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Reus lamenta la mala imagen que da la ciudad por culpa de la crisis del fútbol

La mala gestión económica y la poca empatía con el muncipio, los grandes errores del todavía propietario rojinegro

M. Libiano / F. Gras

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Imagen de archivo. FOTO: DT

Imagen de archivo. FOTO: DT

El tejido social, económico y asociativo de Reus no se mantiene al margen de la crisis económica e institucional que está viviendo el CF Reus, que en muchos momentos incluso ha merodeado la desaparición. El club se encuentra en la diana mediática y la ciudad sigue de cerca el día a día de una entidad que en 2016 logró, por primera vez en su historia, acceder al fútbol profesional. La deuda de cinco millones de euros que ha declarado el Consejo de administración que lidera el propietario Joan Oliver y los impagos a jugadores, cuerpo técnico y empleados son analizados en muchos rincones de la ciudad.

Pepe Jofré, actual presidente de El Círcol de Reus, una de las entidades culturales y sociales más emblemáticas de la ciudad, considera que «es indiscutible que el CF Reus despierta un interés social grande. Como entidad reusense queremos que haya una solución porque estamos implicados con el club. Ante los problemas que han surgido creo que cualquier entidad con capacidad para poder ayudar sería bueno que lo hiciera. Para la marca Reus es muy favorable que el club se mantenga en Segunda».

Manel Barroso, propietario de Lo Bon Profit, un restaurante que en 2018 cumplió 20 años en Reus, también es abonado del CF Reus y muestra su lado más crítico. «Para mí Oliver vino a hacer negocio a Reus y le ha salido el tiro por la culata. Ha demostrado ser un mal gestor. Con respecto al futuro, la esperanza es lo último que se pierde. Tampoco he visto bien que el presidente Llastarri se marchara con el club en el estado actual». Barroso no se pierde ni uno de los partidos del CF Reus desde su localidad de la tribuna alta.

Anton Tapias es uno de los articulistas del Diari y un reusense muy vinculado al movimiento social de la ciudad. Tapias no ve una solución sencilla respecto al futuro del club. «La responsabilidad de la mala gestión es de los propietarios. Mucho mérito están teniendo los jugadores y los empleados con todo lo que están aguantando. Para mí, ahora mismo, el Reus, a nivel empresarial, está muerto. No veo una solución sencilla». 

Tapias comparte con algunas de las personas consultadas que el problema del Reus es fruto de la mala gestión. «De nefasta gestión por parte de sus propietarios. También pienso que un club que no llega a los 3.000 abonados es muy complicado de poder sostener en Reus a nivel económico».

Pep Cuerba es uno de los encuestados con mayor vinculación dentro del ocio nocturno de la ciudad. Actualmente es uno de los representantes de la nueva discoteca Sabana y hace dos años llegó a formar parte del filial del CF Reus, el Reus B Cambrils. Cuerba considera que «es una lástima la realidad actual del club, porque se había creado una estructura deportiva muy importante y los empleados y jugadores merecen una solución. Para Reus, a nivel de ciudad, también sería una gran noticia».

Cuerba admite que, a nivel empresarial, «debe ser muy complicado que una ciudad como Reus, que por ejemplo no tiene las Petroquímicas que tiene Tarragona, pueda mantener económicamente a un club en el fútbol profesional». Mientras, Joan Ramon Montaña, vicepresidente del Tomb Reus, tampoco falla los días de partido en el estadio del polígono Agro- Reus. «Oliver ha sido un mal gestor en el club y además, a nivel de ciudad, se ha implicado poco. Ha dado la espalda a los aficionados y a las peñas y eso para mí ha significado un grave error». Montaña añade que «no puedo entender cómo se han podido generar esos cinco millones de deuda en tan poco tiempo». Tampoco pierde la fe. «Espero que pronto llegue esa solución porque para nos daría un buen impulso a nivel de ciudad».

Ramon Alabart fue presidente del CF Reus entre los años 2008 y 2012. Aunque ya no está vinculado al club, sigue de cerca la rutina que vive la entidad en el fútbol profesional. «Creo que la imagen del Reus ha quedado muy dañada en el último mes y medio. Salimos en todos los medios por el mismo tema y todo es negativo». Alabart confiesa que «la única solución que veo ahora mismo es que venga un inversor con un mínimo de seis o siete millones de euros y compre el club». El expresidente también ve un problema de gestión en el mandato de Joan Oliver.

Sin contacto con las entidades

La falta de empatía mostrada por los responsables del club de fútbol con las entidades de la ciudad es una de las cuestiones que más echan en cara algunos de los entrevistados. Este es el caso de la presidenta de la asociación de vecinos de Sol i Vista, Ana Belén Castaño, quien asegura que los intentos para contactar con el club han sido infructuosos. «Como entidad hemos intentado reunirnos con los responsables del CF Reus varias veces sin recibir respuesta. Cuando estaban en 2B era muy distinto. Eran más cercanos e, incluso, llegamos a colaborar juntos», manifiesta Castaño, que también lamenta la mala imagen que mucha gente se está llevando de la ciudad por culpa de la crisis de fútbol.

De una forma parecida opina su homónimo en el barrio Montserrat, Domingo Martínez, que subraya: «Una ciudad como Reus no se merece todo lo que está pasando. Desconozco como han sido las gestiones realizadas, pero la realidad actual es dolorosa». Tampoco esconde su pesar si se llegara a cumplir el peor escenario posible. «Lamentaríamos mucho que un club histórico como el CF Reus desapareciera». 
El presidente de la Cambra de Comerç de Reus, Isaac Sanromà, es otro de los que se muestra preocupado por todo lo que está sucediendo. «Desde la cámara siempre hemos defendido la oportunidad de disponer de un equipo en la Liga de Fútbol Profesional. Por este motivo nos preocupa el impacto, en negativo, que la situación actual puede tener sobre la marca de ciudad». 

No obstante, desde la entidad cameral quieren lanzar un mensaje de esperanza para que la situación tenga un desenlace feliz. «Tenemos que ser prudentes antes de pronunciar juicios catastrofistas y confiar, a corto plazo, en que la venta del club servirá para reconducir una situación tan ingrata. Estamos convencidos de las posibilidades que, a nivel deportivo y social, tiene para la ciudad la actividad del CF Reus».

Otro de los que pone énfasis en que «el club todavía sigue en pie» es Ferran Figuerola, presidente del Bravium Teatre. «El nombre de Reus ha estado en un lugar muy digno y, ahora, vienen malos tiempos. Desconozco los temas relacionados con la gestión, pero tenemos que confiar en que se logrará encontrar una solución». Para terminar, también quiere resaltar la profesionalidad que muestran los jugadores y los trabajadores del club. 

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