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Cazuelas y silbatos contra la nueva prisión en Tarragona

«Intentaremos pararlo hasta que veamos las máquinas», ha dicho esta tarde en la concentración de protesta el presidente de la Associació de Veïns del Parc Francolí, Jordi Miguel

Carla Pomerol

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Una setentena de vecinos del Parc Francolí se concentraron ayer con cazuelas y silbatos. FOTO: Fabián Acidres

Una setentena de vecinos del Parc Francolí se concentraron ayer con cazuelas y silbatos. FOTO: Fabián Acidres

«Intentaremos paralizar el proyecto hasta que veamos que las máquinas empiecen a remover la tierra». Estas eran las palabras del presidente de la Associació de Veïns del Parc Francolí, Jordi Miguel, quien encabeza la lucha  contra la construcción del nuevo Centre Penitenciari Obert (CPO) en un solar del barrio, delante de la comandancia de la Guardia Civil. La entidad vecinal ha celebrado esta tarde la primera acción de protesta contra el proyecto impulsado por la Generalitat. Cerca de una setentena de vecinos se han concentrado en la Rambla Francesc Macià, a golpe de cazuelas y de silbatos.

Su intención es concentrarse cada jueves, desde hoy y hasta el próximo 28 de noviembre, para mostrar su disconformidad con el la construcción del nuevo CPO que, a priori, parece no tener vuelta atrás. Los vecinos aseguran que si finalmente se ejecuta el traslado, la zona del Parc Francolí será «muy insegura». 

Está previsto que en noviembre se inicien las obras del nuevo CPO, que alojará presos en régimen de tercer grado. Actualmente, estos se encuentran internos en la prisión ubicada en la avenida República Argentina. Jordi Miguel, presidente de la Asssociació de Veïns del Parc Francolí, asegura que «nos opondremos al CPO hasta que no nos garanticen una mayor sensación de seguridad en el parque». El líder vecinal se refiere a más alumbrado y mejor mantenimiento. Además, Miguel añadía que «les pedimos que modificaran el acceso al equipamiento, que en lugar de entrar por la zona del parque, se accediera por la calle del Arquebisbe Josep Pont i Gol. Nos dijeron que no».

Los representantes vecinales se han reunido en varias ocasiones con las administraciones para pedir la paralización del proyecto. Pero todo parece indicar que la Generalitat hace caso omisa y los trabajos se iniciarán en breve. Es por esto que los vecinos han decidido organizarse y preparar una serie de movilizaciones, entre ellas de la de ayer. A parte de las concentraciones de cada jueves, la asociación ha convocado una gran manifestación el próximo 7 de noviembre. «No solo estamos llamados los vecinos del Parc Francolí. Toda la ciudad debe acudir a la protesta, ya que el parque es concurrido por todos los tarraconenses», recordaba Miguel.

Por otro lado, la semana del 21 al 27 de octubre se instalarán unos puntos de información por toda la ciudad, en los que los vecinos podrán explicar los motivos de su oposición al proyecto de la Generalitat.
 

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