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Y al tercer mandato de Pellicer, el PAM resucitó

Munta i Baixa. Ayuntamiento. ERC pilotará la confección del Pla d’Acció Municipal para la legislatura, instrumento al que el alcalde era más bien alérgico

JOSEP CRUSET

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La vicealcaldesa Noemí Llauradó durante la presentación de lo que será el Pla d’Acció Municipal 2019-23. FOTO: A.R.

La vicealcaldesa Noemí Llauradó durante la presentación de lo que será el Pla d’Acció Municipal 2019-23. FOTO: A.R.

El Ayuntamiento de Reus volverá a dotarse de un Pla d’Acció Municipal (PAM), ocho años después de que dicha herramienta, que tuvo sus días de gloria entre 2003 y 2011, quedase aparcada tras la victoria electoral convergente que puso fin a los gobiernos tripartitos de izquierda.

Ha sido precisamente ERC, partícipe de aquellos PAM, la formación que ha apostado por implantar esta hoja de ruta para el conjunto de la legislatura, tal como se comprometió en su programa electoral e impuso en el pacto de gobierno con Junts per Reus y Ara Reus. La líder republicana y vicealcaldesa, Noemí Llauradó, será la responsable de pilotarlo, tal como se encargó de visualizar y enfatizar durante la rueda de prensa en que anunció su elaboración.

Que un ayuntamiento se dote de un PAM no tendría nada de especial, a no ser por la alergia respecto a los planes estratégicos que el alcalde Pellicer ha mostrado en sus dos legislaturas anteriores, donde la planificación a largo plazo ha brillado por su ausencia. Un buen ejemplo fue el desdén con que el gobierno municipal recibió las propuestas del Eix 2015, un proyecto impulsado por la Cambra de Comerç que había contado con la participación un centenar de agentes económicos y sociales y profesionales de múltiples ámbitos.

Que aquellos PAM 2003-07 y 2008-11 fueran la plasmación del modelo de gestión simbolizado por Innova no debió contribuir a que Carles Pellicer tuviera a esas tres siglas en el mayor de sus aprecios. Y menos después de que el actual alcalde debiera centrar su primer mandato en reequilibrar unas cuentas municipales en estado crítico por las deudas derivadas del enorme esfuerzo inversor que supusieron esos planes, agravadas por los embates de la gran crisis.

La ausencia del músculo financiero y la capacidad de endeudamiento que aportaba Innova aparece como la primer gran diferencia del PAM 2019-23 respecto a sus predecesores –cuya gestión era responsabilidad del exdirector general Josep Prat–. Si entonces el PAM incluyó megaproyectos como el nuevo Hospital de Sant Joan, el actual va a ser necesariamente más modesto.

Proceso consultivo

El plan establecerá las líneas prioritarias y las actuaciones que el gobierno municipal desplegará en los próximos cuatro años, a partir de los objetivos y acciones estratégicas que cada concejalía ya ha recibido orden de fijar. «Es la hoja de ruta que orienta el modelo de ciudad que se quiere para Reus», dijo Noemí Llauradó. Nada nuevo bajo el sol. O sí, porque la ausencia de modelo de ciudad ha sido una de las críticas más recurrentes que ha recibido la gestión de su socio, el alcalde Pellicer.

La otra gran novedad respecto a las experiencias anteriores es que se abrirá un proceso de participación para consultar la opinión de la ciudadanía sobre las actuaciones planteadas por el gobierno municipal. En esta segunda fase, prevista para mediados de octubre, los reusenses podrán votar de manera electrónica o presencial cuáles son las acciones incluidas en el PAM que consideran más importantes.

El proceso participativo también lleva el sello de los republicanos, con la concejal de Participació i Bon Govern, Montserrat Flores, a la batuta. ERC también se apresuró a remarcarlo el pasado viernes, inmediatamente después de que el pleno del Ayuntamiento aprobara el Reglamento de Participación Ciudadana.

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