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Nueve líneas de bus dejarán de parar en las Oques a partir de la semana que viene

Las nuevas marquesinas en Doctor Frias y Escorxador ya están listas. Los pasajeros aprueban que se descongestione la plaza pero echan en falta información sobre el traslado

MÓNICA PÉREZ

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El nuevo espacio para los buses, en la zona azul Riudoms. FOTO: ALBA MARINÉ

El nuevo espacio para los buses, en la zona azul Riudoms. FOTO: ALBA MARINÉ

Hasta nueve líneas de autobús interurbano que tienen parada en la las Oques la trasladarán, a partir de la semana que viene, a las marquesinas instaladas entre las calles Doctor Frias y del Escorxador. Las obras para habilitar el nuevo emplazamiento, delante de la Biblioteca Xavier Amorós, culminaron hace pocos días y el cambio es inminente. La zona se ha equipado con papeleras y bancos y será accesible para personas con movilidad reducida. También contará con paneles informativos donde se mostrarán los horarios de paso de los vehículos. El movimiento se lleva a cabo para descongestionar la plaza y responde a una histórica reclamación vecinal que pedía poner fin a la acumulación de vehículos, ruidos, humo y personas en este punto de la ciudad. La mayoría de los pasajeros valoran positivamente el cambio pero echan en falta información.

Las líneas que pasarán a Doctor Frias son Pratdip-Reus-Tarragona, Tarragona-Reus (e4), Reus-Tarragona (N1), La Granadella-Tarragona-Barcelona, Reus Vilaplana (urbanización Portugal), Vilanova de Prades-Prades-Reus, Reus-Les Borges del Camp-Alforja-Vilaplana-Reus, L’Argentera-Duesaigües i Arbolí-Alforja-Reus. Por otro lado, se quedan en las Oques Reus-Castellvell-Almoster, Reus-Salou (e5), Reus-Salou pueblo y playa y La Figuera-Reus.

A unos metros de distancia

María Dolores Jiménez coge el bus prácticamente a diario para desplazarse entre Reus y Tarragona desde hace ya más de 25 años. Explica, sobre el traslado de líneas, que «no lo veo mal; por el lugar donde vivo, las Oques me queda más cerca pero entiendo la queja de los vecinos porque soportar el ruido de esto, tener aquí autobuses día y noche, debe ser bastante desagradable». El trecho que tendrá que caminar para llegar a la Biblioteca Central «serán solo unos minutos, pero no es excesivo». «He visto las nuevas marquesinas y quizá sea más fácil saber dónde para el bus, cuándo para y dónde te deja porque está todo en una misma acera», añade, y dice que «espero que haya más información porque me preocupa llegar aquí un día y que no haya nada».

«En el centro se necesita una parada pero, si el acceso va a ser más sencillo, quizá el cambio sea para bien», valora Laura Sanchís. Por trabajo, ella también sube al bus interurbano muy frecuentemente para acercarse a Tarragona y ha visto que en las Oques «a veces, se forman follones con tanto tráfico y no es práctico, hay que encontrar un equilibrio». «Aquí se juntan muchos autobuses y justo es una rotonda, no creo que este sea el sitio más idóneo para las paradas de bus», precisa la pasajera, que detalla que «hay colapsos y es confuso: sobre todo a las personas mayores, les cuesta saber dónde se parará el bus y, si en el nuevo lugar están centralizadas, será mejor».

Para María Elena Alameda, «quizá esto también tenga algún punto en contra porque a las personas de edad que viven aquí no les vaya bien andar hasta Doctor Frías». Además, «también perjudica un poco a los que aparcan en la zona azul de la Biblioteca Central porque han eliminado algunas plazas para poner las marquesinas», concreta esta otra usuaria, que considera que «aquella es una buena localización para que la gente que viene de fuera pueda aparcar y no se trata de reducirla». Por otra parte, Alameda constata que «aquí también se acumulaba mucho tráfico y había quien no respetaba el giro de los autobuses».

A Miguel Ángel Yeste, que hace pocos días que coge el autobús interurbano en las Oques, no le preocupa el trecho que tendrá que recorrer a pie a partir de ahora porque «es muy corto, casi no hay diferencia, es un minuto». En este tiempo ya se ha dado cuenta de que «a veces los autobuses no se acercan a la acera, paran más al centro de la rotonda y es complicado porque hay que pasar por la carretera». «Es un poco peligroso para la gente mayor», concluye.

Una de las líneas que continuará en las Oques es la que conecta Reus y Salou. La usa Ramon Prades, que expresa que «es normal que quieran llevarse aunque sea algunas rutas fuera de la plaza porque aquí vive gente y en la Biblioteca Central, aunque haya ruido, no molestas directamente a nadie al ser todo más espacioso». «Habrá gente a la que se le hará un poco incómodo porque es cierto que deberían haber informado más, poner carteles o que los conductores lo anunciaran; habrá quien llegue aquí se queda esperando mientras el autobús se le va», especifica.

Recorrido y horarios varían

Con el traslado de líneas, se modificarán también levemente el recorrido y los horarios. Antes, la Generalitat ha estado realizando estudios y en diciembre llevó a cabo una encuestas a los usuarios. Las obras de las marquesina s han costado cerca de 40.000 euros. Marina Berasategui, presidenta de Reus Transport, valora que «la reubicación de las paradas hará más cómodo el transporte interurbano y más agradable la espera» y recuerda que «el nuevo emplazamiento también mantiene el acceso rápido de los usuarios en el centro de la ciudad». Por su parte, el alcalde de Reus, Carles Pellicer, asegura que «llevamos mucho de tiempo trabajando en este proyecto». «¿Por qué hemos insistido? Porque mejorará el servicio del bus interurbano, y es una inversión muy esperada por los vecinos de la zona que aligerará la densidad de tráfico», concluye.

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