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'Gato' Meléndez: Es más fácil jugar en la NBA que ser un Globetrotter

El ‘Gato’ Meléndez es el único latino de los Harlem Globetrotter que visitará la TAP este sábado a las 17.00

Jaume Aparicio

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El Gato Meléndez y Briana Hoops Green en la presentación del espectáculo. PERE FERRÉ

El Gato Meléndez y Briana Hoops Green en la presentación del espectáculo. PERE FERRÉ

Sabemos que los Globetrotters son el equipo de baloncesto más querido, pero su significado va más allá. ¿Qué son los Harlem Globetrotters?

Es un equipo que comenzó en 1926, en Chicago (Illinois, EEUU) -con el nombre de Savoy Big Five- para dar la oportunidad a los jugadores afroamericanos de poder jugar a baloncesto profesional para ganar dinero. Eran tan buenos que el equipo campeón de la NBA, los Minneapolis Lakers. En esa época todos los jugadores de la liga eran  blancos. Ganaron los Globetrotters y rompieron la barrera del ‘color’ en la NBA. El primer jugador afroamericano en ser drafteado, por los Knicks de New York procedía de los Harlem Globet, Nathaniel ‘Sweetwater’ Clifton.

No fue la única barrera que rompieron.

En 1985 fue el género. El equipo incluyó a Lynette Woodard, la primera mujer en convertirse en Globetrotter. Abrió las puertas a que las mujeres pudieran jugar profesionalmente.

Recuerdo que cuando era pequeño y veía a los Globetrotters me convencía de que si jugaran la NBA, la ganarían, seguro.

Y a día de hoy, hay gente que lo piensa. Tenemos jugadores muy buenos. Pero es mucho más difícil entrar a los Harlem Globetrotters que a la NBA. Para ser un Globetrotters tienes que tener una combinación de ser buen jugador y buena persona. Ser abierto para conectar con el público. El jugador profesional juega, saluda discretamente y se va a los vestuarios. Nosotros tenemos una sesión de autógrafos de 30 minutos para darle las gracias al público por su apoyo. 

Eres uno de los pocos latinos que ha sido capaz de jugar con los Globetrotters.

El primero fue el dominicano Orlando Antigua. Después vino el panameño Kevin Daley y yo. Repito, no es fácil. He visto buenos jugadores que no han sabido conectar con el público y no han aguantado ni un día.

Hay una parte muy social en el equipo.

Tenemos programas que hemos desarrollado para escuelas que trata de combatir el ‘bullying’ en los colegios y en internet. O la patrulla de las risas (Smile Patrol) que va a los hospitales. Traemos un poco de la magia a los hospitales. También tenemos un tour militar que visitamos a las tropas. Llevamos 75 años llevando alegría a los soldados que están fuera.

Para ti, los Globetrotters eran... ¿unos dibujos animados?
Sí. Recuerdo levantarme un sábado por la mañana y poner la tele. Estaban dando Scooby-doo y en un capítulo aparecen los Harlem Globetrotters que les ayudan a resolver el misterio. De ahí se convirtieron en The Super Globetrotters con su propio programa. Uno de los personajes, Louis ‘Sweet Lou’ Dunbar, que se sacaba artilugios de ese enorme pelo a lo afro, es uno de nuestros entrenadores.

¿Cuánto te duró esa imagen caricaturizada de los Globetrotters?
Varios años, hasta que un día que los ví por televisión. Eran reales y hacían magia con el baloncesto. Nunca los vi en directo. Los Globtetrotter fueron a Puerto Rico en los 60’ y yo nací en 1979. No lo disfruté en vivo y en directo hasta que me convertí en un Globetrotters. 

De hecho, regresaron a la isla contigo en la plantilla.

En el 2008. Jugué en mi pueblo, Ponce. Imagínate lo que significó para mi. Jugar allí donde empecé y poder representar a mi pueblo con los Globetrotters.

¿De dónde viene el apodo de ‘El Gato’?

Para ir a jugar a baloncesto tenía que recorrer casi cuatro kilómetros que era donde estaban las pistas. Un día, cuando tenía alrededor de 14 o 15 años, decidí seguir a unos gatos callejeros que vio correr hacia un campo de caña de azúcar. Me dí cuenta que la distancia era más corta y empecé a correr por esos campos todos los días. Al final, los gatos empezaron a seguirme y aparecía en la cancha con todo los gatos a mis pies. Así que los muchachos comenzaron a llamarme ‘El Gato’, y se me quedó pegado.

Para acabar. ¿Qué podremos ver en Tarragona este sábado en el espectáculo?

Muchos malabares y mates increíbles. Acción e interacción con el público. No te sorprendas si alguien del equipo te lleva a la cancha. Bailarás y jugarás con nosotros. Es un espectáculo para toda la familia. 

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