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Josep Félix Ballesteros: 'La imputación fue sangrante, absurda y muy injusta'

El alcalde lamenta 'tener conocimiento del transcurso del caso sólo por los medios de comunicación'
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Ballesteros, ayer, mostrando el certificado del Camino de Santiago que realizó en julio de 2011. Foto: DT

Ballesteros, ayer, mostrando el certificado del Camino de Santiago que realizó en julio de 2011. Foto: DT

 

Hacía semanas que el alcalde de Tarragona, Josep Fèlix Ballesteros (PSC), tenía ganas de «quedarse a gusto» sobre su imputación en dos de las piezas separadas del Caso Mercurio. Y ayer, sólo 24 horas después de conocerse el sobreseimiento de una de ellas –la relativa al presunto cobro de sobresueldos mediante el pago de dietas de algunos miembros de la ejecutiva de la Federació de Municipis de Catalunya–, lo hizo. 
Acompañado por cuatro de sus once ediles en el equipo de gobierno (Francisco Zapater, Xavier Tarrés, Begoña Floria y Joan Sanahujes), el máximo representante municipal «repasó» toda la polémica vivida a lo largo de los últimos meses y criticó tanto el fondo como la forma en la que se ha llevado a cabo todo el caso por parte de la justicia y, especialmente, por parte de la juez de Sabadell. 
‘Un calvario mediático’
«Mi imputación fue sangrante, absurda y, sobre todo, muy injusta», manifestó ayer el político tarraconense, quien recordó que en su comparecencia del pasado 4 de septiembre ante la juez de Sabadell «ya le demostré que no había cobrado absolutamente nada de la federación». En este sentido, Ballesteros mostró ante los medios de comunicación el certificado firmado por el secretario general de la federación que aglutina a varias entidades locales, Adolfo Moreno, quien aseguraba en su escrito que «la FMC no ha abonado ninguna remuneración a Josep Fèlix Ballesteros durante los años 2011 y 2012». 
Asimismo, el máximo representante del ejecutivo municipal tarraconense hizo público un informe del pasado 17 de noviembre del Interventor General del Consistorio, en el que el alto funcionario municipal especificaba a la magistrada que al Consistorio «no le consta que el alcalde haya percibido ningún tipo de dieta ni de indemnización por su actuación en la Federació de Municipis». 
«Pese a poner en conocimiento de la juez estos dos documentos, seguí como imputado. Esto, para mí, no es una situación justa, ya que provoca un auténtico calvario mediático completamente innecesario, más teniendo en cuenta de que las dietas se aprobaron cuando yo no era ni alcalde», manifestó. 
‘Aún no tengo constancia’
Por lo que se refiere a la segunda de las piezas separadas del caso, la que hace referencia al presunto obsequio de un reloj Calvin Klein valorado en unos 200 euros, el alcalde reiteró que «hoy (ayer para el lector) en el momento de realizar esta rueda de prensa, aún no he recibido ninguna notificación oficicial al respecto que me informen que debo volver a ir a declarar ante la juez. Todo lo que sé es por los medios de comunicación». 
Sobre este asunto, el líder socialista remarcó que «nunca he recibido este reloj, ya que en la asamblea que dicen que se regalaron yo excusé mi ausencia». En este sentido, la reunión se llevó a cabo el 22 de julio de 2011 y, ayer mismo, Ballesteros ofreció a los periodistas presentes en la rueda de prensa una copia de la Compostelana o, lo que es lo mismo, la credencial expedida por el Arzobispado en la que se puede apreciar que el máximo representante municipal realizó el trayecto entre el 17 y el 21 de julio de 2011. «Era materialmente imposible que pudiera llegar a la reunión del día 22 y, por ello, ya anuncié que no acudiría», manifestó ayer el alcalde.  
Pese a toda la polémica vivida, el alcalde y candidato del PSC de cara a las elecciones municipales del próximo 24 de mayo se muestra «convencido» de que la imputación «no ha dañado» su imagen» y recordó que, en el momento de ser imputado «puse todos mis cargos orgánicos del PSCa disposición del partido», cuyos dirigentes decidieron rápidamente que Ballesteros siguiera al frente de ellos.

