Un estudio demuestra que en Reus existe segregación escolar

En el colegio Maria Cortina, sólo el 2% de sus alumnos tiene padres extranjeros, y en el Ciutat de Reus, casi el 100%

Carla Bergadà

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L’Escola Prat de la Riba en una imagen de archivo.  FOTO: Fabian Acidres

L’Escola Prat de la Riba en una imagen de archivo. FOTO: Fabian Acidres

Un comunicado de Unitat contra el Feixisme i el Racisme (UCFR) ponía en alerta ayer a la comunidad educativa de la ciudad. La asociación sacaba a la luz el resultado del estudio ‘Escolarització a Reus: avaluació de la política educativa municipal per a l’equitat’, encargado por el Ayuntamiento el año pasado. En su momento, desde el consistorio aseguraron que los resultados  avalaban la zonificación escolar y concluían que no provocaba segregación, así lo publicó el Diari en su edición del 25 de mayo de 2018. Este medio se puso en contacto con el gobierno municipal para tratar esta información pero no ha obtenido respuesta.

No es precisamente eso lo que refleja el análisis realizado por los doctores E. Saurí y S. González. La disparidad de la ratio de alumnos con familias nacidas en el extranjero de cada colegio reusense es indudable. Según el documento, al que ha tenido acceso el Diari, más del 70% de los estudiantes de entre segundo y sexto de Primaria de escuelas como Ciutat de Reus, Marià Fortuny o Rosa Sensat tienen padres de procedencia extranjera; una cifra que contrasta con Maria Cortina, Mare Molas o La Presentación, donde menos del 5% de sus estudiantes son descendientes de migrantes.

Ante los datos que revela el estudio, desde UCFR alertaban que «el sistema educativo de la ciudad sufre un nivel de segregación escolar alto y preocupante». El colectivo recordaba que esta problemática produce «una ciudadanía analfabeta en cuanto a convivencia intercultural. [...] Esta realidad es el caldo de cultivo perfecto para ver aparecer actitudes racistas y xenófobas». Para ellos, la segregación escolar «sigue siendo un tema que se trata con temor, que no se aborda, por la cual cosa es un hecho que genera tensiones latentes, que crece y se hace complejo de resolver».

Los datos concretos

Hay tres datos que reflejan la diferenciación entre alumnos y que se detallan en el análisis de la ciudad, escuela por escuela: su lugar de nacimiento, la procedencia de su familia y el idioma que usan en casa. El país de procedencia de los estudiantes de segundo a sexto curso de Primaria —que conforman la muestra— de los distintos centros educativos de Reus varia entre unos y otros; en Misericòrdia, el 23% de ellos nacieron en el extranjero, es el 16% en el caso del Marià Fortuny y el 13% en el Rosa Sensat. En el otro extremo, menos del 1%  del alumnado de Ciutat de Reus, La Salle y Maria Cortina lo hizo. 

Diferente es si se tienen en cuenta los padres de los niños y niñas —pueden consultarse las cifras en la tabla. En escuelas como Ciutat de Reus (100%), Marià Fortuny (79%) y Rosa Sensat (77%) los porcentajes son totalmente opuestos a centros como Maria Cortina (2%), Maria Rosa Molas (3%) o La Presentació (5%). Según se detalla en el documento, la mayor parte de las familias migrantes escolarizadas provienen del Magreb (61%) aunque también hay personas de América Latina (16%), de Europa del Este (12,4%), de Asia (5,3%), del resto de África (4,5%) y de Europa occidental (1,1%). 

La distribución de este alumnado entre los diferentes centros de la ciudad dibuja preferencias diferenciadas en función del colectivo. Del estudio se desprende que los hijos de familias magrebíes optan mayormente por Eduard Toda, Marià Fortuny y Rubio i Ors y los niños de América Latina están principalmente en Joan Rebull, Alberich i Cases y General Prim. 

Otras cifras

Aproximadamente una cuarta parte de las familias encuestadas usa el catalán como única lengua habitual en casa, un 36,5% se consideran castellanohablantes, mientras que un 29,6% habla castellano y catalán en su domicilio. Los que usan lenguas extranjeras suponen un 9% de la muestra. Precisamente este aspecto también se analiza en cada centro educativo; a raíz del cual se afirma que «los usos lingüísticos del alumnado de centros de Reus presenta una distribución altamente diferenciada». El estudio revela que hay una decena de escuelas en las que el 70% de los menores tienen el catalán como lengua de uso familiar y, en el otro extremo, cuatro en el que la presencia del catalán es minoritaria (Marià Fortuny, Rosa Sensat, Sant Bernat Calbó y Eduard Toda). Destaca entre todos l’Escola Ciutat de Reus, en la que el 55,6% de sus estudiantes no tiene ni el catalán ni el castellano como lengua principal en su casa. También hay importantes porcentajes de familias con idiomas extranjeros en Marià Fortuny (31%) y en Rosa Sensat (25%). En cambio, en colegios como Maria Cortina, La Presentació, Cèlia Artiga, Sant Josep, La Salle o Pare Manyanet, no hay prácticamente niños que no hablen castellano o catalán en su núcleo más cercano.

En ‘Escolarització a Reus: avaluació de la política educativa municipal per a l’equitat’ se analiza una gran cantidad de datos. Entre ellos, también se tuvieron en cuenta los perfiles familiares según el nivel de formación, diferenciando los resultados escuela por escuela. Todo ello se calculó con la información facilitada por los progenitores sobre sus estudios y se crearon tres categorías: estudios obligatorios, estudios postobligatorios y estudios universitarios. Según la encuesta realizada, un 24,3% de las familias escolarizadas en la capital del Baix Camp tiene estudios obligatorios o inferiores, el 40% declara haber cursado postobligatoria y el 35,8% dispone de titulación universitaria. En este caso, las diferencias entre centro también son elevadas. En un lado, en la Escola Rosa Sensat un 86% de los progenitores tienen estudios obligatorios y en el bando opuesto, Maria Cortina, en el que el 80,6% de las familias de los niños que estudian allí cursaron titulación universitaria. 

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