«Un tatuador tiene que valorar su propio trabajo»

Profesionales del ‘tattoo’ han visto menguar sus listas de espera, pero «nos va bien». Varios estudios cerraron por la Covid

CRISTINA VALLS

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Jordi López, en su estudio en Reus, mientras trabaja. FOTO: ALFREDO GONZÁLEZ

Jordi López, en su estudio en Reus, mientras trabaja. FOTO: ALFREDO GONZÁLEZ

Los estudios de tatuajes en la ciudad son numerosos y hay «mucha gente que ejerce el oficio desde casa, de forma clandestina», asegura el tatuador Jordi López, también conocido como Billy. Lleva 18 años en el sector y en su negocio, Nirvana Tattoo Art & Piercing, ha visto evolucionar el mercado «con tatuadores de todo tipo».

«Si estuviera empezando ahora, no lo haría en la ciudad, pues hay mucha oferta. Tal vez más de 10 se dediquen oficialmente», enumera. Destaca que la clave está en especializarse y tener una clientela fiel, que te recomiende, «tienen que buscarte porque les gusta tu estilo». Aconseja a aquellos que quieran tatuarse que hay que buscar un profesional «en el que confíen». «Hay mucha incultura, mucha gente que quiere que la tatúen por el simple hecho de llevar algo que mostrar, hay que darle valor, pensarlo bien», señala.

Una «cuestión de salud»

La pandemia, por otro lado, ha provocado el cierre de muchos establecimientos, «sobre todo aquellos que hacen dibujos pequeños, de eso no se puede vivir a largo plazo», dice. Observa que, en muchos casos, «por la calidad ya no se compite, el hecho de haya clientes que te regateen precios, viene motivado de la inexperiencia; hay que pensar que es una cuestión de salud, no de buscar los estudios en que lo hagan más barato, recibimos a muchos clientes que quieren taparse tatuajes antiguos y mal hechos. Hay de todo un poco», resume.

Desde Virgen Santa Tattoo, Jordi Vives sostiene, por su parte, que un «tatuador tiene que valorar su propio trabajo», pues es una práctica que hacen con esmero. «Estamos recibiendo a mucha gente que se viene a quitar los tattoos; antes se tapaban dibujando encima y muchos prefieren eliminarlos», indica. A los negocios consolidados «les va bien, aunque más reducida, seguimos teniendo lista de espera». Sobre la Covid, Vives dice que «ya llevábamos guantes y mascarilla».

Vives y López trabajan en Nilmax Tattoo Shop, donde hacen formación. «Estamos avalados por la Escola Europea de Tatuatge i Piercing, se imparte el curso Higiénico Sanitario, obligatorio para ejercer y, más en iniciación. También acogen seminarios de artistas nacionales e internacionales, así como talleres», informan.

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