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Poner buena cara a la muerte

La Fundación Mas Carandell y Serveis Funeraris de Reus impulsan un curso de tanatoestética a cargo del profesor Fernando Alcón Pineda para profesionalizar un nuevo módulo formativo
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Fernando Alcón muestra sus productos a los alumnos. Foto: Alba Mariné

Fernando Alcón muestra sus productos a los alumnos. Foto: Alba Mariné

Fernando Alcón Pineda se dedica a enseñar las artes de una de las profesiones más intencionalmente obviadas del panorama laboral. Sus alumnos, personas con una sensibilidad especial, acuden a sus clases para aprender a maquillar los estragos del tiempo en los rostros de sus clientes. Lo especial del asunto es que estos clientes son personas fallecidas y el profesor Alcón un experto tanatoesteticista. Se dedica a ello desde el año 2000 y se cuentan por cientos los alumnos que han pasado por sus manos. Estos días se encuentra en Reus con motivo de la iniciativa impulsada por el Mas Carandell y Serveis Funeraris de Reus i Baix Camp de profesionalizar, módulo formativo mediante, el desempeño de los profesionales que se dedican a esta profesión.

Preguntado por una definición básica de su profesión, el doctor responde calmadamente una definición de manual con pinta de haber repetido muchas veces: «La tanatoestética consiste en acondicionar al fallecido (maquillarlo) para que la familia pueda despedirse de una forma más o menos digna».

Cualquiera que haga una consulta rápida sobre la tanatoestética o la tanatopraxia observará un optimismo en cuanto a sus posibilidades como trabajo de futuro rayando lo ideal. La opinión de Pineda difiere bastante: «Se ofrece como una profesión de futuro pero no lo tiene» y continua «se trata de un mercado laboral muy pequeño donde se perciben los sueldos normales en tiempos de crisis. Hablamos de un país donde existen 2.000 funerarias y donde el 90% de éstas son microempresas donde el trabajador realiza todas las actividades relacionadas con el trabajo. No existen apenas especialistas», sentencia.

Sabe que su profesión es posiblemente una de las más infravaloradas de todo el espectro existente y siente la necesidad de defender su papel en la sociedad. «Hacemos una labor de servicio enorme para las familias y eso no se valora. Estamos a la cola en cuanto a reconocimiento profesional. Nadie se da cuenta de que nuestra función es ayudar a hacer más fácil la despedida a un ser querido y eso es algo muy importante». Lamenta que la visión que se tenga y que se vende de los profesionales de su sector sea la de personas sombrías y frías y sorprende al afirmar que, en realidad, lo esencial es ser cuanto más humano y sensible mejor. «Nada de lo que haces lo estás haciendo por el difunto, lo haces para que a la familia se le haga algo más llevadero el decir adiós».

Su esperanza es que, al igual que Reus ha dado el paso de ‘titular’ a los funerarios que realizan este tipo de trabajos, cunda el ejemplo y se extienda. Según su punto de vista, en este país «nos estamos dando cuenta de que la profesionalización, en cualquier ámbito, es importante. Como siempre llegamos tarde».

Características del curso

El curso de tanatoestética que se está llevando a cabo en Reus tiene lugar gracias a la colaboración entre la fundación Mas Carandell y Serveis Funeraris de Reus. La duración del curso es de 30 horas, repartidas en seis días -del 8 al 17 de septiembre- con unas jornadas de descanso intercaladas. El precio del curso es de 285 euros en caso de no estar subvencionado por ninguna institución y para poder cursarlo es necesario tener el graduado en ESO, el graduado escolar (EGB), o el título de Auxiliar de Formación Profesional o algún equivalente al mismo.

Fernando Alcón Pineda se dedica a enseñar las artes de una de las profesiones más intencionalmente obviadas del panorama laboral. Sus alumnos, personas con una sensibilidad especial, acuden a sus clases para aprender a maquillar los estragos del tiempo en los rostros de sus clientes. Lo especial del asunto es que estos clientes son personas fallecidas y el profesor Alcón un experto tanatoesteticista. Se dedica a ello desde el año 2000 y se cuentan por cientos los alumnos que han pasado por sus manos. Estos días se encuentra en Reus con motivo de la iniciativa impulsada por el Mas Carandell y Serveis Funeraris de Reus i Baix Camp de profesionalizar, módulo formativo mediante, el desempeño de los profesionales que se dedican a esta profesión

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