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Los cerdos vietnamitas ya son una plaga en Tarragona

Anunció que en el primer trimestre de este año contrataría a una empresa para capturarlos. Mientras, los animales suponen un peligro tanto para los vecinos como para los conductores

Àngel Juanpere

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Imagen captada el pasado jueves de dos de los ejemplares cerca del parque de Sant Pere i Sant Pau. FOTO: DT

Imagen captada el pasado jueves de dos de los ejemplares cerca del parque de Sant Pere i Sant Pau. FOTO: DT

Más de dos años después de la detección de los primeros cerdos vietnamitas en Sant Pere i Sant Pau –ahora hay más de 40– , el Ayuntamiento no ha conseguido acabar con este problema.

Y más en estos momentos de alerta por la peste porcina africana, que dichos animales también podrían propagar, y más estando sueltos por el campo. El Consistorio, el pasado mes de noviembre, aseguró que durante el primer trimestre de este año se contrataría a una empresa para acabar con la situación. Ya se ha entrado en el segundo trimestre y fuentes municipales aseguran que se «está estudiando la documentación y realizando reuniones» para saber qué hacer.

La alerta saltó a mediados del mes de febrero de 2017 cuando los vecinos detectaron la presencia de estos animales en el bosque que hay detrás de la Llar de Jubilats y de un parque público. Se trataba de ejemplares que vivían en el término de Els Pallaresos pero que, atraídos por la comida que depositaban los vecinos de Sant Pere i Sant Pau, acudían en busca de sustento. En aquella época, el número de ejemplares era muy reducido. Estaba la hembra –que fue bautizada como Julieta– y uno de sus hijos. Pero la pareja crió y la piara comenzó a hacerse grande. 

En mayo del mismo año, tanto la Guàrdia Urbana como los agentes rurales los intentaron capturar mediante la colocación de jaulas, pero sin éxito.

El 6 de marzo de 2018 hubo una reunión en la comisaría de la Guàrdia Urbana a la que asistieron técnicos municipales –la veterinaria municipal y la jefa de los Serveis a la Ciutadania– y asociaciones animalistas. El acuerdo que se tomó durante el encuentro fue realizar un tratamiento integral del problema, con un protocolo de actuación que incluyera la captura, la esterilización, la colocación de un chip a los ejemplares así como buscarles un destino para que puedan ser adoptados. En esta época, la colonia estaba formada por doce ejemplares y una de las hembras ya estaba preñada de nuevo.

Una captura

Pocos días después, el día 11 la ONG Nova Eucària procedió a capturar a Julieta, la madre de todos los cerdos vietnamitas de la zona. Pesaba unos 90 kilos y se encontraba en mal estado de salud. El rescate se efectuó en menos de una hora y posteriormente fue puesta en cuarentena.

Pasaron los meses y el Ayuntamiento sacó a licitación los trabajos para capturar y posteriormente dar en adopción a los cerdos. Sólo se presentó una entidad animalista, pero las condiciones que proponía no estaban en el proyecto ofertado, por lo que el concurso quedó desierto. 

Ante este contratiempo, el Ayuntamiento solicitó ayuda al Servei d’Ecopatologia de la Fauna Salvatge de la Facultat de Veterinària de la Universitat Autònoma de Barcelona. El equipo de la UAB estuvo en dos ocasiones en la zona para valorar la situación. Una de la conclusiones era que se tenía que acabar con esta situación por el peligro que conlleva para los vecinos –pueden ser animales agresivos o bien causar accidentes de tráfico– o bien para la salud animal –transmisión de enfermedades, como la hepatitis C–. 

Además, la conclusión era que se trata de una situación ilegal y que se tiene que acabar con ella. En enero, el Ayuntamiento ya informó que se reunirían diferentes servicios técnicos del Ayuntamiento para valorar cómo afrontan esta situación. 

No se cumplen

La previsiones municipales apuntaban a que durante el primer trimestre de este año se iba a contratar a la empresa que se hiciese cargo de la captura de los cerdos vietnamitas. El objetivo era que la situación estuviera normalizada antes de la llegada de la primavera, la época del año en que estos animales comienzan el periodo de reproducción. 

El grupo se ha ido haciendo cada vez más grande. Los vecinos aseguran que actualmente hay campando por la zona del parque de Sant Pere i Sant Pau entre 40 y 45 ejemplares, veinte veces más que hace dos años. Ello posiblemente dificultará su captura, a la vez que incrementará su coste.

La respuesta oficial del Ayuntamiento sobre esta problemática, después de recordar la primera fase del trabajo –estudio de campo y valoración de las opciones técnicamente óptimas–, señalaba que actualmente «los servicios municipales están estudiando este documento –el de la Facultat de Veterinària– y se están efectuando reuniones con los diferentes servicios técnicos del Ayuntamiento, con la Generalitat y otras instituciones y entidades, para concretar cuáles son las medidas idóneas a tomar, ya que se trata de un tema complejo y aun no se ha adoptado una decisión definitiva».

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