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«Las ayudas para la cosecha de la avellana llegan tarde»

Las fuertes lluvias y vientos de primavera, sumado a los bajos precios internacionales perjudicaron enormemente la campaña del 2018. La venda de la avellana cayó un 70%. 

Salvat Jordina

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«Las ayudas para la cosecha de la avellana llegan tarde»

«Las ayudas para la cosecha de la avellana llegan tarde»

La Unió de Pagesos (UP) celebró ayer, en La Selva del Camp, una reunión para informar sobre las ayudas a las afectaciones de la avellana del 2018, cuando las fuertes condiciones climatológicas hicieron que se recogieran tan solo 3.000 toneladas de avellanas, cuando en una temporada normal, la producción suele superar las 10.000.  Después de meses de reuniones y de tres movilizaciones, la Generalitat aprobó destinar cerca de 400.000 euros a jóvenes productores y profesionales del sector: 120 euros por hectárea durante un año a los profesionales y 280 euros/hectáreas, también durante un año para los jóvenes profesionales. Además de créditos con itereses a coste cero de financiamiento a devolver en ocho años y un año de carencia. 


Ayer, en La Selva del Camp se explicaron las condiciones de estas ayudas. «La cosecha del año pasado fue cero y no hemos podido pagar las facturas, por lo cual, el interés a coste cero era esencial», explica Rafael Español, responsable nacional de la Avellana de Unió de Pagesos. En la reunión se incidió en el proceso administrativo a seguir, «como muy tarde, el 31 de octubre tienen que estar todo cerrado y el payes debería tener su dinero», explica Español, que añade «esto no se puede aguantar». Desde la Unió de Pagesos se pidió un plan de choque, que se aprobó en febrero, por lo que esperaban tenerlo listo para junio para poder pagar las facturas «como siempre, vamos tarde. Aunque el ingreso de la pasada cosecha ha sido mínimo, los gastos han sido los mismos de siempre». 


Los plazos para poner en marcha la petición de la subvención son del seis de agosto hasta el seis de septiembre. Unas fechas, que según Español «no sabemos si están hechas con segundas intenciones, porqué si ya cuesta hacer estas gestiones de normal, imaginaos ahora, que todo el mundo está de vacaciones». Por esto, la reunión de ayer también sirvió para insistir a los payeses que a pesar de la dificultad de los trámites se entreguen los papeles y una vez hecha la solicitud, ya se arreglarán los problemas.  


Por otro lado, también se explicaron los  requisitos para optar al crédito, condiciones «normales» como que durante los años que duren los créditos, el payes que lo recibe se compromete a seguir trabajando la tierra. Cabe recordar, que al inicio de las movilizaciones la Unió de Pagesos pedían una ayuda de mínimos más una ayuda del Estado de 400 euros/hectáreas para todos los productores de avellana durante tres años.


Esperanzas
Otro factor que agravó la crisis de la avellana fue la devaluación de la moneda turca, gran país productor, que hizo descender el precio internacional del fruto seco. Sin embargo, para este año hay esperanzas «creemos que la cosecha será normal. Los mercados están bastante animados. Por ejemplo, Turquía, esta en el 2,10 la libra y en Italia igual. Esto son 40 céntimos más que el año pasado». A espera del conocer los precios de la Llotja de Reus, el 2 de septiembre, el responsable nacional de la Avellana de Unió de Pagesos se muestra optimista «si logramos algo más de precio, a lo mejor los payeses podemos llegar a ganar algún céntimo». 
 

Patrullas rurales
La reunión también sirvió para informar del plan de seguridad rural para la plantación y cosecha de fruta seca como la avellana, almendra y las algarrobas. «Son muy fáciles de robar sobre todo estas últimas. Hemos gestionado patrullas de campo rural de caminos municipales de Constantí, La Pobla de Mafumet, El Morell y La Selva del Camp», explica Rafael Español.
Con estos guardias rurales se intentará cubrir y ayudar a los Mossos d’Esquadra para situarse en puntos estratégicos y poder hacer un control en los almacenes para que no se venda producto robado.
 «El aumento de presencia policial nos deja más tranquilos, porque algunos años hemos perdido mucho genero con el hurto», sentencia Español. 

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