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El calor, un riesgo laboral en el verano tarraconense

Salud. La construcción, la jardinería o la restauración son algunos de los trabajos que están más expuestos a las altas temperaturas y en los que más peligra el bienestar

LAURA ROVIRA

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El calor, un riesgo laboral en el verano tarraconense

El calor, un riesgo laboral en el verano tarraconense

«El asfalto de la pista de aterrizaje quema y los motores de los aviones crean un clima de auténtico infierno», comenta Miriam, operadora de rampas en el aeropuerto. Miriam es una de las muchas personas que tienen un trabajo más expuesto al calor y de los que más se sufren en verano.

La provincia de Tarragona ya ha registrado una alerta roja este verano por altas temperaturas y por un riesgo extremo de calor. La Generalitat de Catalunya advierte de los límites del cuerpo humano y de la necesidad de asegurar unas mínimas condiciones de trabajo. Además, también recomienda una serie de consejos como precaución, especialmente, en trabajos con mayor riesgo, como por ejemplo el de la construcción.

«Durante la ola de calor que vivimos el pasado mes, llegamos a pensar en parar la obra», comenta Mahdi, un paleta veterano que ya ha vivido muchos veranos de trabajo. En muchas ocasiones y depende del tipo de construcción, muchos obreros no tienen la posibilidad de un ventilador ni tan solo de una zona de sombra. En pleno julio, con temperaturas por encima de los 30º y haciendo esfuerzo físico, el riesgo es muy elevado y las alternativas muy pocas. «Lo único que podemos hacer es beber mucha agua y mantenernos hidratados», explica Mahdi, que añade: «Si un día hay temperaturas muy intensas, intentamos racionalizar las energías». Mahdi está trabajando en una pequeña obra en una urbanización durante todo el día donde las zonas de sombra escasean y son insuficientes después de cuatro horas a pleno sol.

Otro trabajo al aire libre al que más le afecta el calor es el de jardinero. Las petunias son las flores de verano que más abundan en el jardín que cuida Lucas a quien le cuesta mucho sudor mantenerlas radiantes con las altas temperaturas. «La naturaleza no está preparada para tanta calor y yo tampoco», comenta entre risas Lucas.

Se espera que se repita otra ola de calor este verano y para lo que algunos puede representar subir la potencia del ventilador o estar más tiempo en la piscina, para otros supone poner en riesgo su salud trabajando.

Una de las medidas para minimizar este peligro son las jornadas intensivas para evitar las horas de más calor. David termina su jornada laboral a las 14 del mediodía. Trabaja en una fábrica como ingeniero y se pasa el día entre vapor y máquinas y con un uniforme de trabajo de seguridad perfecto para el invierno pero que aumenta el calor en verano. «Aunque siempre se pase un poco de calor, en verano se nota mucho más. Intentamos hacer descansos e hidratarnos mucho, seguimos las recomendaciones de la empresa», comenta David.

La calor es un aspecto constante si se trabaja en un horno, aunque lo que se agradece en invierno son lamentaciones y mucho sudor en verano. «En invierno también se pasa calor, pero es diferente, en verano no tienes un momento de respiro, además tenemos que llevar manga larga por seguridad para no quemarnos», explica Aída, una joven que lleva tres años horneando el pan para los vecinos de su barrio. «Muchos clientes se quejan del calor y después me ven a mi sudando y me preguntan cómo puedo aguantar», comenta Aída con una sonrisa de resignación.

Por último, uno de los trabajos que más se asocia con el verano es el de camarero. Fran lleva más de seis veranos sirviendo todo tipo de bebidas en un chiringuito de playa y aunque ya se ha acostumbrado, le resultó muy duro trabajar con altas temperaturas al lado de la playa. «Lo peor es el agobio y el estrés, en verano se multiplica y si a eso le sumas 30º de temperatura, acabas tu jornada y no sabes cómo puedes seguir en pie», comenta Fran. La reciente ola de calor ha sido una de las peores que recuerda y en la que agradeció no haber tenido muchos clientes. «La sensación de bochorno era inaguantable. Si esos días hubiera habido una gran afluencia de gente, no sé si hubiera aguantado», concluye Fran.

Así pues, existen muchos trabajos que se encuentran en situación de riesgo en verano y que ponen en peligro la salud de los trabajadores. Lo peor de la ola de calor no es que no puedas salir de tu casa sino que no puedas volver porque estás trabajando.

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