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Las academias tarraconenses, entre la espada y la pared por el coronavirus

Centros de refuerzo escolar, idiomas, danza y música se las ingenian para impartir clases virtuales y no bajar persiana

ACN

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Imagen de archivo de varios alumnos en una academia de Valls. ACN

Imagen de archivo de varios alumnos en una academia de Valls. ACN

Las academias de actividades extraescolares han tenido que hacer frente al estado de alarma por el coronavirus con dos únicas vías de escapatoria: integrar con determinación la formación virtual o bajar la persiana con un expediente de regulación temporal de ocupación.

"Era renovarse o morir", sintetiza la responsable de una academia de repaso de Valls, con un centenar de alumnos. Son pequeñas y medianas empresas que se las han tenido que ingeniar haciendo uso de aplicaciones de fácil acceso para difundir su contenido pedagógico.

El reto es mantener su alumnado -y a la vez el negocio- activo. Las academias de refuerzo escolar, de idiomas, danza o música que se han lanzado a la piscina con las clases virtuales constatan un buen 'feedback'. Pero no todas lo consiguen.

La crisis del coronavirus cerraba hace un mes atrás todos los centros educativos de Catalunya. "Aquel primer viernes sin escuela ya nos reunimos todo el equipo para decidir como nos lo haríamos", explica Cristina Torres, directora de una academia de repaso a Valls. D

Después de unos primeros días complicados para adaptarse a la nueva situación, ahora todo funciona. Un 90% del alumnado sigue las clases online, incluso los más grandes, de 3.º y 4.º de ESO y Bachillerato, que ya pueden decidirlo por voluntad propia.

Solo un 10% se ha dado de baja temporal -por motivos económicos. "Se trata de llegar a los alumnos de la forma más normal posible y, de hecho, no hay mucha diferencia, dejando de lado el retraso de establecer conexión con todo el grupo", constata Torres.

Academias de idiomas también se han tenido que poner al día. La manresana Kids&Os, familiarizada con las nuevas tecnologías, se ha lanzado forma decidida. Mantiene las clases online y pone a disposición de los alumnos múltiples contenidos digitales.

Poniendo música al confinamiento

Las escuelas de música más preparadas para incorporar las nuevas tecnologías a su método de enseñanza han podido mantener las clases por videoconferencia y esquivar el expediente de regulación temporal de ocupación.

Las escuelas y conservatorios de música de la Diputación a Tarragona, Reus y Tortosa también se han organizado, habiendo hablado previamente con cada familia por saber de qué herramientas tecnológicas disponían y preparando un programa para que todo el mundo pudiera tener acceso.

Así, se utiliza una plataforma de clases virtuales donde cada martes se cuelgan las prácticas a hacer. Cada alumno tiene un acceso privado y una comunicación directa con los profesores de cada asignatura.

Hay clases en directo profesor-alumno a través de diferentes plataformas -skype, hangouts, zoom, etc. "Todo en función de cada alumno; nos hemos adaptado a las particularidades de cada familia", explican fuentes consultadas. "Y la implicación del profesorado es ejemplar", añaden.

Bailando por casa

La danza también se ha tenido que buscar su espacio, si bien en este caso, como también se hace con las actividades deportivas, la fórmula más empleada son vídeos colgados en Youtube o clases en directo por Instagram. Otros mantienen las clases personalizadas por grupos. "En total una docena a la semana, y de los 75 alumnos, la gran mayoría, unos 65, las están siguiendo", explica la propietaria De iDansa a Reus, Ivette Sáez. Las escuelas Adagio y Infinity Danza de Valls también han optado por esta fórmula.

Las academias rebajan cuotas. Otros facilitan una cuenta bancaria, dejando a criterio del cliente la aportación a hacer. Ahora las academias están trabajando en como encarar el tercer trimestre de forma virtual, una vez pasada la Semana Santa.

Hay centros que no se han podido subir al carro de las nuevas tecnologías y se han limitado a mantener el contacto por correo electrónico o bien directamente han optado por la opción de cerrar la barraca, cesar la formación, bloquear las cuotas y presentar un ERTE.

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