Un grupo de diálogo une a distintas religiones y convicciones en Reus

Los integrantes comparten cómo viven su espiritualidad en una ciudad que se define por su pluralidad y diversidad

Carmina Marsinach

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Algunos de los integrantes del Grup de Diàleg Interconviccional de Reus en la Plaça Prim. FOTO: Alfredo González

Algunos de los integrantes del Grup de Diàleg Interconviccional de Reus en la Plaça Prim. FOTO: Alfredo González

El diálogo entre distintas religiones y convicciones o personas no religiosas convencidas en Reus ya es una realidad. Hace un año que se constituyó el Grup de Diàleg Interconviccional de Reus impulsado por AUDIR, la Associació UNESCO per al Diàleg Interreligiós i Interconviccional. Ahora se está consolidando con el objetivo de «trabajar por el bien de las personas desde la diversidad y mirar más lo que nos une que lo que nos separa», explica Maria Assumpta Domènech de AUDIR. 

«Debemos mirar más lo que nos une que lo que nos separa», explica Assumpta Domènech, miembro de AUDIR

Personas de diferentes religiones y convicciones e incluso las no religiosas se han ido encontrando periódicamente para compartir sus ideas y su visión sobre el mundo. «No somos representantes de las instituciones religiosas, en el grupo cada uno se representa a si mismo, pero sí que somos representantes de la diversidad», apunta Arnau Oliveres, de AUDIR y quién se encarga de dinamizar el grupo que está abierto a todo el mundo. 

El grupo se creó tras la presentación en el Centre de Lectura de Reus de un documento elaborado por los técnicos de AUDIR para saber cómo afrontar el duelo desde diferentes convicciones. En la demarcación hay grupos de diálogo interconviccional en Tarragona o el Vendrell «y pensamos que en Reus había esta necesidad porque hay mucha pluralidad y diversidad», explica Domènech. 

«No somos representantes de las instituciones religiosas (...) somos representantes de la diversidad», señala Arnau Oliveres miembro de AUDIR

En el grupo hay representantes de más de seis convicciones. Anna Barrocal es una de las integrantes. Ella se declara como católica convencida a pesar de que nadie de su familia sea creyente. Asegura que con este grupo se ha dado cuenta de que «todos buscamos lo mismo aunque vayamos por caminos diferentes».  Por su parte, Miguel Ángel Correas, seguidor de la fe Bahaí también considera que lo que es importante es la unidad de las personas. 

También participa en el grupo Pere Dalmau, mosén de la parroquia Sant Joan de Reus, que pone de manifiesto que «entender que fuera de la Iglesia hay mucha pluralidad es una forma de querer el mundo y trabajar con los otros». Para Dalmau todo el mundo tiene una «dimensión trascendente, una dimensión espiritual» y ve el grupo de diálogo como una oportunidad de conocer esta «inmensa riqueza sin voluntad de poseer más verdad que nadie». 

«Entender que fuera de la Iglesia hay mucha pluralidad es una forma de querer al mundo y trabajar con los otros», asegura Pere Dalmau, mosén de la parroquia Sant Joan

Narcís De Batlle, pastor protestante desde hace 50 años asegura que hace muchísimos años que cree en el diálogo ecuménico, con los católicos y los ortodoxos, en el diálogo interdenominacional con otros evangélicos y también en el diálogo interreligioso. Y pone como ejemplo que precisamente él es organista de la parroquia de Sant Joan y la de Crist Rei de Reus. «En nuestra iglesia empezó el Consell Evangèlic del Baix Camp», explica Batlle. 

Un punto de vista con el que coincide Rafa Arencón, rector de la iglesia de la Nativitat que recuerda que el tema del diálogo en el anglicanismo es una «vocación». «Estamos en este proceso de transición religiosa, de abrir la mente de la gente para normalizar el hecho religioso para que no quede como una actividad privada sino que haga una aportación a la ciudad». 

«La dimensión espiritual ha sido la pasión de mi vida», explica Emilia Monserrat que está abierta a todas las religiones y convicciones 

Emilia Monserrat buscaba este espíritu de unidad y de encuentro con todas las religiones. Y es que en su caso, está abierta a todas y practica desde meditaciones hasta oraciones de forma natural. «La dimensión espiritual ha sido la pasión de mi vida (…) y al mismo tiempo ese deseo natural de compartirla», explica Monserrat que considera que el despertar de esta dimensión espiritual ahora es más necesario que nunca para tener un cambio de valores y proyectar un futuro diferente a la evolución del planeta en todos los ámbitos. 

Tienen claro que esta «sed espiritual» es inherente al ser humano aunque a veces se exprese en forma de amor hacía el arte, la naturaleza o los amigos, por ejemplo. 

También forma parte del grupo Mohamed Said Badaoui de la Associació Musulmana de Reus i Comarca, otros representantes del Sijismo y quieren invitar a personas de la Iglesia Ortodoxa. 

Para darse a conocer quieren organizar un acto público para Misericòrdia llevarán a cabo distintas formaciones durante el año. Además quieren realizar un mapa local de las diferentes religiones. 

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