Andar, mucho más que dar pasos

Caminar es una actitud vital que aporta múltiples beneficios a nivel musculoesquelético y psicoemocional

Sílvia Fornós

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Los últimos estudios indican los beneficios del trabajo más intenso y de menor duración. ALBA MARINÉ

Los últimos estudios indican los beneficios del trabajo más intenso y de menor duración. ALBA MARINÉ

Andar es un movimiento espontáneo que está implícito en la fisiología y genética humana. Partiendo de esta base, caminar es mucho más que dar pasos, ya que, según explica Cinta Mestre Pedret, fisioterapeuta, licenciada en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (CAFE) y vicesecretaria del Col·legi de Fisioterapeutes de Catalunya, «son múltiples los beneficios, tanto a nivel muscular y articular –sobre todo el tren inferior del cuerpo–, si utilizamos bastones de trekking también ejercitaremos el abdomen y los brazos; y en el ámbito psicoemocional también aporta beneficios porque es una actividad que podemos hacer en soledad o en grupo».

Así, en cuanto al origen del movimiento musculoesquelético, por lo general, los bebés gatean antes de empezar a caminar, lo que contribuye a fortalecer la musculatura y la coordinación. Y cuando llega el momento de ponerse de pie y empezar a caminar, «el movimiento de las extremidades tiene forma cruzada: movemos al mismo tiempo la pierna derecha y el brazo izquierdo, después la pierna izquierda y el brazo derecho», describe la fisioterapeuta, quien añade que «de esta manera, el cuerpo realiza una torsión, que es la que nos permite avanzar».

Por ello, recalca la fisioterapeuta, «los pies son lo más importante, ya que el apoyo en la superficie condiciona la fuerza que hacemos y que, a su vez, se transmite hacia la pelvis». En este sentido, en consulta, Cinta Mestre enseña a sus pacientes a reeducar la marcha después de una lesión.

Fortalecer la musculatura

«Las personas se sorprenden de que reaprender a caminar no es tan fácil como parece. A cada paso, primero apoyamos el talón, después apoyamos la planta del pie y seguidamente empezamos a impulsarnos, es decir, iniciamos la fase de despegue desde el quinto dedo hasta el dedo gordo, que es el responsable del impulso final para que podamos dar el paso, desplazarnos y equilibrarnos para la siguiente pisada», detalla la fisioterapeuta, quien añade que «padecer algún dolor, en el pie, la pierna o la cadera, que se prolonga más de tres semanas, debe hacernos sospechar que no andamos correctamente».

Para evitar molestias, es muy importante tener la musculatura del pie entrenada, ya que «nuestros antepasados caminaban descalzos por la naturaleza y la mecánica del paso era mucho más sencilla, ya que no existía el ‘obstáculo’ del calzado», recuerda la fisioterapeuta Cinta Mestre.

Cinta Mestre Pedret, fisioterapeuta, licenciada en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (CAFE) y vicesecretaria del Col·legi de Fisioterapeutes de Catalunya. FOTO: CEDIDA

Entonces, dice, «después de miles de años, la musculatura del pie en la sociedad moderna se ha debilitado, por lo que debemos entrenarla y despertarla, simplemente caminando descalzos por casa». Asimismo, la fisioterapeuta opina que «el calzado ha fragilizado los pies, en tanto que han dejado de recibir los estímulos necesarios para su correcto desarrollo; y cuando caminamos sobre un terreno natural y abrupto el pie se siente extraño y advierte un potencial riesgo de lesión».

De esta manera, tener una musculatura fortalecida sirve para prevenir de lesiones y dolores, ya que la musculatura protege las articulaciones. «Muchas veces, a las personas que vienen a la consulta con problemas en las rodillas o en cualquier articulación, les aconsejo reforzar la musculatura, para evitar una disfunción mecánica que termine generando dolor u otros problemas». Por último, en cuanto a qué aporta más beneficios para la salud: si andar a baja intensidad durante más tiempo o caminar menos a mayor intensidad, la fisioterapeuta Cintra Mestre señala que «las últimas investigaciones científicas apuntan al trabajo más intenso y de menor duración porque indican que hay una mayor activación muscular».

‘Caminar, una filosofia’

Además de los beneficios para la salud, el hecho de andar también conlleva una dimensión existencial, tal y como se describe en el libro de Frédéric Gros Caminar, una filosofia (Cossetània, 2021), traducido al catalán por el historiador y geógrafo Francesc Roma Casanovas. «El libro es, por una parte, un paseo por la historia de los filósofos que hicieron del hecho de andar en una parte importante en sus vidas y obras, como Rimbaud, Nietzsche, Rousseau, Nerval, etc.; y por otro lado, el autor Frédéric Gros plantea su propia reflexión sobre qué supone caminar».

Asimismo, el historiador Francesc Roma Casanovas añade que «el libro invita a acercarse al hecho de andar como una actitud vital, para entender a estos personajes de la historia de la filosofía universal, desde la relación entre andar y la libertad, la soledad, el peregrinaje, etc.»

Así, la reflexión de Frédéric Gros (filósofo y profesor de pensamiento político en la Universidad de París) parte de la idea de que «caminar no és cap esport. Posar un peu davant de l’altre és un joc d’infants. No dona cap resultat, cap xifra: el caminador us dirà quin camí ha fet, en quin sender trobareu el millor paisatge, la vista que es troba des de tal promontori».

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