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Cambrils da los primeros pasos para desencallar el problema del Teatre Auditori

Justo cuando se cumplen diez años de la colocación de la primera piedra del edificio, el consistorio ha abierto una partida de 7.165 euros que se incluye en el paquete de inversiones

Cristina Sierra

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Aspecto actual del edificio ubicado al lado de la estación de autobuses de Cambrils. FOTO: Pere Ferré

Aspecto actual del edificio ubicado al lado de la estación de autobuses de Cambrils. FOTO: Pere Ferré

Uno de los problemas pendientes que tiene Cambrils desde hace años es el Teatre Auditori. Las obras se pararon a finales de 2010 y desde entonces, los diferentes equipos de gobierno municipales han intentado buscar diferentes opciones para desencallar esta situación que se ha convertido en un verdadero quebradero de cabeza.

La última noticia referente a este edificio se tuvo hace unas semanas, cuando se presentó el paquete de inversiones de tres millones de euros.

Dentro de este plan se abrió una partida inicial de 7.165,61 euros destinada al equipamiento. En el pleno extraordinario celebrado el pasado 2 de marzo, la oposición cuestionó esta cifra «exacta» y preguntó sin éxito por la voluntad del gobierno de invertir un dinero en un edificio que no está terminado. 

Fuentes del consistorio han apuntado al Diari que la partida se ha abierto «para poder realizar las acciones que correspondan», aunque no las han querido especificar.

Desde el gobierno local afirman que la cifra se podría ampliar con nuevos ingresos en función de la disponibilidad de los recursos, por ejemplo, con el remanente de tesorería. Este sería el primer paso que se da en el mandato de Camí Mendoza para poder reactivar la obra, aunque no de manera inmediata.

Proyecto polémico

Precisamente esta semana se han cumplido diez años de la colocación de la primera piedra del Teatre Auditori, uno de los grandes proyectos de la ciudad durante el mandato 2007-2011.

El arquitecto Ramon Sanabria fue el responsable de diseñar este edificio, que inicialmente tenía una superficie construida de 7.890 metros cuadrados que se distribuían en una planta baja y cuatro plantas más, además de un sótano.

El auditorio tenía una capacidad para 552 espectadores que se repartían en tres zonas: platea (319 personas); anfiteatro (220 personas) y el palco del anfiteatro (13 personas). Entre las diferentes estancias había varias salas de ensayo y una sala polivalente que se destinaría a las pequeñas audiciones musicales.

El presupuesto total del proyecto era de 12,1 millones de euros que se repartieron en dos fases. La primera, con 5,3 millones de euros, contemplaba la construcción de la estructura y de las cubiertas; mientras que la segunda, de 6,8 millones de euros, contemplaba las divisiones interiores, cierres y los acabados del edificio. La primera parte terminó en 2010 y la segunda nunca llegó a empezar.

Ahí surgieron varios problemas. Por un lado, la resolución de las alegaciones del Fomit (Fondo Financiero del Estado para la Modernización de las Infraestructuras Turísticas) concedido en el año 2006.

El consistorio recibió seis millones de euros. Un total de 4,6 se destinaron a la primera fase y para la segunda quedaban 1,5 que fueron desviados a otras funciones. De esta cuestión no ha llegado a trascender nada más.

Por el otro, la designación de un director técnico que fue contratado en 2010, cuando en teoría quedaban dos años para acabar las obras. Su tarea era elaborar un plan de viabilidad para que todo se hiciera según las previsiones y para tener en cuenta cómo se financiaría cuando se levantara el telón. El gobierno de Mercè Dalmau eliminó este cargo de confianza. 

Diferentes propuestas

En estos ocho años, tanto en el mandato de Dalmau como en el de Mendoza han analizado distintas soluciones para tratar de desencallar el proyecto. El gobierno de CiU, PP y La PLIC se planteó ‘deshacerse’ de esta construcción y pasarlo al sector privado, con la voluntad de negociar con compañías hoteleras para que estas lo asumieran.

Se plantearon varias propuestas pero ninguna se llegó a materializar. Actualmente el gobierno de ERC, PDeCAT y PSC sigue en la misma línea de intentar resolver el problema lo más pronto posible.

Hace dos años, la alcaldesa apuntó que se realizaría un estudio para ver si era viable abrir solo una parte del edificio y valorar si era necesaria la colaboración privada. «En principio el espacio está concebido como teatro y un sitio donde llevar a cabo congresos y estamos trabajando en esta dirección», afirmó hace unos meses a este medio. 

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