Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Servicio de Anestesiología: algo más que dormir a un paciente

Los anestesistas reivindican su importancia como una especialidad perioperatoria que, de la mano de la medicina quirúrgica, interviene en todo el proceso que rodea a una operación

Joan Morales

Whatsapp
Momento en el que un paciente es anestesiado con la anestesia epidural. Foto: Alba Mariné

Momento en el que un paciente es anestesiado con la anestesia epidural. Foto: Alba Mariné

Si hoy mismo hiciésemos una encuesta y preguntásemos a la gente qué función tiene un médico anestesista, casi seguro que todo el mundo coincidiría en que su trabajo consiste en dormir a los pacientes antes de una intervención quirúrgica. Pero, lo cierto, es que esta especialidad médica va mucho más allá en sus atribuciones dentro de un hospital.

En este sentido, Jesús Cuenca, director del servicio de Anestesiología, reanimación y terapia del dolor del Hospital Sant Joan de Reus recuerda que «la anestesiología es una especialidad médica que está regulada por el Ministerio de Sanidad desde 1986 y que se dedica a la medicina perioperatoria, es decir, a todo lo que rodea a las operaciones. No sólo dormimos a los pacientes, sino que nuestro trabajo se mueve alrededor de la medicina quirúrgica».

El anestesista está pendiente durante toda la operación del paciente. Foto: Alba Mariné

Eso significa que el anestesista se encarga desde el estudio preoperatorio del paciente, hasta el control del periodo postoperatorio, especialmente de las primeras horas tras abandonar el quirófano, donde su trabajo es muy importante para la supresión del dolor a través de analgésicos.

El anestesista se encarga del estudio preoperatorio y de la supresión del dolor tras la operación

Pero entre medio de estos dos procesos, el anestesistas también es clave en otras intervenciones. Por ejemplo, en la valoración de riesgos del paciente antes de ser operado, en la firma del consentimiento informado o en la premedicación del paciente antes de la operación.

Llegados a este punto, y con la persona encima de la camilla de quirófano, el anestesista se sumerge en el periodo intraoperatorio, donde se duerme al paciente. «Nuestra primera función al llegar al quirófano es hacer un checklist -junto al personal de enfermería y al cirujano- para que no haya ninguna duda sobre lo que hay que hacer», explica Cuenca, quien añade que «después tenemos que estar pendientes del paciente durante la operación y de su reanimación».

Foto de grupo de los profesionales del servicio de Anestesiología del Sant Joan. Foto: Alfredo González

La anestesiología ha vivido en  los últimos 20 años una importante evolución, sobre todo en «la utilización de nuevas técnicas y fármacos, y en la preparación de los anestesistas. Todo ello ha influido positivamente en la obtención de resultados en la recuperación del paciente, para ayudar a evitar el dolor en el postoperatorio y mejorar los efectos secundarios», comenta Jesús Cuenca, quien también resalta «el compromiso tan grande de los profesionales de nuestro servicio, formado por un equipo donde prima la democracia en su total expresión».

La especialidad ha evolucionado en los últimos 20 años en la mejora de la supresión del dolor

Comisiones

El servicio de Anestesiología, reanimación y terapia del dolor del Hospital Sant Joan de Reus forma parte de diferentes comisiones clínicas relacionadas con el tratamiento del dolor, además de estar especialmente implicado en algunas cirugías que se practican en el centro como la bariátrica, la torácica o la oncológica.
Además, el doctor Cuenca es profesor en la Facultat de Medicina de Reus y el servicio recibe a estudiantes en prácticas, tanto de segundo ciclo como de rotatorio. El servicio realizó el año pasado 8.770 anestesias programadas y 1.341 urgentes, además de 1.547 en partos.

Temas

Comentarios

Lea También