Los reusenses lo tienen claro: quieren limpieza y seguridad

‘Convivències amb l’alcalde’ se centra estos días en Pelai, Sol i Vista, Immaculada, Santuari, Misericòrdia, Pi y Blancafort. Pellicer recoge las impresiones de los vecinos

MONTSE PLANA

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Dos vecinas exponiendo sus quejas al alcalde, Carles Pellicer. FABIÁN ACIDRES

Dos vecinas exponiendo sus quejas al alcalde, Carles Pellicer. FABIÁN ACIDRES

«Falta limpieza, hay malos olores, los contenedores están llenos...». Esta es la reclamación que ayer por la tarde Laia Ibarz, vecina del barrio Immaculada de Reus, hizo llegar en persona al alcalde de la ciudad, Carles Pellicer. Lo hacía en Mas Anglès, donde el edil se instaló durante la tarde de este jueves para recibir a todos los vecinos que quisieran hacerle llegar personalmente sus reclamaciones o comentarios sobre el barrio y la ciudad, lo que se conoce como ‘Converses amb l’alcalde’.

El programa llegaba ayer a la zona de Immaculada en el contexto de otra acción se está llevando a cabo desde el mes pasado: ‘Convivències amb l’alcalde’. Una vez al mes, Pellicer se desplaza hasta una zona concreta de la ciudad, donde convive durante cuatro o cinco días, recogiendo quejas e impresiones de vecinos, participando en todas las actividades que aquellos días se hagan en el barrio, hablando con comercios... En total, se ha dividido la ciudad en once zonas.

Tras la primera experiencia en el barrio Gaudí, Mineta y El Pinar, estos días toca la zona comprendida por Pelai, Sol i Vista, Immaculada, Santuari, Misericòrdia y las urbanizaciones Pi i Blancafort. Las visitas empezaban el miércoles y el alcalde estará en la zona hasta el domingo, una acción que realiza acompañado por la concejala de Relacions Cíviques, Montserrat Caelles; y el concejal de Via Pública, Hipòlit Monseny.

«Las peticiones que hasta el momento hemos ido recogiendo se centran, sobre todo, en cuestiones de limpieza y seguridad», comentaba ayer por la tarde Pellicer. Así pues, señalaba que, de momento, se están encontrando con «una ciudad tranquila». Lo que sí pedía el edil era «más civismo», pero, en general, Pellicer se mostraba satisfecho. Comentaba que tanto el miércoles como ayer habían estado llamando a timbres para hablar directamente con vecinos «y la respuesta de la gente está siendo muy positiva». Además, para hoy, viernes, preveía acompañar a la Guàrdia Urbana a patrullar por la zona para conocer más de cerca las cuestiones de seguridad.

También muy centradas en cuestiones de limpieza eran las peticiones que el vecindario hacía llegar ayer directamente a Carles Pellicer a través de ‘Converses amb l’alcalde’. Se trata de un formato en el que no es necesaria la cita previa. Aquellos que lo desearon, se acercaron a Mas Anglès y el orden era el de llegada. Únicamente tenían que apuntarse y esperar su turno. En la cola estaba también Lauren Miquel Martínez. Es vecino del arrabal de Robuster y, al saber que estaba el alcalde en Immaculada, había querido aprovechar para exponer la falta de pipicanes en el centro. «Te encuentras todos los portales meados...», lamentaba. También Carmen Fuentes se acercó ayer por la tarde a Mas Anglès. Expuso al alcalde las repercusiones que habían tenido sobre su casa las obras de la calle Ponent, hechas hace años, «pero me ha comentado que ha pasado ya demasiado tiempo...», lamentaba.

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