La plantilla del CMQ de Reus reclama que la segunda fase del traslado culmine en tres años

Los trabajadores del Centre Mèdic Quirúrgic piden que los servicios que todavía permanecen en la calle Gaudí se integren en las dependencias del antiguo Hospital lo antes posible

Carmina Marsinach

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Las nuevas dependencias del CMQ se estrenaron en enero. FOTO: FABIÁN ACIDRES

Las nuevas dependencias del CMQ se estrenaron en enero. FOTO: FABIÁN ACIDRES

Los trabajadores del Centre Mèdic Quirúrgic (CMQ) de Reus reclaman al Ayuntamiento, al Consell d’Administració y a la dirección del centro que se pongan a trabajar de «manera inmediata» en la segunda fase del traslado del CMQ con el objetivo de integrar todos los servicios en un mismo edificio, en las dependencias del antiguo Hospital, en la calle Vapor Nou.

«Tenemos que luchar para que sea una realidad en tres años», señalan desde el comité de empresa, que consideran que, ahora están en un punto de inflexión: «Invertir ahora en el proyecto, sin demoras, será el éxito de mañana. Tenemos que convertir el CMQ en un verdadero referente de la sanidad, no tan solo de Reus, sino del Camp de Tarragona».

A principios de este mes de marzo se completó el traslado de parte de los servicios del CMQ a las instalaciones reformadas del antiguo Hospital Sant Joan. En este edificio de la calle Vapor Nou, desde enero ya funcionan 25 consultas externas, el área de pruebas digestivas y el servicio de urgencias. Posteriormente, entraron en funcionamiento los servicios del hospital de día para atenciones urgentes y de larga asistencia, la unidad de exploraciones complementarias, los servicios de radiología y un área de cirugía sin hospitalización.

El CMQ también mantiene una parte de la actividad en el espacio de la calle Gaudí, donde se concentra toda la actividad quirúrgica y la hospitalización, así como una parte de las consultas externas.

La plantilla del CMQ hace una valoración positiva del traslado. Dicen que a grandes rasgos ha sido «satisfactoria» y están ilusionados «por el proyecto de futuro que esta nueva etapa comporta». Las carencias operativas y técnicas que se produjeron los primeros días, se fueron resolviendo gracias a la implicación de todos los trabajadores.

Mejorar los recursos humanos

Con todo, desde el comité de empresa ponen de manifiesto que la política de recursos humanos del CMQ aún es uno de los «puntos débiles» del centro. «Cuando hablamos de invertir de verdad en el proyecto, estamos hablando también de invertir en las personas. La plantilla es la gran olvidada», aseguran. Los trabajadores critican que la tasa de temporalidad de los empleados está cerca del 40% y lamentan que desde la empresa, «no se fomente el desarrollo profesional» ni la retención de talento.

«Nos preocupa el incremento de excedencias que estamos detectando entre la plantilla en los últimos meses, y la cantidad de personal formado que se ve obligado a irse por culpa de la temporalidad», señalan desde el comité.

Por otro lado, proponen que los cargos de responsabilidad se puedan revalidar en una convocatoria pública cada cierto tiempo con el objetivo de garantizar la igualdad de oportunidades, un buen liderazgo y la renovación de ideas.

Los trabajadores hacen un balance positivo del traslado pero exigen mejoras laborales 

Durante el traslado también se realizaron modificaciones sustanciales en las condiciones de trabajo de los servicios de consultas externas y los servicios de urgencias. Según el comité, se cambiaron turnos y horarios sin tener en cuenta las necesidades de los trabajadores en materia de conciliación. En este sentido, solicitaron a la dirección que comunicara y justificara los cambios con tiempo con el fin de consensuarlos con la plantilla.

Tal y como indican desde el comité, el traslado ha hecho aumentar el personal en prácticamente todos los departamentos. «Tenemos notificados ciertos picos puntuales de trabajo en quirófano y urgencias que estamos analizando», dicen.

Pero donde no se ha incrementado la plantilla ha sido en los servicios de almacenamiento y farmacia. Los representantes sindicales aseguran que son los mismos trabajadores, pero ahora tienen que dar servicio a dos centros sanitarios.

Otra área que les preocupa es la administrativa de facturación, recursos humanos y admisiones, donde no se ha aumentado el personal «y existe una carga de trabajo elevada». En este sentido, también reclaman más recursos. Aseguran que faltan despachos y salas de trabajo para el personal administrativo.

El comité reclama más personal en el área de administración y más despachos y salas

Los trabajadores piden que no se olviden las instalaciones de la calle Gaudí mientras sigan operativas. El comité ya ha solicitado a la dirección la renovación de las literas y las sillas de ruedas, una demanda del colectivo de celadores.

También solicitan renovar los equipamientos de diagnosis de la imagen y volver a ofrecer el servicio de TAC, así como mejorar las líneas telefónicas que siempre están colapsadas y aumentar el personal de atención telefónica.

Trabajar en plena pandemia

En las instalaciones del antiguo Hospital han ganado más espacio y amplitud para garantizar las medidas de seguridad para prevenir contagios de la Covid-19. Para evitar aglomeraciones de gente durante la pandemia, en el edificio de la calle Gaudí se ha incorporado una persona que controla los accesos para evitar la entrada de acompañantes no autorizada.

Desde el comité aseguran que durante la pandemia «hemos dado y continuaremos dando lo mejor de nosotros». Recuerdan que sufrieron cambios de horarios, jornadas excesivas, cambios de centro y servicios: «Hemos sentido miedo, no hemos infectado y hemos perdido compañeros como el querido Dr. Tariff», expresan. Por ello, desde el comité están trabajando junto con la empresa para evaluar los riesgos piscosociales de la plantilla que ha trabajado bajo una situación de estrés.

Durante la inauguración de las nuevas dependencias del CMQ en el antiguo Hospital, el concejal de Salut, Òscar Subirats, señaló que inicialmente no se preveía un aumento de la plantilla, pero no descartó que en un futuro se contratara más personal si hay un incremento de la actividad en el centro.

El Ayuntamiento, en una segunda fase, tal y como reclaman los representantes sindicales, tiene previsto centralizar toda la actividad del CMQ en la calle del Vapor Nou y ampliar los servicios. Aun así, aún no se ha empezado a planificar esta actuación ni tampoco se ha proyectado en el tiempo.

El comité de empresa del CMQ se renovó el pasado mes de octubre. Hay cinco miembros de la CGT y 4 de CCOO. Sergi Arias (CGT) es el presidente y Anna Mayoles (CCOO), la secretaria.

Los trabajadores del CMQ están sujetos al convenio de la Xarxa SISCAT que caducó en 2020. Ahora los sindicatos de la mesa negociadora están trabajando en el nuevo documento.

Sigue la lucha por el cobro de las DPO

La plantilla del CMQ sigue reclamado el cobro de las retribuciones variables en función de los objetivos (DPO) que tienen pendientes. Unas pagas vinculadas a la situación financiera del centro. Las DPO del 2017 fueron reclamadas judicialmente, pero recientemente perdieron el juicio aunque han presentado un recurso. En 2019 tan solo cobraron el 35% por no poner en peligro el equilibrio presupuestario del centro y ahora están estudiando la viabilidad de una reclamación judicial. Las del 2020 no saben si las van a cobrar. El comité espera que con el nuevo convenio, las DPO dejen de estar vinculadas al equilibrio financiero del centro y formen parte de la remuneración anual, como una paga más. 

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