Tarragona

Peste porcina africana

Las áreas de servicio de la AP-7 en Tarragona son un foco de riesgo de brotes de peste porcina

Jabalíes que van a zonas cercanas a la autopista y comen alimento contaminado dejado allí. El Gobierno ya alertó en 2024 de este escenario, hipótesis del origen de la actual crisis

Área de servicio de El Mèdol, junto a la AP-7, a la altura de Altafulla.

Área de servicio de El Mèdol, junto a la AP-7, a la altura de Altafulla.Marc Bosch

Raúl Cosano
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Pese a que recientemente se ha barajado la posibilidad de que el brote de peste porcina africana se originara en un laboratorio, la hipótesis de que se trató de un bocadillo abandonado cerca de la AP-7 se mantiene vigente.

El Ministerio de Agricultura ya alertó el año pasado del riesgo de que se originaran brotes de peste porcina en puntos muy concretos de Catalunya: en áreas de servicio de la AP-7, la autopista que transita por toda la costa y que tiene a su paso por la provincia varias zonas de descanso utilizadas por los conductores.

El Plan Nacional de control de jabalíes, que data de mayo de 2024, ya alertaba de que podía ocurrir lo que apuntan las primeras hipótesis: el primer jabalí contagiado pudo infectarse al acceder a comida de un país exterior a la UE que un conductor o visitante habría dejado en un área de la AP-7 en Cerdanyola del Vallès.

Así advertía Agricultura de ese eventual acceso de la peste porcina africana: «En base a la experiencia de los países afectados en la UE, el riesgo de entrada a través de jabalíes parece relacionarse significativamente con la eliminación de productos de origen porcino contaminados por parte de los conductores, que actuarían de fuente de infección para los jabalíes silvestres que tuvieran acceso a ellos».

Jabalíes y carreteras con tránsito internacional

Los técnicos elaboraron un mapa municipal en el que superponían tres factores fundamentales que generan, también en Tarragona, las condiciones ideales para un brote: alta densidad de jabalíes, carreteras con alto tránsito internacional y presencia de áreas de descanso en esas vías. «El jabalí es un animal muy inteligente. Ha descubierto que cerca de la ciudadanía encuentra refugio. Sabe que está a salvo porque ahí no podemos cazar y, además, tiene alimento. Un área de servicio de la autopista es así. El monte está al lado. Tienen comida y protección», cuenta Joaquim Vidal, presidente en Tarragona de la Federació Catalana de Caça. 

«El jabalí va por las áreas de servicio. Sabe que cerca del hombre tiene protección y comida», explica
Joaquim Vidal, 
presidente en Tarragona de la Federació Catalana de Caça

Vidal ve «lógica» la hipótesis del bocadillo: «Los restos pueden haber ido a parar a una papelera y está claro que los jabalíes van por las áreas de servicios porque cerca del hombre tienen protección».

Andreu Escolà, de Gepec-EdC, indica que «los jabalíes se refugian en los barrancos, donde hay mucha vegetación, pero luego se mueven mucho y pueden entrar a buscar comida en las áreas de servicio. Llegan incluso a salvar las vallas». Una anécdota de Escolà es ilustradora: «Hablando con alguien del área del Mèdol me decía que cada día a las seis de la mañana se pasaba por allí un zorro. Por tanto, es muy probable que otra fauna circule por allí». 

Restos contaminados

Para el Ministerio, estas áreas de servicio son los lugares donde es más probable que queden abandonados restos contaminados. Estos mapas de riesgo son un complemento para que, a partir de ahí, las comunidades autónomas puedan actuar y prevenir, «atendiendo a factores más locales que puedan influenciar los riesgos de introducción y difusión de la enfermedad en sus respectivos territorios».

De hecho, la Generalitat, en sus advertencias a la población, también incluye a las áreas de servicio entre su puntos críticos (junto a zonas de picnic o rutas excursionistas) donde hay que extremar la limpieza y evitar que los jabalíes puedan tener acceso a la comida.

