El PSC tiende la mano a Ricomà para negociar el presupuesto de TGN

El gobierno municipal teme una reducción «importante» respecto a los 8 millones previstos para el próximo año

OCTAVI SAUMELL

Whatsapp
Representales locales, ayer, en la entrega de los diplomas a las hijas adoptivas: Encarnación Quílez Valdevira y Raquel Quílez Valdevira. FOTO:CEDIDA

Representales locales, ayer, en la entrega de los diplomas a las hijas adoptivas: Encarnación Quílez Valdevira y Raquel Quílez Valdevira. FOTO:CEDIDA

El PSC tiende la mano al alcalde Pau Ricomà (ERC) para negociar el presupuesto de 2021. Así lo aseguró ayer al Diari la portavoz del grupo socialista, Sandra Ramos, quien insta al ejecutivo en minoría de la Plaça de la Font (ERC-JxTGN-CUP) que «una vez resuelta la incógnita de la plusvalía, ya no tiene excusa para no presentar una propuesta de las cuentas». La edil del principal partido del pleno considera que, tras el Real Decreto del Gobierno Central del pasado lunes, el gabinete municipal «no tiene por qué variar su previsión inicial para el impuesto», que asciende a 8 millones de euros para 2022.

«Queremos negociar, siempre lo hemos querido, pero otros años no hemos recibido la información hasta 24 horas antes de la comisión, y a cuatro días del pleno. Esperamos que este año tengan la voluntad de hablar y nos muestren antes los números», afirma Ramos, quien remarca que, a día de hoy, el PSC «ni veta ni descarta nada» sobre su posicionamiento en los números pese a que «nos tacharan de irresponsables por no aceptar una subida de impuestos que, tras la rápida reacción con la plusvalía y el previsible remanente, no estaba justificada».

Desde el gobierno municipal, el concejal de Serveis Centrals, Jordi Fortuny (ERC), dejó ayer claro que el ejecutivo local «negociará para tener el mejor presupuesto posible», a la vez que recalcó que «espero que todos los partidos tengan altura de miras para sumar por Tarragona». Asimismo, el primer teniente de alcalde es optimista a medias con el desbloqueo del cobro por la plusvalía. «Estamos haciendo el recálculo, pero todo apunta a que sufriremos una bajada importante de la recaudación de la plusvalía. Estamos trabajando a contrarreloj con los técnicos más cualificados del Ayuntamiento y, en cuestión de días, sabremos a qué atendernos a partir de ahora», añadió. La reforma del impuesto aprobada esta semana permitirá al contribuyente elegir si paga por la ganancia real obtenida con la venta de suelo o por la resultante de aplicar el sistema objetivo, en tanto que estará exento de pago cuando la operación no reporte ganancia alguna. La norma, que entra en vigor esta semana, restablece la exigibilidad del impuesto, que había quedado en suspenso con la sentencia del Tribunal Constitucional del 26 de octubre, lo que evita el riesgo de que los ayuntamientos sufran una merma de recursos el próximo año, que el Consistorio tarraconense llegó a cuantificar en 11,8 millones.

«Discurso del miedo»

«Estamos en una situación de incertidumbre», indica Xavier Puig (ERC), quien añade: «Lamentamos que la solución a la plusvalía haya llegado ahora, cuando en 2017 ya se sabía que podía caer y que nada se había hecho hasta el momento». Sobre el voto que el gobierno local necesita para sacar adelante las cuentas, el portavoz de Esquerra recalca que «una vez más, reiteramos que tendemos la mano a todos los partidos, y les invitamos a trabajar para aprobar unos presupuestos que beneficien a la ciudad».

Aparte del PSC, la otra formación que podría plantearse una abstención es En Comú Podem, que formó parte del gobierno entre junio de 2019 y junio de 2021. «La resolución de la plusvalía pone en evidencia la irresponsabilidad del gobierno que, hace solo una semana, generaba un discurso de miedo diciendo que no habría ingresos», afirmó la edil de la formación progresista.

Pese a que aún no se conoce la afectación, el deshielo de la plusvalía reabre las negociaciones para intentar aprobar el presupuesto antes de final de año. Sin embargo, para ello, Ricomà necesita un acuerdo con ECP o PSC para desbloquearlos. En caso contrario, aún le quedaría un último e imprevisible cartucho: la moción de confianza.

Temas

Comentarios

Lea También