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La Costa Daurada cierra el mejor mes de julio en diez años

La ocupación hotelera en julio fue del 87%. En algunos sectores se ha vuelto ya a los registros precrisis. Se va camino del récord histórico de las 19,7 millones de pernoctaciones de 2006

Raúl Cosano

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Salou, abarrotada de gente durante el mes de julio. La ocupación hotelera en la capital de la Costa Daurada refleja la buena dinámica del turismo durante esta campaña.  Foto: lluís milián

Salou, abarrotada de gente durante el mes de julio. La ocupación hotelera en la capital de la Costa Daurada refleja la buena dinámica del turismo durante esta campaña. Foto: lluís milián

La temporada turística es buena, más o menos a la altura de las halagüeñas previsiones, que hablaban de la mejor campaña de la década y de récords de pernoctaciones. La Costa Daurada sigue la inercia positiva del turismo en Catalunya y en España y algunas voces apuntan a que es la mejor de la serie histórica, que tiene en 2006 su techo.   

La ocupación hotelera durante la primera quincena de julio en Salou, Cambrils y Vila-seca fue del 86,6%, un 3% más que el año pasado, según el Observatori Turístic del Parc Científic i Tecnològic de Turisme i Oci. 

A falta de los datos definitivos de todo el mes de julio, en este 2017 se prolongan los efectos positivos de 2016, según sostiene Xavier Roig, presidente de la Associació Hotelera Salou-Cambrils-La Pineda: «Está siendo un año positivo, como ya lo fue 2016. Creemos que la segunda quincena de julio habrá ido un poco mejor, de manera que podríamos estar entre el 85 y el 90%. 
El máximo representante del sector hotelero señala que «las reservas para agosto están bastante completas, pero aún quedan 10 puntos para acabar de llenar todas las camas». 

En este mes recién comenzado se podría alcanzar un 93% de ocupación en los hoteles de la Costa Daurada central, la misma cifra a la que se llegó el año pasado. «Será una temporada muy similar a la anterior», agrega Roig. 

El tirón del aeropuerto de Reus

Si bien el año pasado existía únicamente la intuición de que la temporada sería buena, esta vez los datos de Semana Santa o de junio mostraban una tendencia al alza. El aumento de los vuelos en el aeropuerto de Reus también ha sido un indicador de buenos presagios. «Esa circunstancia ha hecho que las reservas hoteleras se hayan anticipado en el mercado británico», añade Roig. 
La mejora también se palpa en Tarragona capital. «La ocupación ha mejorado un poco. Aún falta afinar un poco más los datos, pero en general hemos pasado de una ocupación del 80 al 85% en julio y también se ha aumentado el precio medio de venta», explica Xavier Jornet, presidente de la Associació d’Hotels de Tarragona. 

Para la entidad, es el tercer verano consecutivo en crecimiento y refleja de una consolidación que arrancó en 2015 pero que alcanza ahora niveles anteriores a la crisis. «En los meses de julio y agosto hemos superado ya los registros de los últimos años. Fuera de la época de verano sí que hay espacio para mejorar», añade Jornet. «Desde hace tiempo había confianza en que sería un buen año. Eso se ha reflejado en previsiones y reservas», incide Jornet. El precio ha subido entre el 5 y el 10%, y las previsiones para agosto también apuntan a récord. 

Los apartamentos turísticos confirman la mejoría. La ocupación ha aumentado entre un 3 y un 5%. Son los mejores datos de los últimos diez años, tal y como indica Joan Calvet, presidente de la Associació d’Apartaments Turístics de la Costa Daurada. 

‘Está siendo un buen año’

En las viviendas turísticas la ocupación ha alcanzado el 75% y en el caso de los apartamentos el porcentaje ha llegado al 80%. «Está siendo un buen año. No sé si podemos hablar aún de récord histórico, ya que entre el año 2000 y 2006 hubo muy buenas campañas, pero sí tenemos los mejores datos desde que empezó la crisis y nos comenzó a afectar en el sector», aporta Calvet. 
En agosto, la ocupación de apartamentos prevé llegar al 90% de media, aunque con puntas de lleno. En superar ese 2006, de récord y de referencia, está la clave para lograr los mejores datos de la historia. Esa era la intención a principios de la temporada alta. El sector turístico esperaba superar es récord de 19,7 millones de pernoctaciones que se alcanzaron en 2006. El año pasado se quedó cerca, con 19,6, y todo apunta a que en esta campaña se conseguirá superar. 

El registro de julio superará incluso al de 2006, año considerado como techo histórico

Sergio Ibarbuen, portavoz de la Associació Hotelera Salou, Cambrils y La Pineda, apunta a que julio ya logró superar los datos de 2006, considerados el techo histórico:«Todos los índices nos marcaban una temporada bastante positiva. Nuestras estimaciones es que se han superado los datos de 2006, con una ocupación que podría estar en el 87%. Ya el año pasado, que fue récord, nos quedamos cerca». 

A la anticipación en las reservas se añade otra tendencia más o menos novedosa: el auge de septiembre como mes vacacional con tirón. «Hay previsiones del 70% de ocupación en la provincia, un dato que nos hace asimilar ese mes a julio. Es algo bueno que, además, desestacionaliza. Lo que necesitamos es alargar las reservas hasta el final de septiembre, ya que ahora están concentradas sólo hasta el día 20, aproximadamente», concreta Calvet. 

Las noticias también son buenas en el sector de los campings. «Según los datos de la primera quincena de julio, está siendo una buena temporada. Ha habido un aumento del 3% de las ocupaciones respecto al año anterior», explica Berta Cabré, presidenta de la Associació de Campings de la Costa Daurada y las Terres de l’Ebre. «En la segunda quincena de julio notamos una sensación mejor, pero claro, veníamos de junio, en el que habíamos subido un 12%, y parecía que julio iba a ser muy fuerte, pero ha habido cierta desaceleración». 

Hay más confianza en el consumidor. Septiembre se acerca cada vez más a los datos de julio

Por lo tanto, la dinámica es buena y la proyección también. «Para agosto hay una previsión de entre el 80 y el 85%. Vamos mejor, pero aún hay muchas posibilidades», apunta Cabré. Varias son las causas que convierten a esta temporada turística en una de las mejores de la historia. Ya es indiscutible que, en mayor o menor medida, existe una mayor confianza de cara al consumidor y, por lo tanto, tiene lugar una recuperación económica más o menos marcada según el sector. 

La influencia de los conflictos

La Costa Daurada, como epicentro turístico de la provincia, también se beneficia de la conflictividad de otros países del Mediterráneo que hasta hace un tiempo eran también un reclamo. «La situación complicada en otros países es un factor que influye. A la hora de reservar sus vacaciones, la gente busca estabilidad y seguridad. De hecho, cualquier noticia o afectación negativa puede influir en un destino. Todo es muy volátil», cuenta Joan Calvet.

Eso mismo puede pasar con el mercado ruso, que ha crecido, aunque no de manera definitiva. «Creemos que a partir de ahora disminuirá, porque el precio del barril de petróleo ha subido. Junto con la paridad del rublo y el euro hacen que nuestro destino no sea tan atractivo para ellos», indica Xavier Roig. En ese sentido, Tarragona tiene un competidor claro: «El turista ruso se siente muy cautivado por las costas de Turquía. La lira turca se ha depreciado y eso se lo pone más fácil». 

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