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O mejora sus competencias, o váyase olvidando de su empleo

Laboral. La digitalización creará 1,25 millones de empleos en España en los próximos cinco años, pero destruirá o reconfigurará los puestos de trabajo de remuneración media

Rafael Servent

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El proceso de digitalización está meneando el mercado laboral como nunca. La cuarta Revolución Industrial (también Industria 4.0), cuya principal palanca tecnológica es el uso de los sistemas ciberfísicos (como anteriormente fueron la máquina de vapor, la electricidad o la electrónica), arroja un escenario en el que, en los próximos cinco años, el sector STEM creará sólo en el Estado español hasta 1,25 millones de empleos. Por lo menos, eso es lo que asegura el último informe de Randstad Research titulado

La digitalización: ¿crea o destruye empleo?

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Pero... ¿De qué va eso de STEM? Si todavía no le suena la jerga, más vale que se vaya poniendo al día, porque le va el empleo en ello. Literalmente. Se explica fácil: si hay unos empleos que se crean, con ellos dejan de existir otros. En concreto, todos aquellos empleos que hoy cuentan con una remuneración media. Si tiene usted un salario apañado pero sin pasarse y se siente identificado, esto es lo que hay.

Así que vayamos a lo del STEM, que interesa. Como todos los acrónimos (o casi) STEM viene del inglés. Se trata del sector que engloba las áreas de Science, Technology, Engineering, Maths (STEM). Es decir, ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Ah, vale: que ya respira más tranquilo. Que acaba de ver usted que está en el sector STEM, porque resulta que es químico o ingeniero. Pues tampoco.

Estamos hablando de la creación de nuevos empleos en sectores altamente tecnológicos y muy productivos. Para nuevos mercados. Empleos que no existían hace ni siquiera cinco años. Es decir, distintos al que tiene usted hoy. Así que siga atento, porque si bien es cierto que pueden llegar a crearse esos 1,25 millones de nuevos empleos en los próximos cinco años (de los que Randstad Research calcula que 390.000 serán STEM puros, 689.000 inducidos y 168.000 indirectos), también lo es que habrá una destrucción de empleos, con unos puestos de trabajo que «desaparecen o se reconfiguran».

Respire y agárrese a eso: también se reconfiguran. Bueno es saberlo. Pero mejor aún es ponerse manos a la obra para que usted sea uno de esos ‘reconfigurados’. ¿Por dónde va la cosa? Le sonará mucho: habilidades y competencias. No va de títulos ni de nivel de inglés, sino de cosas como la creatividad o el pensamiento crítico.

La polarización del mercado laboral ya está aquí, y no va a haber espacio para el término medio. En buena lógica, si usted se encuentra en esa parte media de la tabla (como tantos otros), la aspiración es ir hacia arriba. Así que empiece a trabajar en ello.

Cuenta Randstad Research que en un futuro muy próximo (y cinco años no son nada), las dos categorías de trabajadores más demandadas serán los knowledge workers (trabajadores del conocimiento), con un 38% de la demanda, y los líderes, con un 35%. Los primeros se caracterizan por ser «profesionales cualificados con capacidades difícilmente duplicables». Los segundos son «profesionales con múltiples habilidades que liderarán cambios en la organización, desarrollo e innovación».


Sin especialistas de tareas
Juntos, ambos perfiles aglutinan un 73% de la demanda. Les siguen los trabajadores técnicos, con «formación especializada para desarrollar funciones específicas» (18% de la demanda) y, de forma residual, los operarios (5%) que «no requieren habilidades o conocimientos muy específicos y desempeñan actividades poco cualificadas», los especialistas en oficios (3%) con «conocimientos específicos para realizar ciertos oficios o profesiones» y los especialistas de tareas (2%) que «hacen uso de la información pero no generan ideas o conocimiento, desarrollando tareas repetitivas».

La robotización, la Inteligencia Artificial y los bots (que en poco tiempo reemplazarán, sin duda, a todo el sector de teleoperadores) no auguran un gran futuro para estos últimos perfiles con menor demanda. La única salida es capacitarse con las habilidades y competencias que tendrán mayor demanda en 2020. Es decir, ahora mismo.

A saber: solución de problemas complejos, pensamiento crítico, creatividad, gestión de personas, coordinación, inteligencia emocional, toma de decisiones, orientación a servicio, negociación, flexibilidad cognitiva. Empiece a dejar de centrarse sólo en sus competencias más hard (conocimientos específicos de su sector o profesión) y muestre interés por las soft: competencias transversales, que tendrá que adquirir sí o sí (sea ingeniero o administrativo) en caso de que quiera mantener un empleo. Que ya no será su empleo, sino su nuevo empleo.

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