La llegada de Ikea ya solo depende de la empresa

El Ayuntamiento de Tarragona asegura que ya lo tiene todo preparado para que el día que la multinacional sueca solicite la licencia de obras pueda entregársela de forma inmediata

31 agosto 2018 08:10 | Actualizado a 31 agosto 2018 08:23
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La esperada llegada de Ikea a Tarragona tan solo depende de la propia compañía. Así lo asegura el concejal de Territori, Josep Maria Milà, quien afirma que, a nivel local, todos los trámites están resueltos de cara a la implantación de la empresa. «Por nuestra parte, todos los deberes están hechos», manifiesta el responsable de urbanismo municipal.

Desde que en 2012 el Ayuntamiento y la multinacional sueca presentaran el convenio para la apertura de su primer establecimiento en el sur de Catalunya, han aparecido muchos obstáculos por el camino. El último problema se resolvió recientemente. El pasado mes de mayo Milà explicó que aún había tres propietarios que no se habían adherido al convenio para vender sus terrenos, lo que retrasó el inicio de la obra. El Consistorio consideró que necesitaba «garantías jurídicas» para que estos asumieran los costes de urbanización. Sin embargo, el responsable municipal asegura que esta cuestión ya se ha resuelto. 

Todo está a la espera  de que el consejo de administración dé luz verde a la inversión

El plan parcial 10 se ha aprobado definitivamente, el proyecto de urbanización también y ya se ha registrado la reparcelación. «Tanto a nivel administrativo como de seguridad jurídica está todo claro», afirma el concejal, quien añade que «no hay ningún contencioso en contra de los instrumentos de planeamiento».

Lo único que falta es que la empresa haga efectiva la compra de los terrenos, valorados en unos catorce millones de euros, y que solicite la licencia de obras. El Ayuntamiento asegura que ésta «está preparada, con todos los informes favorables». De forma que, cuando la empresa la solicite, podía hacérsele entrega «al día siguiente».

De hecho, la empresa ya solicitó esta autorización en enero de 2017. Sin embargo, en aquellos momentos aún no se habían resuelto todos los trámites administrativos.

«No tenemos ningún síntoma que nos indique que puedan estar replanteándose la inversión»
Josep Maria Milà
Concejal de Territori

¿Qué pasa con la compañía? ¿Sigue interesada en tirar adelante esta inversión? Consultada por este rotativo sobre el respecto, la empresa asegura que «el compromiso sigue vigente». Sin embargo, la multinacional sueca no proporciona más detalles. Milà explica que en las últimas conversaciones con los responsables de la firma en España les informaron de que esperaban el beneplácito del consejo de administración de la firma en Suecia, que debía reunirse pasado el verano. «Por nuestra parte ya les dijimos que habíamos cumplido y ahora hace falta que lo apruebe la empresa», argumenta Josep Maria Milà.

¿En el centro o en las afueras?
Hace unas semanas salió una información en la que el alcalde de Tarragona, Josep Fèlix Ballesteros, afirmaba que la empresa podría estar estudiando abrir su tienda en el centro de la ciudad, igual que hizo recientemente en la calle Goya de Madrid. Milà matiza las palabras del máximo responsable municipal. «Lo único que nos dijeron es que quizás reconsiderarían la calidad del proyecto para hacerlo más eficiente y más sostenible». En estas conversaciones no se planteó la posibilidad de que pudiera estudiarse un nuevo emplazamiento. 

2012 es el año en el que Ikea y el Ayuntamiento presentaron el convenio con el acuerdo

Hasta el momento, Ikea tan solo ha experimentado con este formato en la capital estatal. El pasado mes de julio se ponía en marcha una prueba piloto en una de las calles más transitadas de la capital. Con una superficie de 2.000 metros cuadrados, combina compras y entretenimiento. Es una fórmula que la firma prevé expandir. Sin embargo, por el momento, tan solo ha anunciado que, después de Madrid, va a seguir adelante con Londres, Nueva York, Estocolmo, Viena y Shanghai. Todas estas forman parte de la lista de grandes ciudades en el mundo, con unas dimensiones muy grandes y en las que el hecho de estar o no estar en el centro es determinante. En cambio, Tarragona no se encuentra en esta liga y, desde un punto de vista estratégico para la compañía, los terrenos junto a Campclar pueden resultar más atractivos ya que se encuentran en el epicentro de este núcleo central del Camp de Tarragona. 

Cambio de concepción
Milà asegura que en las conversaciones que mantuvo con la empresa se habló de «un replanteamiento del proyecto dentro de la misma caja». Desde que Ikea presentó los detalles de su nueva superficie comercial en Tarragona, los hábitos de consumo se han modificado completamente. La empresa explica que la prioridad en las nuevas tiendas es la proximidad con el cliente y de aquí que servicios como el restaurante o la cafetería se hayan convertido en prioritarios.

15,7 millones de euros pagó en 2012 Ikea al Ayuntamiento para adquirir los derechos comerciales de la zona

Ikea es la pieza central del PP10. El proyecto que se ha estado definiendo durante todos estos años contempla que se construirá sobre una finca de 66.000 metros cuadrados –al otro lado de Carrefour– y que contará con 1.168 plazas de aparcamiento al aire libre. La tienda que se diseñó tenía 14 metros de altura y una superficie total de 26.194 metros cuadrados, de los cuales, estaba previsto que 19.001 se destinarían a uso comercial. 

60 millones de euros es la inversión que realizará Ikea para la construcción de su nueva tienda

Incluso se dieron a conocer los detalles del edificio. En este sentido, la planta baja era la que estaba previsto que registrara una mayor actividad, con 13.600 metros cuadrados de superficie comercial. En este nivel se proyectaron el mercado, el autoservicio, la reposición, la sala de juegos para niños, la atención al cliente y la cafetería. En cambio, en el primer nivel se planificó el restaurante, la exposición y las oficinas. Finalmente, en la cubierta se planeó la sala técnica. Ahora la empresa estaría reconsiderando estos elementos. Pese a ello, el Ayuntamiento está convencido de que la inversión anunciada seguirá adelante. «Tenemos total confianza con el compromiso adquirido», argumenta el edil socialista. Aunque no se ha efectuado ningún movimiento de tierras, la empresa ya se ha hecho cargo de los gastos de planificación de la superficie. Además, desde octubre de 2016, la multinacional ya cuenta con la licencia comercial por parte de la Generalitat de Catalunya.

3 concejales de urbanismo han intervenido en este largo proceso  

Cabe destacar que este permiso tiene una validez de tres años, ampliables a otros dos prorrogables, por lo que la empresa tiene de margen hasta octubre de 2021 para iniciar su actividad en Tarragona. 

La administración local apunta que «no tenemos ningún síntoma que nos indique que pueda pasar algo». Así, la confianza está puesta en que el consejo de administración de la multinacional dé luz verde a la inversión y pueda desencallarse. Eso sí, el día en el que la multinacional disponga de la licencia de obras, la construcción de la superficie comercial no podrá ser inmediata. Primero, el Ayuntamiento tiene que iniciar las obras de urbanización del PP10. Hay que allanar los terrenos para que la maquinaria de Ikea pueda entrar. Se calcula que estos trabajos se alargarán por espacio de tres meses.

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