Tarragona

Sector primario

Los payeses que cortan el acceso al Port de Tarragona, hartos: "Si nos quieren arruinar, que nos lo digan"

Los agricultores y ganaderos que han bloqueado la entrada y salida advierten de que los acuerdos comerciales internacionales, la falta de controles y la competencia de productos de terceros países amenazan la viabilidad económica del sector, la continuidad del mundo rural y la seguridad alimentaria de los consumidores

Uno de los tractores que ha cortado el acceso al Port por la A-27.

Uno de los tractores que ha cortado el acceso al Port por la A-27.Marc Bosch

Joel Medina

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Nuevo capítulo de protesta agraria en Tarragona este jueves. Tras avanzar en columna por la A-27, los tractores de Revolta Pagesa han llegado al acceso del Port de Tarragona, donde los manifestantes han decidido permanecer de manera indefinida. El bloqueo afecta tanto a la entrada como a la salida del recinto, salvo para los servicios de emergencia, y pretende visibilizar la crítica situación del sector agrícola y ganadero.

El presidente del Gremi de la Pagesia Catalana, conocido también como Revolta Pagesa, Joan Regolf, ha explicado que la movilización responde a un descontento acumulado, pero con un foco claro: la posible firma del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur. “Estamos aquí, entre otras acciones que llevamos a cabo desde hace mucho tiempo, principalmente por la cuestión del tratado, sobre la cual nadie en todo el Estado está de acuerdo”, ha señalado. 

Según Regolf, estos acuerdos convierten a la agricultura en moneda de cambio frente a otras crisis de distintos sectores: “No estamos de acuerdo con estos convenios, y menos aún si no se tiene en cuenta la palabra de los agricultores”, ha insistido.

El dirigente ha subrayado que la agricultura y la ganadería en Catalunya atraviesan una crisis profunda: “Desde este invierno, la ganadería está pasando por momentos muy difíciles. No podemos permitir que desde despachos políticos nos pongan en peligro nuestro futuro”, ha alertado, anunciando que la protesta continuará, al menos, hasta el día 12, con el objetivo de impedir la firma del tratado.

Regolf ha detallado que Mercosur afectaría a todos los cultivos en mayor o menor medida: “Los cítricos llevan tiempo llegando desde otros países terceros; este verano también han llegado cargamentos de arroz de otros lugares”, ha explicado, destacando que esta competencia pone en riesgo no solo a los productores, sino también a la seguridad alimentaria. “Son productos que llegan sin controles, y esto puede poner en peligro al consumidor”, ha advertido.

Sobre la elección del Port de Tarragona, Regolf ha enfatizado su valor simbólico. “Es un puerto por donde entra mucho producto: el año pasado entraron barcos de vino, este año de arroz. Por eso es un lugar de reivindicación y para proteger a la agricultura catalana”, ha explicado.

Desde Amposta, Jordi Margalef, productor de arroz, ha contado que el desplazamiento hasta Tarragona se realiza para reclamar derechos que consideran perdidos y para evitar que el tratado se firme. “Hemos venido para intentar reclamar unos derechos que no tenemos y para intentar que no firmen”, ha indicado.

Margalef ha alertado de las consecuencias directas para el arroz local: “La entrada de 80.000 toneladas de arroz de Sudamérica provocará una bajada de precios brutal”. Ha precisado que la competencia proviene de países como Brasil y Argentina, donde no se aplican los mismos estándares sanitarios y fitosanitarios que en Europa. “No tenemos información clara de lo que utilizan allí, y Europa dice que se respetan los orígenes, pero no se garantiza nada”, ha denunciado.

El productor ha insistido en que el consumidor no está informado de esta diferencia y se enfrenta a una competencia desleal. “No queremos competencia desleal. Queremos que sepan que si compran arroz importado barato, nuestro producto, que es más caro por cumplir todas las normativas, se verá afectado”, ha explicado. 

Margalef ha remarcado que las restricciones europeas garantizan alimentos más saludables, pero reducen la producción y encarecen los precios. “Si no hay compensación con el precio, las explotaciones no son rentables. Ahora estamos en un limbo: veníamos de años buenos, y si se firma este tratado, los precios pueden caer un 25% más”, ha advertido.

Otro foco de preocupación es el etiquetado: “El consumidor no puede saber la diferencia. Los grandes productores ponen arroz CE o no CE, y esto no indica si viene de la UE. No se puede diferenciar”, ha explicado Margalef.

En el ámbito de la ganadería, Egoitz Azkue, de Marçà, ha sido contundente. “Si se firma el Mercosur, la agricultura y la ganadería de aquí no podrán competir. Es como si ellos corrieran en patinete y nosotros con una mochila a la espalda”, ha comparado. Azkue, que gestiona explotaciones bovina y porcina, ha destacado que las normas europeas limitan el uso de tratamientos que sí se permiten en Sudamérica. “Nosotros tenemos muchas prohibiciones, ellos no, y eso hace imposible competir”, ha afirmado.

El ganadero ha recordado que el sector ya enfrenta graves problemas sanitarios: “Con la dermatosis nodular estábamos todos preocupados, y ahora faltaba la peste porcina; y además la gripe aviar. Si quieren arruinarnos, que nos lo digan, pero al menos lucharemos hasta el último momento”, ha asegurado. 

En cuanto a los consumidores, Azkue ha indicado que la diferencia se verá en el precio: “Los productos importados baratos competirán con nuestras carnes, que son más caras pero de mayor calidad y control”.

Las movilizaciones se repiten en distintos puntos de Catalunya: Port de Tarragona, N-230 en la Ribagorça, Coll d’Ares con concentración transfronteriza con la pagesía del Vallespir, y Fondarella en la A-2. Todas estas acciones forman parte de la campaña 'La pagesía dice ¡PROU!', que busca proteger el campo, el mundo rural y el futuro del sector. 

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