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La redacción de la nueva Ordenanza de Civismo se abre a la ciudadanía

El gobierno propone iniciar un proceso participativo para que vecinos y entidades aporten sugerencias y opiniones
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El portaveu del govern municipal de Reus, Joaquim Enrech, a la sala de premsa del consistori en una imatge d'arxiu. Foto: ACN

El portaveu del govern municipal de Reus, Joaquim Enrech, a la sala de premsa del consistori en una imatge d'arxiu. Foto: ACN

La Ordenanza de Civismo ha logrado lo que parecía impensable tras su derogación, que los partidos pudieran alcanzar algún acuerdo. Un hecho significativo aún estando en un momento todavía embrionario del proceso. Esto es así porque el gobierno municipal aprovechó la comisión de trabajo de ayer –la primera que se celebraba– para poner en marcha un proceso participativo abierto a las asociaciones y vecinos de la ciudad con la intención de que puedan aportar todo tipo de sugerencias y opiniones al respecto.

El proceso empezaría el próximo 7 de octubre, en la sala Santa Llúcia, con una primera reunión abierta a toda la ciudadanía en la que los técnicos de la concejalía de Participació i Ciutadania explicarán la ordenanza de forma «objetiva y dentro del marco legal correspondiente», manifestaba ayer el portavoz del gobierno, Joaquim Enrech, después de subrayar que la intención es hacer partícipe al mayor número de personas posible. También se habilitará un correo electrónico info.participacio@reus.cat y un teléfono (977/ 010 229) para recibir las propuestas.

Esta primera fase se alargaría durante un mes y estará complementada con talleres para poder trabajar las propuestas en grupo. Después serán los técnicos del consistorio los encargados de dar forma y elaborar un esbozo sobre un nuevo documento. A lo largo de todo este periodo la comisión creada tras la derogación de la normativa, formada por los partidos, seguirá reuniéndose para hacer un seguimiento de todo el proceso. Éste, una vez finalizado, será votado en el pleno municipal que será quién tendrá la última palabra. Las previsiones son que la nueva ordenanza pueda aprobarse a principios del año que viene. A pesar del consenso inicial de ayer, todavía existe un margen de seis días para que los grupos municipales puedan hacer nuevas aportaciones.

El portavoz del gobierno también destacó que el proceso de redacción de la nueva ordenanza partirá del actual texto para facilitar su redactado legal y que la actual ordenanza, aún estando derogada, continúa siendo vigente. Tampoco evitó referirse a las «comisiones paralelas» y a la voluntad del gobierno para que éstas no se repitan en un futuro. Sus palabras se dirigían a los integrantes de ERC que organizaron una sesión en la sala de actos del antiguo hospital ante unas 15 personas. Cabe destacar que el representante de la formación en la comisión, finalmente, no fue Gerard Baiget sino el concejal Joan Guix.

Un voto de confianza

La opinión generalizada entre los partidos en la oposición era la de mantenerse expectante a la evolución que tendrá el proceso participativo. Sobre todo entre los partidos que forzaron su derogación.

Entre estos estaba la CUP que, a pesar de no compartir el modelo anunciado ayer, manifestaban que «damos una oportunidad a la propuesta hecha desde alcaldía por respeto al trabajo de los técnicos municipales y porque la comisión seguirá reuniéndose», aseguraba Edgar Fernández.Además, los cupaires ven con buenos ojos que el consistorio se plantee revisar aquellos artículos que ya aparecen en otras normativas municipales.

Por otra parte, el portavoz del grupo municipal del PSC, Francesc Vallès, ya se posicionó por la mañana asegurando que la formación «ya presentó una enmienda para que se impulsara un proceso participativo para una nueva norma».

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