Pesca
Los pescadores convocan huelga para el próximo lunes 19 de enero
Denuncian que la Comisión Europea les impone tareas administrativas imposibles de asumir. La gota que ha colmado el vaso ha sido la exigencia de pesar la totalidad de las capturas antes de llegar a puerto

Pescadores de Tarragona descargando capturas de una embarcación de arrastre.
Los pescadores españoles dicen basta. El colectivo ha convocado una huelga para el próximo lunes 19 de enero después de que la Comisión Europea haya dictado una normativa que implica más tareas administrativas para los pescadores. Las federaciones han pedido a todas las cofradías españolas que el lunes todas las embarcaciones, tanto las del arrastre, como las del cerco, como las de artes menores, queden amarradas a sus puertos con el fin de mostrar su disconformidad con las leyes de Bruselas.
La gota que ha colmado el vaso tiene que ver con la última exigencia de la Comisión Europea. Ahora quieren que los pescadores pesen y notifiquen todas las especies capturadas durante la jornada laboral antes de llegar a puerto. De no ser así, los armadores se exponen a sanciones importantes. Algunas incluso obligarían a la embarcación a devolver todas las subvenciones recibidas en los últimos años.
La realidad es que los pescadores llevan años quejándose y denunciando el sinfín de tareas burocráticas que deben hacer. Algunos aseguran que estas gestiones implican doblar su jornada laboral. Y lo peor de todo: si no cumplen con estas exigencias, los pescadores se enfrentan a multas que acaban arruinándoles. Esta última medida se añade a la pesadilla administrativa del sector.
Por ello, la Federació Nacional Catalana de Confraries de Pescadors se reunió ayer por la mañana con su comité ejecutivo y decidió sumarse a la protesta de los puertos españoles del próximo lunes 19 de enero.
El mismo día, el colectivo tiene previsto desplazarse hasta Madrid donde se celebrará una reunión clave sobre este asunto. La voluntad es mostrar unión y disconformidad por las nuevas normativas que se imponen desde Bruselas y que perjudican el día a día de los pescadores.
A todo ello hay que sumarle que las embarcaciones todavía no saben cuántos días podrán salir a faenar este año. Pese a que el acuerdo fuera de 143 días por barca, los pescadores piden más concreción, ya que las jornadas asignadas dependen del tamaño del buque.