Sorprende la actitud de Mark Rutte, secretario general de la OTAN, con Donald Trump. En lo de Groenlandia se ha puesto de perfil, que ya es mucho pedir para él. Cuando se aprobó que Europa gastaría en defensa hasta llegar al 5% exigido por Trump, le dijo: «Lograrás algo que ningún presidente de EE.UU. ha conseguido en décadas».
Tras el bombardeo de Irán, le elogió así: «Presidente, querido Donald, felicidades y gracias por tu acción decisiva. Ha sido algo verdaderamente extraordinario». En otro momento: «Vuelas hacia otro gran éxito». Una periodista de Sky News le preguntó si no iba demasiado lejos con tantos halagos. «Es cuestión de gustos», contestó.
Mark Rutte no es un cualquiera, fue 14 años primer ministro de Países Bajos. Aprovechando el ego de Trump, se hace el tonto y practica con él la diplomacia del peloteo como estrategia.