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De dinosaurios y Neandertales

El 'Prehistoric Tour', una muestra de una treintena de reproducciones a tamaño real de animales ancestrales, desembarca en el Recinte Firal, donde todavía podrá visitarse hoy.
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Las reproducciones a tamaño real de dinosaurios son el principal atractivo de la muestra. Foto: Lluís Milián

Las reproducciones a tamaño real de dinosaurios son el principal atractivo de la muestra. Foto: Lluís Milián

Ayer abrió sus puertas en el Recinte Firal de Tarragona la exposición ‘PrehistoricTour’, una muestra que aspira a transportar al visitante hasta varios millones de años atrás mediante reproducciones a tamaño real de criaturas prehistóricas ya extinguidas y que tradicionalmente han inspirado insaciable curiosidad entre los humanos: el dinosaurio es sin duda el rey en esa categoría de seres ancestrales, y lo es también de la muestra, si bien tampoco faltan –ni en la lista de obstinadas curiosidades humanas ni tampoco en el recorrido de la exposición– otras criaturas célebres como el mamut o el oso de las cavernas.

La muestra, que todavía podrá visitarse hoy domingo (de 11 a 14 y de 17 a 21 horas, al precio único de 6 euros tanto para niños a partir de 2 años –los menores de esa edad no pagan– como para adultos) permite intuir cómo debían ser todos esos animales que un día habitaron el planeta, y permite también visualizar –aunque para la generación que creció con Jurassic Park son nociones ya consabidas– que dinosaurio es un genérico muy poco específico, habida cuenta de lo variopinta que fue la especie: tamaño, estética e incluso comportamiento diferían notablemente. Para nada son comparables, por ejemplo, un anquilosaurio –a quien las explicaciones de la propia exposición definen como «un tanque blindado» que destacaba por su inquebrantable coraza– y un Tyranosaurus, colosal especimen del que se expone la reproducción de una cabeza –y sólo ella ya es del tamaño del espectador– para dar una idea de cuáles eran sus dimensiones. Por no hablar de la esbelta figura del brachiosaurus, claramente evocadora de una girafa, o de la silueta rinocerontesca del styracosaurus, con su rostro presidido por el inconfundible cuerno.

La exposición incluye también un apartado para el ser humano, tratando de explicar cómo se pasó del simio al hombre actual mediante estadios sucesivos como el australopithecus o el Neandertal. La reproducción de un campamento homínido de la época ayuda a intuir cómo debía ser la vida en esos tiempos nómadas, primero, y progresivamente sedentarios después. Cómo se abrigaba uno, cómo se alimentaba, cómo cazaba, cómo empezó a cultivar la tierra... Cómo se empezó, en fin, el largo camino que lleva hasta la vida ultratecnológica actual, hasta el control extremo de nuestro entorno al que hemos llegado en estos tiempos. No siempre fue así:se empezó desde cero y es bueno recordarlo.

 

Segunda vez en Tarragona

El responsable de la gira y de comunicación de la muestra, José María Canal, explica que la gran mayoría de las más de 30 figuras expuestas en el ‘Prehistoric Tour’ pertenecen a un museo belga donde permanecieron durante décadas –y donde acumularon más de 600.000 visitas– hasta que, hace unos diez años, sus propietarios decidieron convertir la colección en exposición itinerante. Desde entonces ha pasado por distintos países (la propia Bélgica, Francia, Holanda...) hasta sumar 100.000 nuevos visitantes.

De hecho, no es la primera vez que la colección está en Tarragona:«Estuvimos ya hace tres años, pero con una exposición más pequeña, sin tantas figuras ni la reproducción del poblado Neandertal», aclara José María Canal, quien revela que «la mayoría de figuras están hechas de resina, caucho, látex... Son piezas frágiles y es complicado el traslado, pero es la manera más fiel de construirlas», afirma.

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