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«Reus necesita conectar y dar sentido a los carriles bicis que hay»

Usuarios aplauden el anuncio del próximo despliegue del Pla de la Bicicleta, pero exigen una buena planificación

Montse Plana

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En zonas como la del Passeig Prim y Sunyer, los usuarios se quejan de que el asfalto de los carriles está en mal estado.  FOTO: Alba Mariné

En zonas como la del Passeig Prim y Sunyer, los usuarios se quejan de que el asfalto de los carriles está en mal estado. FOTO: Alba Mariné

Reus quiere ponerse al día en cuestión de movilidad sostenible, y la creación de carriles bici es una de las principales herramientas para incentivar a la ciudadanía a usar más habitualmente medios de transporte alternativos a los vehículos motorizados. Tras tres años desde el inicio del despliegue del Pla Específic de la Bicicleta, justamente esta semana el Ayuntamiento ha anunciado las próximas actuaciones a realizar en esta materia: 1.174.000 euros de inversión para los próximos tres años para construir 30 kilómetros de carril bici. Esto tiene que servir para completar la conexión norte-sur de la ciudad, entre la estación de trenes, la estación de buses y la zona de Bellissens (2021); conectar el centro con la periferia (2022); y crear un segundo circuito concéntrico a través de las rondas y avenidas (2023). Además, el Ayuntamiento impulsa conjuntamente con Generalitat la construcción del carril bici entre la urbanización Blancafort y la rotonda de la carretera de Cambrils (el proyecto está redactado y en breves se tiene que firmar el convenio para iniciar las obras).

Usuarios y colectivos confían que estas actuaciones ayuden a crear una ciudad ciclable, pero ponen sobre todo el acento en la importancia de la conectividad entre carriles y que las rutas tengan un sentido. «Se tiene que empezar a construir una red. No tramos, sino buscar la conectividad», dice Ester Àvila, presidenta de Bicicamp, colectivo que este año celebra su décimo aniversario.

Àvila recuerda que las propuestas ahora presentadas por el consistorio siguen la línea marcada por el Pla Específic de la Bicicleta de Reus, que empezó a desplegarse en el años 2018. Así que, de entrada, ve con buenos ojos los próximos pasos a seguir: «Lo que será necesario es ver cómo se concretan y se acaba materializando cada una de las propuestas, es decir, por dónde transcurrirán los carriles, qué anchura tendrán...», y sobre todo, que se cumplan los plazos marcados. «Tenemos confianza, pero haremos seguimiento y, si es necesario, insistiremos», asegura la presidenta de Bicicamp. 
También desde Reus Patina, Josep Alcover, patinador de este colectivo, opina que «cuantos más carriles bici, más sostenible será la ciudad». Es por ello que aplaude el anuncio de la creación de los 30 nuevos kilómetros, pero eso sí: «Que tengan sentido». Recuerda que actualmente hay carriles que no conducen a ninguna parte, por lo que subraya la importancia de que haya un buen planeamiento, que se creen rutas claras y que estén bien conectados los carriles. «Por ejemplo, en la salida hacia Constantí, hay dos carriles que no llevan a ninguna parte. Uno, hacia un muro, el otro, hacia un barranco. Así que cuando dicen que han marcado carriles bici, es genial, pero ¿dónde van?», recuerda Alcover. 

Sobre las nuevas actuaciones anunciadas, los primeros resultados se prevé que sean visibles después de verano, justamente un año después de los últimos trabajos en esta materia en la ciudad de Reus. Fue el pasado mes de agosto que se realizaron trabajos de señalización de nuevas zonas 30 km/h en varias calles del centro, creando, así, carriles de convivencia entre bicicletas, patinetes y coches. 

La próxima actuación servirá para completar la conexión entre zona norte y sur de la ciudad

Es una fórmula en la que Reus ha apostado en los últimos años y que ha ido creciendo, pero que entre usuarios genera discrepancias. Y es que no todos se sienten seguros circulando por la calzada ni que haya señales marcando el límite de velocidad a 30 kilómetros por hora.

Josep Alcover, por ejemplo, cree que hace falta más respetuosidad por todas las partes. «Los conductores no están concienciados, no tienen nada que ver con otros países europeos, pero creo que ciclistas y patinadores también tenemos que poner de nuestra parte», exclama Alcover desde Reus Patina. Por su parte, Elena, vecina de la capital del Baix Camp, considera que los carriles de convivencia son «un despropósito». «Con la bici de carretera vas más rápido y no hay tanto problema, pero cuando voy con la de montaña, a veces los conductores miran mal». Admite que se trata de un problema de concienciación, «porque es verdad que no estamos acostumbrados a las bicis, e incluso diría que cuando yo voy en coche me molestan las bicis». Bajo su punto de vista, en Reus todavía se tiene que hacer una apuesta decidida, «porque lo que se ha hecho hasta el momento es muy poca cosa y lo carriles no están bien conectados.
Actualmente, Elena se mueve por el interior de Reus sólo para dirigirse hacia las afueras, para realizar rutas externas, pero recuerda que años atrás iba desde su casa (zona de la estación de buses) hacia el Reus Ploms en bici, «y los carriles estaban entrecortados, porque de repente terminaban y después reaparecían... Un caos». Además, Alcover también subrayan que hay tramos en el que el asfalto está en muy mal estado, «y es peligroso, sobre todo para los patinadores».

30 km/h en toda la ciudad

La presidenta de Bicicamp, Ester Àvila, recuerda que a partir del próximo mes de junio todas las ciudades tendrán un nuevo límite de velocidad: a 30 km/h. Así lo impone la Dirección General de Tráfico (DGT). La normativa se aplicará a todos los cascos urbanos, excepto las calles con más de un carril por sentido de circulación, zonas que el Ayuntamiento podrá disponer un límite de 50 kilómetros por hora. Según recuerda la DGT, «establecer una limitación de velocidad a 30 km/h no es arbitrario», sino que «un estudio de la OMS de 2011 sobre atropellos y velocidad estableció que el riesgo de fallecer como consecuencia de un atropella se reduce como mínimo cinco veces si la velocidad del vehículo que impacta es de 30 km/h en lugar de 50».

Con esta nueva normativa, prácticamente todas las calles de Reus serán ciclables, pero Ester Àvila considera que antes es necesario trabajar en calles donde actualmente no es viable la convivencia, «se tienen que dotar de seguridad». Señala, por ejemplo, que se tiene que plantear qué se hace en las avenidas de doble carril por banda: «Algunas calles se tienen que pacificar pensando siempre con la seguridad».

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