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'Foc a L'Arboç'. Aquel día que ardió todo

La localidad conmemora este fin de semana los 210 de la Guerra del Francés

José M. Baselga

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Habrá recreaciones de la batalla.

Habrá recreaciones de la batalla.

Hay una expresión gráfica que narra los hechos. Foc a L’Arboç ha quedado acuñado en la memoria del Penedès. Foc a L’Arboç era lo que se veía desde las localidades vecinas. 

Eran llamas que arrasaban la localidad por la venganza de las tropas francesas a la resistencia que presentaron los vecinos aquel junio de 1808.

5.000 soldados
La tragedia comenzó a gestarse a finales de mayo. Al mando del general Chabran, 5.000 soldados de una división francesa pasaron por L’Arboç camino de Tarragona. Con 500 caballos y seis piezas de artillería sembraban el terror con amenazas a quienes prestasen resistencia.

Los vecinos participan en la fiesta.

En L’Arboç, sin embargo, los vecinos, partidarios de su Rey Fernando VII, esperaron a que regresasen las tropas francesas. El historiador Josep Arasa explica que se unieron el sometent de El Vendrell. La capital del Baix Penedès había caído y los franceses avanzaban hacia Martorell.

Resistencia
Arasa cita que en L’Arboç había refugiados 1.200 sometents de El Vendrell y 200 suizos, que juntamente a los vecinos presentaron resistencia al ejército napoleónico. El día 9 de junio decidieron atosigar a los franceses.

Grupos de recreación histórica.

Cuando llegó la avanzadilla de la tropa del general francés Chabrán, fue atacada causándole bajas y obligándola a retroceder. Los vecinos de L’Arboç la siguieron hasta prácticamente El Vendrell. Huida la tropa francesa los vecinos regresaron a L’Arboç.

La venganza
Pero los vecinos estaban convencidos de que llegaría la venganza francesa. Fue por la tarde del mismo día 9 de junio. Chabrán envió un emisario con la intención de parlamentar, pero en cambio fue recibido a escopetazos. La respuesta de los franceses fue cañonear la torre de la casa desde la que disparaba los vecinos, que siguieron resistiendo y disparando. En pocas horas la localidad quedó rodeada.

La resistencia popular tuvo que escapar y se refugió en casas de la calle Major. Los franceses también entraron quemando las viviendas y matando a quienes encontraban. Los vecinos, hombres y mujeres, resistieron con palos y piedras.


Las jornadas del 9 y 10 de junio del año 1808 fueron de resistencia contra los franceses. Pero también de la destrucción. Cien casas quedaron reducidas a cenizas. Otro centenar inhabitable. Los almacenes también fueron destrozados. La iglesia saqueada. Las cosechas, destrozadas. El pueblo quedó destruido y los vecinos buscaron refugio en las montañas cercanas.

Trabucaires de L'Arboç.

Aquellos hechos han quedado grabados a fuego en la localidad de  L’Arboç. Y están presentes en la memoria colectiva. La torre del campanario de la iglesia todavía muestra una muesca producida por uno de los cañonazos franceses.

El Gegant
En la localidad está la calle que recuerda a los héroes que resistieron al hostigamiento de los atacantes y destaca que el gegant de la localidad, el Chabrán, tiene el nombre del general que dirigió a las tropas que asolaron la localidad.

Con motivo del 210 aniversario de aquella resistencia heroica y que un ataque que obligó a L’Arboç a comenzar de cero, el Ayuntamiento y diversas entidades del municipio han organizado un fin de semana de conferencias, exposiciones y recreaciones históricas  que ha acuñado en el lenguaje del Penedès una expresión que plasma el caos y la barbarie. Foc a l’Arboç.

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