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Pase lo que pase en estas horas críticas volveremos a ‘decir amigos’

La amistad te permite vivir dos veces. Y ahora estreno una segunda vida al reencontrarme con los lectores del ‘Diari’ en su nueva existencia. ¡Hola de nuevo amigos!

Lluís Amiguet

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Lluís Amiguet escribe La Contra de La Vanguardia desde que se creó, en enero de 1998. Nacido en Tarragona, comenzó a ejercer como periodista en el Diari y en Ser Tarragona

Lluís Amiguet escribe La Contra de La Vanguardia desde que se creó, en enero de 1998. Nacido en Tarragona, comenzó a ejercer como periodista en el Diari y en Ser Tarragona

Sabes que estás con un verdadero amigo, porque, aunque no lo veas durante un tiempo, el cariño vuelve a fluir entre vosotros en cuanto os reencontráis y enseguida los dos sentís como propio cuanto ha sucedido al otro. Por eso, la amistad te permite vivir dos veces.

Y ahora estreno una segunda vida al reencontrarme con los lectores del Diari en su nueva existencia: ¡Hola de nuevo amigos! Y también con el dinámico equipo de los periodistas de la casa y con Toni Coll, alma de esta casa y con Josep Carles Rius, los dos compañeros míos en La Vanguardia y ahora comprometidos con esta renovada promesa de buen periodismo.

Hace unos años, nadie logrará que confiese cuántos, firmaba en este diario mi primera entrevista. Fue con Joan Manuel Serrat en el camerino de los Festivals de Tarragona. Serrat ya era un cantautor universal y yo un pipiolo de primero de periodismo que titubeaba acongojado en cada pregunta -aún titubeo y aún me acongojo-, pero el poeta y cantautor supo tranquilizarme e infundirme confianza con sus recuerdos de Tarragona, su paso por la Laboral y su mili aquí…(Hablar de la mili «fa gran», lo sé, pero quien olvida su pasado no aprecia su presente).

Somos mejores que hace 20 años. En los ochenta no estaba claro que fuéramos a lograrlo

Me vio tan nervioso que para tranquilizarme me recitó Decir amigo, que es su canción más tarraconense: «Decir amigo/es decir tienda/botas, chamaque, y fusil/y los domingos a pelear hembras/entre Salou y Cambrils». Creo recordar que acababa con un «Decir amigo/no se hace extraño/cuando se tiene sed de 20 años/y pocas  pelas». Bueno, pues Serrat, el Diari y yo hace 20 años (por lo menos, lo admito) que tenemos 20 años, yo sigo con pocas pelas, y creo que coincidimos en que no se nos hace extraño «Decir amigos».

Desde aquellos ochenta, hemos convertido esta ciudad y la gran área metropolitana a la que damos nombre, la segunda de Catalunya y una de las más prósperas y dinámicas gracias a la Unión Europea, en una realidad con mucho mejor presente que pasado y una esperanza de futuro.

Torreforta, Bonavista, Sant Salvador i Sant Pere i Sant Pau eran cuando empecé a escribir en este Diari se esforzaban por acoger a miles de nuevas familias tarraconenses, pero las escuelas y hospitales se instalaban en barracones. Hoy son residencias de una nueva, ambiciosa y pujante clase media tarragonina y han renovado y mejorado sus calles y viviendas con un urbanismo de amplias avenidas, como la gran rambla de Campclar, que demuestra su orgullo cívico con su apuesta por la convivencia en la diversidad.

La ciudad vivía de espaldas al Mediterráneo -como el Roger de Llúria del Balcó- y hoy sigue abriéndose al mar, como nuestro Puerto que antaño era solo una gran área industrial y ahora acoge cruceristas de lujo y será un gran parque marítimo. Y la pasarela hasta la playa es otro buen paso en esa apertura.

Qué les diré de nuestro nuevo mercado, que compite con ventaja con los barceloneses y de nuestra Universidad, donde hoy mismo iré a impartir clases a un alumnado de toda Europa y Latinoamérica que viene atraído por su excelente posición en los rankings de investigación. Cuando entrevisté a Serrat, el único camino hacia la universidad pasaba por el Cercanías a Barcelona y por pagar una residencia allí que pocos podían permitirse.

Hoy somos mejores que entonces, como nuestra gran área metropolitana. Y nuestros hijos son más guapos, más altos, más listos y hablan más idiomas (empezando por el catalán), que nosotros.

Y en los 80, cuando entrevistaba a Serrat para el Diari, no estaba nada claro que fuéramos a lograr todo esto. Pero lo hemos conseguido juntos, renunciando a menudo a nuestros grandes sueños para hacer posibles mejores realidades. Por eso, déjenme olvidar las gestas históricas, pase lo que pase en estas horas críticas, volveremos a «Decir amigos».

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