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Tarragona Sociedad

«Algunas terrazas estaban al 150% de la capacidad»

La Associació d’Empresaris d’Hosteleria lamenta la practica de algunos establecimiento y pide más control por parte de la Urbana

NÚRIA RIU

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La gente esperaba poder sentarse en una terraza. FOTO: PERE FERRÉ

La gente esperaba poder sentarse en una terraza. FOTO: PERE FERRÉ

Sabor agridulce tras iniciarse el pasado lunes la primera fase de la desescalada en Tarragona. Y es que, la imagen de los ciudadanos que a primera hora de la mañana salían a tomarse su café, después de más de cincuenta días sin poder ir al bar, quedó empañada por las aglomeraciones de gente que registraron algunas terrazas a partir de la tarde. La situación ha generado mucha preocupación dentro del propio colectivo de restauradores. «Hay gente que cogió y si tenía cuatro mesas, en lugar de poner dos puso seis. No es que no cumplieran con el 50%, es que estaban al 150%», lamenta el presidente de la Associació d’Empresaris d’Hosteleria de Tarragona Ciutat, Javier Escribano.

El problema se originó principalmente en bares de la zona más céntrica de la ciudad, como en la Part Alta. «Había más demanda que oferta, luego hubo empresarios a los que les fue un poco la mano y empezaron a meter mesas», añade. Durante el día de ayer se hacían virales algunas fotografías de negocios en los que las mesas no estaban separadas por los dos metros que exige la normativa y en las que los clientes prácticamente estaban pegados. Esto ha generado preocupación y malestar dentro del propio colectivo.

En estos primeros días de «vuelta a la normalidad» hay muchos negocios que aún permanecen cerrados. Esperan a que llegue a la nueva fase, para incrementar la capacidad de las terrazas –que ahora es del 50%– y pueden cuadrarles los números. «Ha habido una falta de solidaridad y de respeto para los compañeros del sector en un momento en el que toda Catalunya estaba pendiente de nosotros, porque si tenemos los primeros rebotes, como ya está pasando en otras partes, esta ventaja la podemos perder todos y después si que ya se habrá acabado el verano», lamentaba Escribano.

El sector exige al Ayuntamiento que haya agentes de la Guàrdia Urbana patrullando que controlen exclusivamente estos casos en los que hay un abuso. «En todas partes hay buenos y malos profesionales, pero lo que no puede ser es que en el primer día no pasara nadie. Que salgan con el recetario en la mano y primero se avisa y el segundo día ya se multa», defiende el presidente de la AEHT.

El Ayuntamiento de Tarragona pedía que se garanticen estas distancias. Y, en este sentido, el concejal de Seguretat Ciutadana, Manel Castaño, aseguraba «se han dado instrucciones a Protecció Civil y a la Guàrdia Urbana para hacer cumplir las normas mantener la seguridad de la población». El edil republicano indicó que «estaremos muy atentos a cómo se desarrolle en los próximos días» ya que, según reconocía, «hemos constatado que algunos establecimientos no han guardado las distancias».

El pasado viernes se abrió el periodo para que los bares y restaurantes que quieran instalar una terraza en la vía pública se pongan en contacto con el Ayuntamiento. A día de ayer, tan solo se habían presentado sesenta comunicaciones, lo que representa una pequeña parte del total de 470 establecimientos que tenían terraza antes del estado de alarma. A partir de ahí, se prevé que el Consistorio haga una propuesta sobre la ocupación pública. El colectivo de restauradores pide a la administración que, cuando se conozcan los espacios definitivos, «se delimite» o «señale» la superficie que puede ocupar cada negocio. De esta forma que si alguien se exceda se ponga de manifiesto y no se generen confrontaciones entre empresarios.

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