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Natxo González, máxima presión

El técnico del Zaragoza vive su momento más delicado justo antes de la visita del Reus, donde consiguió registros para la historia. La televisión aragonesa ha hablado de ultimátum si no gana el sábado ante su exequipo. 

Marc Libiano

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Natxo González, durante el partido ante el Rayo en la Romareda. Foto: Aránzazu Navarro

Natxo González, durante el partido ante el Rayo en la Romareda. Foto: Aránzazu Navarro

El destino resulta tan caprichoso e inimaginable que ha puesto en una encrucijada a Natxo González (Vitoria, 1966), por números mejor entrenador de la historia del CF Reus, ahora inquilino del vertiginoso banco del Real Zaragoza. El sábado, en el estadio de La Romareda, un museo de fútbol añejo, el pasado y el presente del técnico vasco vivirán sentimientos encontrados. No sólo el atractivo romántico invadirá la cita. A Natxo, el fútbol le ha situado en el foco. Más bien, el delicado momento por el que atraviesa su Zaragoza, con 18 puntos en la tabla en 15 fechas, dos menos que el mismo Reus.

El pasado viernes, la contundente derrota del Zaragoza en Almería (3-0), ante un rival hundido por la escasez y que había prescindido de Ramis horas antes, abrió la veda de las críticas hacia un equipo que se ha evaporado. En el arranque, el juego le sostenía, aunque los resultados no terminaban de llegar. Desde el batacazo en el derbi aragonés ante el Huesca (3-1), cuestión de 20 días, el histórico Real parece haberse derrumbado. La credibilidad que otorga el fútbol también ha desaparecido. El primer señalado por el exigente entorno maño tiene nombre y apellidos, Natxo González Sáenz.

El técnico da instrucciones a sus jugadores. Foto: Aránzazu Navarro /Heraldo 

El entrenador fichó por el Zaragoza este verano como apuesta personal de Lalo Arantegui, el padre del nuevo proyecto del club. Éste tuvo que ingresar cláusula para rescindir con el Huesca, tras construir allí una propuesta ganadora. Arantegui ha confiado su suerte y su tiempo en Natxo, al que examinó con lupa en su etapa en Can Reus. El aval del ejecutivo zaragocista ha conseguido frenar algo el golpe. En el club se ha mantenido un estado más paciente con respecto a otros tiempos, aunque la presión exterior se ha disparado tras la goleada y la mala imagen de Almería.

La televisión aragonesa llegó a asegurar el domingo por la noche que el futuro de Natxo puede pender de un hilo, que si el Zaragoza no gana los dos próximos envites (Reus y Sporting) podría prescindir del técnico. En todo caso, la máxima presión se ha instalado alrededor de una plantilla de buen potencial, diseñada para, por lo menos, pelear la promoción. Justo días antes de la visita del Reus. La vida y su curiosidad. 

Natxo ya gestionó instantes de inquietud en la capital del Baix Camp. Precisamente, en ese escenario manejó con autoridad las sospechas. No sólo eso, salió ileso y creció a raíz de la dificultad. Existen ejemplos claros. El año del ascenso, el Reus viajó Elda a poco más de un mes para el final de la fase regular, inmerso en la inestabilidad. Justó allí dio con la tecla, un 1 de mayo de 2016. El 0-4 relanzó al Reus hacia el ascenso de forma imparable. El último mes del equipo resultó una barbaridad. 

Natxo González, en la Romareda. Foto: Aránzazu Navarro/Heraldo 

Durante el curso pasado, ya en el capítulo de plata y después de firmar una primera vuelta deslumbrante, los rojinegros, con Natxo a la cabeza, no esquivaron la irregularidad en la parte crucial del curso. Se presentaron en el derbi ante el Nàstic a dos puntos de la zona de quema. La histórica victoria en el Nou Estadi de Tarragona, con el gol final de Máyor, renació al Reus. Curiosamente un 1 de mayo de 2017. Un año después de Elda.

La tranquilidad
Ante la dificultad, Natxo siempre se ha expresado bajo el prisma de la calma, aunque las realidades de Reus y Zaragoza son antagónicas. En su nuevo hábitat debe convivir con una presión propia de una casa acostumbrada a la élite de Primera División. Para lo bueno y para lo malo, Zaragoza es especial. 

La tranquilidad ante los gabinetes de crisis de este entrenador de enormes conocimientos tácticos se expondrá en el escaparate de La Romareda el sábado, de nuevo ante 20.000 ojos analizadores, entregados si su Zaragoza vuela o críticos feroces si éste ni siquiera anda. Todo ello ante el Reus, su Reus, en el que logró el crecimiento profesional con un trabajo de quilates, de registros para la enciclopedia.

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