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    Comerciantes y vecinos, reticentes con el área de promoción económica urbana del centro de Reus

    El Tomb de Reus presentó el anteproyecto al Ayuntamiento en agosto y el tejido comercial y vecinal ajeno a la entidad está abierto a estudiarlo, aunque de momento lo ve «complejo»

    02 septiembre 2022 20:15 | Actualizado a 03 septiembre 2022 16:00
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    Comerciantes y vecinos de la zona que delimita el Tomb de Reus como área de promoción económica urbana (APEU) del centro en su anteproyecto, está reticente ante la propuesta del nuevo modelo de gestión público-privada. El tejido comercial y vecinal, de momento, ve «complejo» implantarlo, aunque está abierto a estudiar lo que propone el APEU cuyo propósito es aumentar la competititividad de los negocios del área geográfica (correspondiente a la que tiene actualmente el Tomb) y en la que se compartirían recursos como la haría un centro comercial, pero en el exterior.

    Si bien es cierto que los propietarios de los negocios consideran que para opinar, de momento, es «muy pronto» y ahora la decisión «depende del Ayuntamiento», entre otros pasos a seguir. El Tomb de Reus sigue el camino para que el futuro APEU prospere y presentó el anteproyecto a la administración local a principios de este pasado agosto. El Ayuntamiento tiene desde entonces un par de meses para aprobar la documentación.

    La presidenta de La Unió de Botiguers de Reus, Meritxell Barberà, aporta que con el Tomb de Reus se ha reunido varias veces para abordar el asunto y que lo harán las que haga falta. «Estamos abiertos a hablar de todo y a estudiarlo, nuestro interés se centra sobre todo en saber por qué y para qué se quiere implantar un APEU», se pregunta, pues se trata de «un proyecto de envergadura», reconoce. El momento económico, por otro lado, «es complicado», aporta Barberà y lo que propone el APEU, a ojos de algunos comerciantes y en primera instancia, dice, «es contribuir económicamente al tener que formar parte y eso, en el momento en el que nos encontramos, saliendo de la pandemia, es delicado».

    La Unió de Botiguers quiere algo «palpable, nos falta conocer el proyecto, saber más», insiste Barberà, que recuerda, también, que es algo «aún muy nuevo y, por ello, queremos conocer el objetivo para que los demás nos planteemos colaborar», resume la presidenta de la agrupación comercial reusense.

    El APEU, como informó el Tomb, está delimitado geográficamente en una zona que coincide con la localización del grueso de asociados del Tomb a día de hoy, una decisión que justificó el presidente del colectivo impulsor, Jacint Pallejà, permitiría «trabajar en una identidad ya creada y con marca propia». En la zona que nos ocupa hay 1.200 locales y en el APEU habría cerca de 1.000, con un 85% de estos activos. El APEU comprendería, según el anteproyecto, el Tomb de Ravals, la zona del casco antiguo y llegaría hasta la plaza de la Llibertat, incluyendo la calle Ample.

    De hecho, allí, está el área de influencia de otro barrio, el Niloga, donde se encuentra la asociación de vecinos Reus Nord. «Aplaudimos que se haga promoción de la actividad productiva, estamos de acuerdo con esta voluntad, pero creemos que al APEU, a nuestro parecer, le falta un poco de definición», expresa el presidente de la entidad Reus Nord, Josep Ramon Ferré. En este sentido, también recuerda que «nosotros tenemos un proyecto ya presentado, también, que impulsa la actividad de los comercios de la zona norte». Por ello, recuerda el representante vecinal, crearon la Associació de Comerciants i Professionals Reus Nord.

    El anteproyecto se ha ido explicando a diferentes entidades, según el Tomb, a gremios y comerciantes de la ciudad. Seguirán difundiendo el proyecto con «la mano tendida a todas las entidades», dijo Pallejà.

    Las contribuciones económicas

    Uno de los asuntos que abordaron, por otro lado, los miembros del Tomb de Reus en la presentación del anteproyecto del APEU en agosto fue la aportación económica que harían los establecimientos adheridos a ella: una media de 300 euros anuales al año y con diferentes niveles de inversión. Esta cuantía, expuso por entonces Pallejà, se asemeja a la que sufragan los miembros del Tomb en la actualidad e incluiría las inversiones hechas por la entidad y las luces de Navidad.

    Las contribuciones de cada comercio o negocio de otro tipo, pues, dependerían del tipo de calle en la que estuviera ubicado el establecimiento o de su superficie. Las colaboraciones económicas de los miembros del posible futuro APEU financiarían proyectos que darían visibilidad a la marca conjunta y a la formación de negocios, entre otras cuestiones.

    La entidad impulsora del APEU trabaja en constituir el primero de la ciudad desde antes de que se aprobara la ley 15/2020, de las áreas de promoción económica urbana. Cuando se le dio luz verde al por entonces proyecto de ley en el Parlament, en diciembre de 2020, Pallejà ya distinguió en rueda de prensa –realizada con motivo del paso adelante a nivel legislativo– que a partir de entonces ya contaban «con la herramienta para idear un proyecto público-privado para incentivar una economía local más sostenible». El Tomb destacó que comerciantes y propietarios trabajarían juntos para dar respuesta a sus necesidades, financiadas por las contraprestaciones económicas obligatorias que asumirían como adheridos. Los miembros del APEU, cuya vigencia sería limitada en el tiempo, también contarían con donaciones, patrocinios y subvenciones.

    «Habría gente del Tomb –la agrupación, en su defecto, quedaría en un estado de hibernación– y toda aquella persona que quisiera sumarse», invitó el presidente del Tomb. Sin embargo, antes tendría que pasar por una serie de filtros.

    El recorrido del anteproyecto

    El Tomb de Reus presentó el anteproyecto del área de promoción económica urbana (APEU) a principios de agosto y facilitó la documentación al Ayuntamiento, que contaba a partir de entonces con dos meses para validarlo o no. En caso del plan prosperara, permanecería a exposición pública por si hubiera alegaciones y hecho esto, se elaboraría un texto refundido.

    El siguiente paso sería convocar una votación en la que participarían los titulares de los locales situados en la zona del APEU. Para lograr la aprobación, tendría que votar que sí el 50% y el pleno municipal tendría que dar luego su apoyo. Acto seguido, se constituiría una asamblea de la entidad gestora y se inscribiría el APEU en el registro de Catalunya (RAPEUC).

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