Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Más de Opinion

'Spain is different'

Joan Morales

Whatsapp

En los 70 ir a la playa se convertía en toda una odisea familiar entre fiambreras de tortillas de patatas, botellas de litro de Mirinda, flotadores artesanales inventados con una cámara de rueda de camión o protectores solares de la marca Nivea (creo que la única que había por entonces). En aquellos años en los que para poder bañarte después de comer tenías que esperar una eternidad para evitar un corte de digestión, y al final acababas agobiando a tus padres preguntando si ya podías meterte en el agua, también recuerdo cuando llovían del cielo pequeños obsequios playeros que acostumbraban a ser pelotas hinchables. Cuando se oía el motor de la avioneta de publicidad (la misma que ahora pasa anunciando cualquier discoteca de moda de la costa), los bañistas nos poníamos en alerta para coger una buena posición que nos permitiese hacernos con alguno de los regalos que tiraban desde la avioneta. Los tiempos han cambiado y ahora los ‘regalos’ se presentan en algunas playas en forma de pastillas de hachís, como en Málaga donde el pasado domingo apareció flotando un fardo con 30 kilos de ‘chocolate’, que los bañistas se repartieron en un visto y no visto. Cuando el socorrista se percató de la presencia de la droga e intentó hacerse con ella para entregársela a la policía ya era tarde. Los veraneantes se habían llevado a puñados las piezas de polen, dejando tan sólo 500 gramos. Una estampa insólita que demuestra que aquel eslongan que se inventó Manuel Fraga, cuando era ministro de Turismo del franquismo, en los años 60, y que rezaba: ‘Spain is different’, todavía hoy sigue vigente.

Temas

  • OPINIÓN & BLOGS

Comentarios

Lea También