El PP mueve ficha y pide una moción de censura a Ricomà que solo apoya Ciutadans

Martín apela a la «responsabilidad» de los partidos de la oposición para «acordar una alternativa» al actual gobierno de ERC, Junts per Tarragona y CUP

Octavi Saumell

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José Luis Martín, portavoz del PP. Foto: DT

José Luis Martín, portavoz del PP. Foto: DT

Una vez superado lo peor de la Covid, pasado el ecuador del mandato y a las puertas de negociar el presupuesto de 2022, el PP ha decidido mover ficha y reactivar la posibilidad de promover una moción de censura contra el alcalde de Tarragona, Pau Ricomà (ERC). Se trata del segundo intento que impulsa la oposición para cambiar el gobierno de la Plaça de la Font, después del que lideró a finales de 2020 el exportavoz de Ciutadans, Rubén Viñuales –que ahora es diputado del PSC–, y que no fructificó porque Junts per Tarragona frenó la operación. Un año después, todo parece indicar que el segundo intento, ahora liderado por los populares, tampoco tirará hacia adelante porque solo Ciutadans apoya esta posibilidad.    

 A 19 meses para las Elecciones Municipales de 2023, el PP se ha decidido a dar el paso y apela a la «responsabilidad» de los partidos de la oposición para «formar una alternativa» al actual equipo de gobierno, formado por Esquerra, Junts per Tarragona y la CUP, además del concejal no adscrito Hermán Pinedo. «Compartimos el sentir generalizado de los tarraconenses de que el gobierno de Ricomà es insostenible, es el peor ejecutivo de la historia reciente de la ciudad», indicó ayer el portavoz de la formación conservadora, quien añadió que, desde junio de 2019, el alcalde «no ha demostrado ni liderazgo ni ha defendido nuestra capitalidad ante una Generalitat gobernada por su partido», citando «el abandono y la humillación» en los episodios como «Iqoxe y la incomparecencia de la administración autonómica», además del hecho de que «seguimos sin Fòrum Judicial ni el nuevo Joan XXIII ni la Ciutat Residencial». 

Martín también justifica su posicionamiento en la «inseguridad jurídica del planteamiento del nuevo POUM; la criminalización del sector hostelero; la suciedad; y el hecho de que se ha descabezado el área de turismo municipal», así como al «caos del nuevo carril bici», lo que a su juicio demuestra una «flagrante incapacidad de gestión». 

Por ello, el PP avalaría un acuerdo a varias bandas para que haya un «alcalde de consenso transitorio» hasta las próximas elecciones, ya que «aún queda tiempo para poder hacer cosas». Asimismo, la presencia de los populares en este hipotético ejecutivo no sería una condición sine qua non.  

PSC: «Sin comentarios»
Para poder tirar hacia adelante una moción de censura, el primer paso que necesita el PP es sumar nueve concejales para poder convocar el pleno extraordinario, lo que corresponde a un 33% de los 27 concejales, según se exige en el artículo 34 del Reglament Orgànic Municipal (ROM). En caso de lograrlo, un hecho que ahora parece difícil, el alcalde debería convocar el pleno para que se realice «en un máximo de dos meses» con este único punto en el orden del día. 

Si se convocara la moción, sería necesaria la mayoría absoluta –14 votos–, una circunstancia que no parece estar al alcance ahora mismo del PP porque ni PSC ni Comuns ni No Adscrits dieron ayer su apoyo a esta opción. De hecho, Martín (PP) solo tiene ahora cuatro apoyos (2 del PP y 2 de Cs), insuficientes incluso para poder convocar el pleno extraordinario. «Sin comentarios», fue la respuesta que dio ayer el PSC. Fuentes socialistas reconocen ver «muy complicada» la operación, ya que se da por hecho que En Comú Podem «ya ha llegado a un acuerdo con ERC para aprobar el presupuesto del próximo año». Los Comuns evitan realizar ningún tipo de valoración al respecto.   

Lorena de la Fuente (Cs) es la única que abre la puerta a apoyar la moción. «Es una opción que no descartamos tras ver cómo van las cosas y la mala gestión del equipo de gobierno», indica la representante naranja, quien denuncia que «Ricomà no tiene ningún proyecto de ciudad». Sonia Orts (No adscrita), remarca que «estamos ante el peor gobierno, pero las mociones de censura no se anuncian, sino que se negocian. Y aquí no se ha trabajado nada. La censura la harán los ciudadanos en 2023», añade Orts, quien cree que esta solo sería posible «si no hubiera cuentas para 2022, pero las habrá con el voto de ECP». 

Finalmente, el portavoz de ERC –Xavier Puig– remarcó ayer en Tarragona Ràdio no estar sorprendido por la «jugada» del «partido más corrupto de Europa, como es el PP», y destacó que el ejecutivo «está liderando proyectos muy relevantes para la ciudad».  

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