Un ejemplo se encuentra en el área de servicio de El Mèdol, en la AP-7, en su paso a la altura de Altafulla. Allí hay una señal de tráfico en la que se prohíbe lanzar comida desde el vehículo y se informa de que hay que utilizar las papeleras.

La acción humana

Para los expertos, ni el brote generado ni la manera en que se ha originado es demasiada sorpresa. «Había temor de que esto sucediera. Esta peste está bien instalada en países como Polonia o en toda la zona de los Balcanes. Estamos hablando de un virus y los humanos nos movemos mucho, así que perfectamente podía llegar a la península, más que por un vía natural, por la acción humana, por el transporte de mercancías», explica Javier Capilla, profesor de virología en la URV del área de microbiología e investigador del equipo de Micologia i Microbiologia Ambiental (Microamb) de la Facultat de Medicina.

La despoblación rural y el cambio climático están entre las causas de la proliferación del jabalí

Capilla, experto en agentes infecciosos, ve plausible que «el hombre haya actuado como mediador, como facilitador» y considera a las áreas de servicio como «entornos potenciales muy favorables» para el origen de brote, porque «hay gente que para a comer y por ahí se desplazan los jabalíes y pueden consumir ese alimento acumulado». 

Capilla recalca que «nos enfrentamos a un virus muy complejo, con alrededor de 150 proteínas, y muy específico para ciertos tipos celulares que solo encontramos en cerdos». «Es bastante bueno evadiendo el sistema inmunitario y provoca la muerte del 100% de estos animales en una semana o diez días», aporta el profesor.

«El hombre se mueve mucho. Ha actuado como mediador», afirma Javier Capilla, profesor de virología en la URV

El plan del ministerio deja claro que una cosa es la infección de los jabalíes, en tanto con animales salvajes, y otra diferente es que ese virus acabe alcanzando a las explotaciones porcinas.

Densidad y ganadería

En ese punto, Catalunya, pese a su potencial para facilitar la entrada de este patógeno, no aparece cómo la zona con más riesgo en cuanto a contacto con los cerdos. Otro mapa del informe mezcla esos dos índices: la densidad del jabalí y su potencial ligazón con ganaderías porcinas. Ahí la amenaza en Tarragona es muy baja, es algo más alta en Lleida pero mucho más elevada en otras comunidades como Extremadura, Andalucía y Galicia.

Más allá de eso, la sobrepoblación de jabalíes se ha convertido en un problema, y la incidencia en la provincia es muy alta. El informe indica, concretamente, que «la distribución de áreas de mayor densidad de población de jabalí se localiza en el noreste de la península ibérica, en especial en las provincias de Girona y Barcelona, pero también en Tarragona, Huesca y Valencia».

El estudio también detecta los factores que han contribuido a este crecimiento. «La despoblación rural y el abandono de la ganadería extensiva ha hecho que aumenten significativamente las áreas boscosas», detecta el plan.

Uno de los motivos es que el número de cazadores ha ido en descenso durante los últimos años, debido al envejecimiento progresivo de los cazadores y a la falta de relevo generacional. El informe repasa otros motivos del alza: «El cambio climático trae consigo temperaturas templadas en la mayor parte del territorio nacional, lo que significa mejores condiciones ambientales para el éxito reproductivo de las poblaciones de jabalíes».

Por su parte, Xavi Jiménez, biólogo y presidente de Gepec-EdC, incide en el «acceso fácil a comida» del jabalí y en que «no tiene depredadores naturales como puede ser el lobo, que es aún incipiente». Jiménez pide estar pendientes de otra hipótesis, la que apunta al posible origen del virus en un laboratorio. 

¿Funcionarán las medidas de contención que se están aplicando en el epicentro, en la zona de Collserola? «Es pronto para decirlo, pero parece que se están haciendo bien las coas. Por ejemplo, en países como Bélgica ha habido brotes importantes y se pudo controlar. Se redujo la población, hicieron vallados de muchos kilómetros y limitar la entrada a los lugares contaminados. Todo eso acabó funcionando», indica Capilla.

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