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Quejas vecinales en Reus por la intensa caída de flores amarillas

Los barrios Sant Josep Obrer y Mas Iglesias denuncian el malestar que generan estas flores pegajosas que desprenden una resina que ensucia las aceras e impregna los coches 

Mar Martínez

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José Ortiz trabaja en Sant Josep Obrer y asegura que las flores son un incordio. FOTO: A. Mariné

José Ortiz trabaja en Sant Josep Obrer y asegura que las flores son un incordio. FOTO: A. Mariné

Como cada año por estas fechas, el manto amarillo que cubre el suelo de las calles de la zona sur de Reus genera quejas entre los vecinos. «Tenemos que vigilar dónde dejamos los coches porque estas flores desprenden una resina que los ensucia si están aparcados en la calle», comenta Antoni Brufau, vecino de Sant Josep Obrer, uno de los barrios más afectadas.

Estas flores pequeñas caen de las Tipuanas (un árbol de la familia Fabacea), que florecen en esta época. Su principal problema es que son muy pegajosas e impregnan de resina tanto el mobiliario como los vehículos estacionados en la calle. «Esta flor lo mancha todo», afirma el presidente de la asociación de vecinos del barrio Sant Josep Obrer, Eduardo Navas.

Sin embargo, los vecinos afirman que el árbol no solo da problemas en verano, sino durante todo el año, ya que continuamente está desprendiendo hojas o semillas. Además, José Ortiz, vecino también de Sant Josep Obrer, afirma que «una de los principales quejas que tenemos es que las raíces del árbol buscan humedad y la encuentran en los baños de las casas. Es cotidiano entrar en un aseo del barrio y ver que la raíz ha penetrado en el suelo». Él mismo asegura que también causan daños en las calles de la ciudad como, por ejemplo, en la que se encuentra la farmacia donde trabaja. 

El barrio Mas Iglesias también es uno de los afectados. El presidente de la asociación de vecinos, Jordi Balust, manifiesta que «el viernes pasado fue el primer día que limpiaron las calles desde el mes de mayo. El suelo está lleno de flores amarillas que se enganchan a las suelas de los zapatos y dejan los coches y las casas llenas de esta porquería». Uno de los vecinos del barrio manifiesta que «cuando llegaba a casa tenía los zapatos llenos de flores amarillas. Al final, vaya donde vaya, veo flores amarillas». Por todo ello, los vecinos piden al consistorio que incremente los servicios de limpieza. 

Aumentar los servicios

En otras ocasiones, desde el Ayuntamiento han señalado que los árboles llevan muchos años plantados y este problema se repite de forma cíclica. Por este motivo su compromiso estos últimos años ha sido incrementar la limpieza en las zonas afectadas.

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