenciana y cuartos en Cataluña. Ahora, todo se ha dado la vuelta. Con 7, 1 millones de votos (un 28,7% del total) son el partido más votado en casi toda España, menos en el País Vasco, Navarra y Cataluña, donde han quedado en segunda posición.                    

Operación rentable                      
Se demuestra que Pedro Sánchez, al que los notables del partido expulsaron en el histórico Comité Federal del 1 de octubre de 2016 y los militantes indultaron en las primarias de 2017, hizo una operación rentable, en términos electorales, con la moción de censura contra Mariano Rajoy. Apenas un mes antes, el CIS le situaba en un empate técnico con PP y Ciudadanos pero ligeramente por detrás de ambos.            

A pesar de que, algunos en el partido creyeron que el hecho de haber necesitado a las fuerzas independentistas para gobernar le pasaría factura, el presidente del Gobierno    utilizó el veto de ERC y el PDeCAT a sus Presupuestos como prueba de que jamás quiso vender España (la acusación que vertían sobre él el PP y Ciudadanos) y lo fio todo al miedo a Vox.

El voto útil de la izquierda al que tanto apeló durante la campaña no ha jugado tan a su favor como se esperaba, pero en el país de los ciegos el tuerto es rey. "Nos decían que este partido ya no tenía futuro que lo único que podia ser era la muleta del PP y aqui estmos reivindicando el presente y el futuro de una fuerza centenaria", clamó en su alocución a las masas, acompañado de su mujer, Begoña Gómez, y los principales dirigentes del partido, Adriana Lastra, José Luis Abalos, Carmen Calvo y Cristina Narbona.       

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