Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

El Estado y el PP defienden la gestión de Andreu en el Port de Tarragona

El Gobierno Central recuerda que el relevo en la Autoritat Portuària «está regulado por ley», por lo que tiene la potestad de aceptar o no la propuesta de presidente que haga la Generalitat

Octavi Saumell

Whatsapp
Josep Andreu, en una imagen de archivo con el representante del Govern (Ricard Font) y del Estado (Jordi Sierra) a su espalda. FOTO: Cedida

Josep Andreu, en una imagen de archivo con el representante del Govern (Ricard Font) y del Estado (Jordi Sierra) a su espalda. FOTO: Cedida

El Gobierno Central y el PP defienden la gestión que desde 2011 ha llevado a cabo Josep Andreu al frente de la Autoritat Portuària de Tarragona (APT).

En declaraciones al Diari, fuentes consultadas por parte de la administración estatal valoran «positivamente» la tarea realizada durante estos años por Josep Andreu» al frente de la administración portuaria y califican como de «rumor» su posible relevo.

Pese a ello, desde el Estado recuerdan que el proceso de nombramiento de la presidencia del puerto «está regulado por Ley», por lo que tanto el cese como el nuevo nombramiento debería ser acordado entre la Generalitat de Catalunya y el Estado. 

Los representantes del ejecutivo estatal muestran, de esta forma, su contrariedad por las intenciones anunciadas ayer por este periódico, que indican que altos cargos del Govern y del PDeCat quieren cesar a Andreu por no compartir «los principios» de la formación independentista, hasta el punto de que el exmilitante de CDC no se ha hecho asociado del nuevo partido, mostrándose al margen del proceso soberanista.

«Es una decisión que corresponderá decidir al conseller», se afirma oficialmente desde el PDeCat, evitando confirmar la continuidad de Andreu. 

Ayer, uno de los nombres que suenan como posibles relevos, el secretario de Empresa –Joan Aregio–, se descartó como una alternativa, ya que no contempla «en absoluto» esta posibilidad. También suena el secretario general de Presidència, Quim Nin, mientras que Junts per Catalunya vería con buenos ojos las opciones de Eusebi Campdepadrós o de Pere Grau. 

Una negociación compleja

Pese a las intenciones de los altos cargos de la Generalitat, el nombramiento o el cese del presidente del Port no es una competencia que dependa únicamente del Govern, sino que necesita del visto bueno del Gobierno Central.

Según el artículo 31 de la Ley de Puertos del Estado, «el Presidente de la Autoridad Portuaria será designado y separado por el órgano competente de la comunidad autónoma entre personas de reconocida competencia profesional e idoneidad. La designación o separación, una vez haya sido comunicada al Ministro de Fomento, será publicada en el correspondiente Diario Oficial y en el Boletín Oficial del Estado». 

Del artículo se desprende que la Generalitat propone un candidato y lo comunica al Estado para que la administración central lo acepte y publique el nombramiento, un requisito necesario para que la designación sea efectiva.

La mala relación entre ambos ejecutivos complica, sin embargo, que pueda haber un acuerdo inminente, ya que Andreu es una opción bien vista por el Estado, motivo por el cual se ha mantenido en el cargo a lo largo de todo el proceso soberanista. Cambiar de presidente se antoja como el inicio de una negociación compleja. 

Ayer, el portavoz del grupo parlamentario del PP y presidente provincial del partido, Alejandro Fernández, también valoró positivamente la labor realizada por el presidente del Port. «En una etapa muy compleja políticamente aporta estabilidad, colaboración institucional y proyectos de ciudad, huyendo de polémicas estériles», afirmó en declaraciones a este periódico.

Cs:«Dejen de pelearse por sillas»

Desde Ciutadans, la portavoz adjunta en el Parlament de Catalunya, Lorena Roldán, remarca que el Port «es una infraestructura clave y estratégica para Tarragona y una parte esencial del día a día de la ciudad».

Por ello, afirma que desde la formación naranja se «lamenta que de nuevo los partidos independentistas vuelvan a pelearse por las sillas, creando más tensión en vez de priorizar la gestión del puerto y trabajar para mejorar las oportunidades de todos los tarraconenses, que son los perjudicados por los líos del procés». 

Por su parte, desde el PSC también se ve con buenos ojos el trabajo del actual presidente. «Es una persona tranquila, dialogante y con un perfil claramente técnico, lo que le ha permitido realizar un buen trabajo», afirma el diputado Carles Castillo, quien remarca que «siempre se ha interesado por la ciudad y por crear sinergias positivas».

«Debemos agradecerle unas cuantas inversiones importantes que quedarán para siempre en Tarragona», recalca el representante del PSC. 

La concejal de ICV en el Ayuntamiento de Tarragona y coordinadora local del partido, Arga Sentís, destaca que Josep Andreu «tiene un perfil de gestor, no de político, un hecho que no creo que sea para nada negativo para desarrollar su tarea en una época convulsa a nivel político».

A juicio de la representante de los Comuns, el cargo de presidente del Port «es complicado, ya que depende de diferentes administraciones y tiene una importancia estratégica clave para la ciudad y todo el territorio». 

Críticas de la CUP

Por lo que se refiere al lado soberanista, el Secretari Primer de la Mesa del Parlament y candidato de Junts per Catalunya en las elecciones del pasado 21 de diciembre, Eusebi Campdepadrós (JxCat), afirma que la valoración del trabajo de Andreu «no puede ser menos que positiva, ya que ha incrementado de forma significativa en volumen y diversificación, con una especial mención para los cruceros, la proyección en el territorio y la implicación con la ciudad». 

Finalmente, la concejal de la CUP en el Ayuntamiento de Tarragona y portavoz del Secretariat Nacional, Laia Estrada, lamenta que «haya estas disputas en las instituciones, ya que se trata de una cuestión interna del PDeCat», y recordó que «el Port es una administración opaca, que está en manos del Estado. Solo sabemos que alojó centenares de policías para el 1 de octubre y que se gasta dinero en los cruceros, una política que rechazamos por completo». 

Este periódico intentó conocer también la opinión de los representantes de Esquerra Republicana, pero estos declinaron la posibilidad de realizar ninguna manifestación pública. 

Temas

Comentarios

Lea También