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Los eventos deportivos post COVID 19, un reto organizativo doble

El tarraconense Dani Buyo, CEO del Gran Fondo World Tour y co-director de la Ultra Trail Tarragona, analiza en este artículo el nuevo escenario que tienen empresas organizadoras, asociaciones o clubs

Dani Buyo

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Salida de un grupo de ciclistas femeninas. FOTO: Photoset.es/ GFWT

Salida de un grupo de ciclistas femeninas. FOTO: Photoset.es/ GFWT

Los eventos de participación popular, “running”, ciclodeportivas, triatlón o gran fondo se enfrentan a un doble reto; después de verse forzados a reubicar las fechas en algunos casos; el primer reto supone cómo mantener al participante motivado a varios meses vista para que mantengan su inscripción, mantenerlo informado y en forma para un otoño que se presenta muy denso en cantidad de eventos. Desafortunadamente en algunos casos ha supuesto la cancelación de la edición del año en curso, poniendo en una situación delicada algunas empresas organizadoras, asociaciones o clubs.

Y un segundo reto operativo, cómo adaptarse a las nuevas normas sanitarias que impondrán las autoridades competentes, y que no están del todo claras aun pero supondrán una reducción en numero de participantes en algunos casos; que sumadas a las dificultades económicas de los patrocinadores o instituciones locales que apoyan; pondrá el foco en la gestión eficiente de recursos por parte de los organizadores.

Recopilemos a continuación algunas soluciones ya adoptadas por pruebas gran fondo de la geografía internacional que pueden ayudar a mantener a flote el nutrido calendario cicloturista:

Cambiar el formato de salidas, entrega “wellcome pack”, dorsal, “Briefings” virtuales, pasa por ser una de las primeras soluciones necesarias; y que evitaran imágenes de mareas rosa, naranja o otros colores de maillot. Salidas multitudinarias de miles de corredores sorteando caídas, frenadas imprevistas.. Unas salidas visualmente espectaculares con música y cuentas atrás épicas, pero que generan una tensión en los primeros kilómetros hasta el paso de los primeros kilómetros en muchos de sus participantes.

Estos cambios se aplican ya desde hace tiempo en Estados Unidos o Canadá , con las “Rolling Start”, que permiten pasar por la línea de salida durante una amplia franja horaria y reservando pelotones o grupos de salida de treinta a cuarenta ciclistas; que se pueden agrupar por club, grupos de edad, grupo de amigos o por tiempo estimado de finalización.

Estas soluciones pueden no satisfacer al perfil más competitivo que participa en gran fondo, pero es solucionable con las salidas denominadas élite como primer grupo que agrupa el perfil más competitivo y que al ser más pequeño es más controlable a nivel de restricciones de tráfico, policía y control de cruces.

Este modelo se aplica en el Giant Seorak Gran Fondo, con dos pelotones élite (masculino y femenino) que toman la salida 5 minutos antes de la salida de los populares, donde los cerca de 5000 participantes salen en una salida abierta durante una hora donde el “chip” se activa al pasar por la línea de salida automáticamente. También aplica esta solución en Noruega la Styrkeproven, donde además de disponer de 5 puntos diferenciados de salida según la distancia, también realizan las inscripciones asignando una hora de salida, con grupos de nivel lo más similar posible en función del tiempo que consideran que les tomará completar el recorrido; siendo asignados a una hora de salida ya conocida desde el momento de formalizar la inscripción, reservando un pelotón élite para los mas competitivos también con salida diferenciada en tiempo respecto al resto.

Suiza, en el “Cyclotour du Leman”, pone en las carreteras que dan la vuelta alrededor del Lago Leman a cerca de 3.500 ciclistas con salidas en tres puntos diferenciados en grupos de no más de 30 ciclistas, que se inscriben por grupos, clubs o tiempo estimado de salida. En este caso se trata de una marcha no competitiva, pero que es admirable bajo el impacto que genera en el tránsito de la región, donde solo impacta a nivel de cortes de tránsito en tramos de unos cientos de metros en los paseos ribereños de Lausane, Ginebra o Evian. O el caso más representativo puede ser Sudafrica, en la Amashova Durban Classic, que pone en carretera a cerca de 10.000 ciclistas por grupos, desde los élite hasta los amateurs de perfil más tranquilo en grupos no mayores de cincuenta ciclistas por pelotón, separados por unos minutos con salidas a la vez separadas físicamente.

Son soluciones conocidas pero que las circunstancias actuales forzarán a las organizaciones más latinas del sur de Europa a adaptarse a ellas para establecer en esta nueva normalidad.

Dani Buyo
Gran Fondo World Tour ® CEO y co-director Ultra Trail Tarragona

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