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Agresión a dos revisores de Renfe en Tarragona y Cambrils

En los primeros seis meses, los trabajadores de la compañía ferroviaria han recibido 130 agresiones físicas o verbales en Catalunya

Jordi Cabré

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Una ambulancia del SEM atendió al revisor antes de ir al hospital Antoni de Gimbernat. FOTO: @kgaseni

Una ambulancia del SEM atendió al revisor antes de ir al hospital Antoni de Gimbernat. FOTO: @kgaseni

La camisa manchada de sangre a consecuencia de los golpes recibidos fue la primera imagen que vieron los médicos del Hospital Lleuger Antoni de Gimbernat de Cambrils el pasado martes día 10 de julio cuando entró por la puerta de recepción un interventor de Renfe.

El hombre acababa de recibir una paliza de unos viajeros que iban sin billete en uno de los Regionales Express de la tarde que sale de Barcelona y con destino a Tortosa.

El hombre sufrió contusiones en la cara, sobre todo en la nariz y en un ojo. La imagen de la sangre en su camisa es precisamente la que le brotó de la nariz. Tras ser atendido en el hospital cambrilense, el revisor se acercó a la comisaría de Mossos d'Esquadra y presentó la denuncia contra los pasajeros sin billete. Está de baja desde entonces confirman fuentes de Renfe.

Imagen del revisor tras recibir la agresión de los pasajeros. FOTO: DT

El sábado día 14 el problema con los pasajeros sin billete lo sufrió una revisora de la empresa ferroviaria. El tren llegó a Tarragona procedente de Barcelona. Su destino final era Reus.

En aquel instante, la mujer se acercó a dos jóvenes y les pidió el billete. Respondieron con los puños y los pies a la petición de la trabajadora, que se defendió como pudo de los golpes recibidos.

A diferencia de su compañero, ella no sufrió heridas importantes y declinó acudir al CAP. Durante la agresión los dos vándalos intentaron sin éxito llevarse el bolso con el dinero, pero no lo lograron. Nada más llegar a la estación de tren, los sujetos huyeron a pie y aunque los Mossos fueron requeridos, no pudieron dar con ellos. 

Los vigilantes y la seguridad

Renfe tiene contratos con diferentes empresas de seguridad para evitar incidencias como las registradas esta semana pasada en Tarragona y Cambrils.

Sin embargo, a pesar de las reuniones periódicas entre la compañía, las empresas y los sindicatos el número de agresiones físicas y verbales son notables. Fuentes de Renfe hablan de más de 130 agresiones físicas o verbales en los primeros seis meses además de una factura de 6,5 millones de euros en reparación de actos vandálicos en toda Catalunya.

Las mismas fuentes remarcan que además de ser víctimas de estos pasajeros violentos, hay otros que lanzan falsas acusaciones por las redes sociales, manchando el trabajo de los revisores. Prueba de ello es este tuit:

Renfe desmiente rotundamente la versión de esta pasajera y considera que esta manipulación de la realidad todavía puede animar a los pasajeros a subir sin billete en los trenes de cercanía o media distancia.

El 'tren del botellón' llega a Salou

Algunos de los vigilantes que trabajan en los trenes que circulan por la provincia expresan públicamente su enfado con Renfe por las condiciones en las que se encuentran en algunos convoyes o en algunas franjas horarias.

Así, remarcan que la agresión a la revisora el pasado sábado en Tarragona se materializó en una franja que puede ir sin vigilantes de seguridad, ya que al finalizar la jornada laboral se apean en la estación más cercana a su lugar de residencia. Por ello, recuerdan que el último tren de vuelta a Barcelona, ya sea desde Tortosa o Reus, van sin vigilantes y todavía queda el tramo más complicado, el del Baix Penedès donde el episodio de agresiones y vandalismo es elevado.

Por su fuera poco, los mismos vigilantes remarcan que los fines de semana y vigilias de los días festivos, los trenes con parada en Salou son auténticos botellones y 'fumaderos'.

En estas condiciones, los conductores acostumbran a encerrarse en la cabina para evitarse problemas. Además, la mayoría de jóvenes suben al tren sabiendo que las taquillas de Tarragona están cerradas a las 22.30 horas y evitan al revisor en el corto trayecto entre las dos localidades. En caso de ser "pillados", hay un riesgo alto de agresiones, explican.

Los vigilantes consideran que hay que reforzar la seguridad y también equiparar el sueldo y las horas para mejorar tanto la seguridad de los revisores como la de los pasajeros que utilizan correctamente el tren y pagan su billete. 

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