Tarragona

Tarragona, a favor de suprimir el cambio de hora

Turismo, sindicatos, cámaras de comercio y Pimec aplauden la idea de la UE de mantener el horario de verano todo el año. A más horas de luz, más negocio turístico y de la restauración

Más horas de luz para un territorio donde el sol se convierte en un polo de atracción para el turismo.

El debate abierto en la UE sobre la supresión del cambio de horario en invierno ha hallado en Tarragona una voz casi unánime a favor.

Sí a dejar de modificar las manecillas del reloj dos veces al año y a aprovechar la luz solar al máximo, algo que, sin embargo, no convence a expertos, en la medida en que creen que va contra el descanso y la conciliación. 

Representantes de las patronales de los principales sectores que encabezan la economía, como el turismo o el comercio, ven efectos positivos en la supresión, de una vez por todas, del cambio horario. A su vez, crecen las voces que ponen en duda el ahorro económico que, en principio, conlleva atrasar y adelantar las manecillas del reloj dos veces al año. 

La UE quiere el horario de verano

Es la propuesta que acaba de hacer la Comisión Europea, tras años de debates e intentos fallidos. Ahora, su presidente, Jean Claude Juncker, ha anunciado que estudiará la eliminación del cambio horario, tras hacer una encuesta con resultados arrolladores a nivel europeo. Su opción favorita es conservar el horario de verano, el que tenemos ahora, que va de marzo a octubre. 

Así se expresa Laura Roigé, presidenta de la Cambra de Comerç de Tarragona: «Somos partidarios de mantener el mismo horario siempre. Los cambios alteran los hábitos de la gente e inciden en la productividad. Esos cambios alteran a las personas, y al final las empresas están formadas por personas».

El turismo también vería con buenos ojos mantener el horario de verano, como sostiene la Cambra de Comerç de Reus: «En una zona como la nuestra, con un peso específico del turismo, es evidente que no tocar el reloj permitiría disponer de más horas de luz y el sector lo agradecería». 

Eso sí, el ente reusense cree que se debe entrar en un debate profundo y amplio de reflexión, para contraponer ventajas e inconvenientes: «Hay que valorar realmente los beneficios en ahorro energético que justifican actualmente el cambio de hora y compararlos con los problemas y trastornos que pueden provocar en la salud de los trabajadores de las empresas».

José María Chavarría, presidente de la Cambra de Comerç de Tortosa, prefiere ser más cauto: «Unificar el horario en Europa puede ser beneficioso a nivel de exportaciones o para la aviación civil, pero hay que valorarlo bien. Mantener el horario de verano sería bueno para el turismo».

El sector hotelero de Tarragona se define como «partidario de los cambios, siempre que sean beneficiosos», como indica Xavier Roig, presidente de la Associació Hotelera Salou-Cambrils-La Pineda. «Nos tenemos que adaptar a los tiempos y es positivo que lo hagamos con la mente abierta». 

Desde su punto de vista, más horas de sol durante la tarde serían un aliciente que el gremio ve con interés: «Atendiendo a que somos un país de buen clima, de costumbres muy arraigadas y patrones de conducta integrados, lo que más beneficia al sector es que los visitantes puedan disfrutar del máximo de horas diurnas para hacer vida social en la calle y en los establecimientos de restauración, ocio, comerciales y deportivos». 

«Es una propuesta acertada»

El sector turístico de la Costa Daurada ya está habituado a adaptarse a todo tipo de horarios: «En los establecimientos hoteleros las rutinas y pautas diarias ya están muy adaptadas a los horarios de los turistas que nos visitan, sea quien sea el país europeo del que proceden», indica Roig. 

Desde Pimec Comerç, la postura a favor de eliminar los cambios de hora es firme. «Es una propuesta acertada y positiva. Adaptarnos al horario de verano todo el año hará que tengamos más horas de sol y eso da muchas posibilidades al comercio de proximidad», reconoce Florenci Nieto.

Como representante del comercio en Tarragona, Nieto recalca los beneficios de un horario que «invitaría a las familias a salir más a la calle y disfrutar de las compras, además con una luz natural».

Nieto considera que «potenciaría aún más un tipo de turismo consolidado durante todo el año» y, a su vez, eliminar el cambio de hora ahorraría los trastornos habituales cada vez que hay que modificar los relojes.  

El clima, una de las clave

En esa línea se expresa también Jordi Ciuraneta, presidente de Pimec en Tarragona: «Todos los cambios generan resistencia, pero es bueno mirarlo como una oportunidad. Tenemos un clima que realmente nos aporta riqueza en la parte del turismo. Si se pueden alargar las horas de sol por la tarde, puede generar beneficio». 

Los sindicatos también ven con buenos ojos la propuesta, como indica Joan Llort, secretario general de UGT en Tarragona: «Tenemos que ir hacia un criterio de unificación de hora, porque el sector del trabajo está cada vez más globalizado. Si tenemos más horas de sol y se pueden aprovechar para poner en valor el turismo, será algo positivo». 

En España, el Gobierno central ya ha avalado la proposición de la UE y no descarta adoptar un huso diferente. Algo que ahora en adelante se debatirá en el Parlamento Europeo y también en los diferentes estados miembros a través de comisiones de expertos. 

Cada país podría elegir entre el horario de verano o el de invierno, aunque en principio la medida no entraría en vigor hasta 2020. El camino hasta ahí se adivina largo, complejo y controvertido. Las variaciones estacionales están en vigor en España desde 1974 y en Europa se aplican desde hace más de 100 años. En la UE se rigen por una directiva de 2001. 

Sigue navegando