Un matrimonio y dos hijos, desalojados al arder la casa de al lado en Constantí

El inmueble afectado estaba deshabitado. En la planta baja habían motos antiguas, que no resultaron quemadas

Àngel Juanpere

Whatsapp
Las llamas saliendo por la puerta de entrada. Foto: DT

Las llamas saliendo por la puerta de entrada. Foto: DT

La Policía Local de Constantí desalojó, la madrugada de hoy, a una familia –compuesta por el matrimonio y sus dos hijos– porque la casa de al lado estaba ardiendo. El fuego afectó completamente el inmueble, situado en el centro del núcleo urbano, aunque no hay peligro de derrumbe. En la extinción participaron seis dotaciones de bomberos.

El aviso lo dio precisamente la familia desalojada sobre las dos y cuarto. Alertaba que salía humo, aunque pensaba que era de la iglesia, situada delante. El primer vehículo de emergencias en llegar fue la patrulla de la Policía Local, que comprobó que estaba ardiendo el número 11 de la calle De les Creus, un inmueble compuesto de planta baja y una superior. 

Los agentes, a la vez que desalojaban a la familia colombiana –que estaba muy angustiada al ver las llamas– solicitaban la presencia de los bomberos, que enviaron dotaciones de Tarragona, Reus, Valls y de la Regió d’Emergències.

Cuando llegaron, el fuego estaba completamente desarrollado. Las llamas salían por la puerta de entrada, que era de madera. Había mucha carga de combustible concentrado sobre todo en la planta baja, utilizada como almacén. En él, en un extremo, habían una serie de motocicletas antiguas, que no resultaron quemadas. Son propiedad de un vecino de Tarragona que es coleccionista

Los bomberos informaban que se trata de una antigua edificación con mucha estructura de madera. El forjado del primer piso se colapsó y cayó. Por ello, a las siete de la mañana, el arquitecto municipal con técnicos del Grup d’Estructures Col·lapsades (GREC) de Bombers de la Generalitat estuvieron revisando el inmueble afectado. Una de las vigas había caído pero hay otra que peligra con hacer lo mismo, aunque lo haría hacia el interior, por lo que no hay peligro para las personas.

La estructura del edificio no se ha visto afectada, ni tampoco las paredes laterales. Por ello, la familia desalojada –que pasó la noche en un hostal de Tarragona con el que el Ayuntamiento de Constantí tiene un acuerdo para estos casos– pudo regresar a su domicilio sobre las diez de la mañana.

Desde los servicios técnicos municipales han instado al propietario a reforzar la viga que amenaza con caer y a hacer lo mismo con la entrada al inmueble ya que la puerta ha quedado completamente destruida, por lo que cualquiera puede acceder al interior. Durante varias horas se tuvo que cortar el tráfico y los vehículos –incluidos los autobuses– fueron desviados.

Temas

Comentarios

Lea También