Hacía semanas que el alcalde de Tarragona, Josep Fèlix Ballesteros (PSC), tenía ganas de «quedarse a gusto» sobre su imputación en dos de las piezas separadas del Caso Mercurio. Y ayer, sólo 24 horas después de conocerse el sobreseimiento de una de ellas –la relativa al presunto cobro de sobresueldos mediante el pago de dietas de algunos miembros de la ejecutiva de la Federació de Municipis de Catalunya–, lo hizo.

Acompañado por cuatro de sus once ediles en el equipo de gobierno (Francisco Zapater, Xavier Tarrés, Begoña Floria y Joan Sanahujes), el máximo representante municipal «repasó» toda la polémica vivida a lo largo de los últimos meses y criticó tanto el fondo como la forma en la que se ha llevado a cabo todo el caso por parte de la justicia y, especialmente, por parte de la juez de Sabadell.

‘Un calvario mediático’

«Mi imputación fue sangrante, absurda y, sobre todo, muy injusta», manifestó ayer el político tarraconense, quien recordó que en su comparecencia del pasado 4 de septiembre ante la juez de Sabadell «ya le demostré que no había cobrado absolutamente nada de la federación». En este sentido, Ballesteros mostró ante los medios de comunicación el certificado firmado por el secretario general de la federación que aglutina a varias entidades locales, Adolfo Moreno, quien aseguraba en su escrito que «la FMC no ha abonado ninguna remuneración a Josep Fèlix Ballesteros durante los años 2011 y 2012».

Asimismo, el máximo representante del ejecutivo municipal tarraconense hizo público un informe del pasado 17 de noviembre del Interventor General del Consistorio, en el que el alto funcionario municipal especificaba a la magistrada que al Consistorio «no le consta que el alcalde haya percibido ningún tipo de dieta ni de indemnización por su actuación en la Federació de Municipis».

«Pese a poner en conocimiento de la juez estos dos documentos, seguí como imputado. Esto, para mí, no es una situación justa, ya que provoca un auténtico calvario mediático completamente innecesario, más teniendo en cuenta de que las dietas se aprobaron cuando yo no era ni alcalde», manifestó.

‘Aún no tengo constancia’

Por lo que se refiere a la segunda de las piezas separadas del caso, la que hace referencia al presunto obsequio de un reloj Calvin Klein valorado en unos 200 euros, el alcalde reiteró que «hoy (ayer para el lector) en el momento de realizar esta rueda de prensa, aún no he recibido ninguna notificación oficicial al respecto que me informen que debo volver a ir a declarar ante la juez. Todo lo que sé es por los medios de comunicación».

Sobre este asunto, el líder socialista remarcó que «nunca he recibido este reloj, ya que en la asamblea que dicen que se regalaron yo excusé mi ausencia». En este sentido, la reunión se llevó a cabo el 22 de julio de 2011 y, ayer mismo, Ballesteros ofreció a los periodistas presentes en la rueda de prensa una copia de la Compostelana o, lo que es lo mismo, la credencial expedida por el Arzobispado en la que se puede apreciar que el máximo representante municipal realizó el trayecto entre el 17 y el 21 de julio de 2011. «Era materialmente imposible que pudiera llegar a la reunión del día 22 y, por ello, ya anuncié que no acudiría», manifestó ayer el alcalde.

Pese a toda la polémica vivida, el alcalde y candidato del PSC de cara a las elecciones municipales del próximo 24 de mayo se muestra «convencido» de que la imputación «no ha dañado» su imagen» y recordó que, en el momento de ser imputado «puse todos mis cargos orgánicos del PSCa disposición del partido», cuyos dirigentes decidieron rápidamente que Ballesteros siguiera al frente de ellos.

 

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