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Opinion Editorial

Una discriminación intolerable

Los rectores han planteado reducir progresivamente las tasas y precios universitarios aplicados por la Generalitat desde el año 2011.

 

Diari de Tarragona

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La rectora de la URV fue la encargada de leer el manifiesto de los rectores de las universidades públicas de Catalunya. EFE

La rectora de la URV fue la encargada de leer el manifiesto de los rectores de las universidades públicas de Catalunya. EFE

Los rectores de las universidades públicas catalanas han lanzado la voz de alerta sobre los graves problemas presupuestarios que amenazan al sistema universitario catalán. Una sola cifra pone de manifiesto el problema. En 2009, la Generalitat dedicó 908 millones de euros a las universidades públicas catalanas. Ocho años después, en 2017, la cifra cayó a los 766 millones. Paralelamente los gastos corrientes han ido aumentando. Para superar el grave problema financiero, los centros han incrementado los costes que van a cargo del alumno. El resultado pone en evidencia el grado de discriminación que sufren los estudiantes en Catalunya comparativamente con otras comunidades españolas. Un reciente estudio de Cuponation, un portal de códigos de descuento y ofertas on line, revela que Catalunya es la comunidad autónoma en la que resulta más caro estudiar en la universidad pública, una cuestión que depende de la Generalitat. El precio del grado más caro en Catalunya es de 39,53 euros, el triple que en Andalucía y el doble que en Baleares o Euskadi o que la media española (20,3 euros). En el caso del grado más barato (25,27euros), los catalanes pagan tres veces más que los asturianos, el doble que los castellano-leoneses o un 86% más que la media de todas las universidades públicas (13,57 euros).

La rectora de la URV, María José Figueras, critica que «por culpa de los políticos, no solo la Universidad sale perjudicada, también los estudiantes y sus familias que tienen que pagar un 30% más en las tasas universitarias que en el resto del Estado».

Tal diferencia es inaceptable. Hay padres que se plantean trasladar a sus hijos a otras comunidades porque les sale más barato incluso contando los costes de estancia y manutención fuera del hogar familiar. Los rectores han planteado reducir progresivamente las tasas y precios universitarios aplicados por la Generalitat desde el año 2011, pero la respuesta del Govern es que no hay presupuesto y que la Generalitat apenas puede socorrer los gastos corrientes. Y la política mirando hacia otro lado.

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