El Baix Penedès es límite de provincia. Además de Bellvei, L’Arboç y Cunit marcan la frontera con Barcelona. Un límite además muy permeable socialmente. Porque el Baix Penedès mirado tradicionalmente hacia Barcelona.
La desescalada por provincias deja otros casos como que en L’Arboç, para ir al hospital comarcal del Baix Penedès, en El Vendrell, al que están referenciados, los vecinos deben coger la N-340 atravesar la Gornal, en la provincia de Barcelona, para volver a entrar en el Baix Penedès.
Una situación similar pasa en Cunit donde siempre se ha mirado más hacia Barcelona que a Tarragona.
El concejal de Impulsem Cunit (antes del PDeCat), Jaume Casañas aprovecha para reclamar un cambio de las limitaciones territoriales y superar las divisiones provinciales.
Veguerías
«En el Penedès defendemos la distribución territorial de Catalunya por veguerías», destaca el concejal. De hecho la Generalitat ya reconoció a la vegueria del Penedès, aunque no la ha dotado como debería.
Casañas apunta que «la mala comunicación con Tarragona ha hecho que el Baix Penedès mire hacia Barcelona. Son muchos los vecinos de Cunit que van a comprar a Cubelles y a Vilanova».
Consideran que marcar ahora una frontera administrativa para establecer grados de desescalada no tiene mucha lógica. En este caso se señala que podría hacerse por áreas básicas de salud que conocen la realidad sanitaria.
Flexibilización
En este sentido en Cunit esperan una flexibilización de las medidas dictadas en el confinamiento para la movilidad entre provincias. Porque hay una movilidad social histórica por motivos comerciales e históricos. Los municipios de frontera piden en cambio que se controlen las salidas de la capital catalana de manera estricta para evitar la movilidad de fines de semana y de segundas residencias que llegan de la ciudad y que pueden suponer un riesgo para una comarca que ha hecho equilibrios para contener la expansión del coronavirus.