Intraemprendimiento: ventaja disruptiva para la competitividad de la empresa

El intraemprendimiento se concibe como la actividad emprendedora llevada a cabo dentro de organizaciones ya existentes. Los intraemprendores son las personas que trabajan en estas organizaciones y que son capaces de impulsar iniciativas rompedoras dentro de la misma

Alfred Arias

Whatsapp

El término intraempredimiento fue acuñado por el investigador Gifford Pinchot en 1985, y se entiende como la capacidad de desarrollar e implantar comportamientos y una mentalidad emprendedora en el seno de las organizaciones, auspiciado por el liderazgo de éstas, mediante el descubrimiento, evaluación y explotación de nuevas oportunidades de negocio, con el con el fin de potenciar su competitividad y, consecuentemente el empleo y desarrollo profesional de los colaboradores intraemprendedores.

Generalmente, esta mentalidad está vinculada con la innovación, bien sea de proceso, producto o servicio, por ejemplo, el desarrollo de nuevos productos o la incorporación de nuevos atributos a los ya existentes.

De acuerdo con lo anterior, ¿cuáles son los atributos y características que definen a los intraemprendedores? En realidad, muy semejantes a las de los emprendedores de toda la vida, es decir: fijación y compromiso hacia objetivos desafiantes, enfoque hacia la consecución del logro, capacidad para asumir riesgos, autoconfianza y autoestima, pasión y perseverancia en las ideas y propuestas, excelencia en el trabajo en equipo, resiliencia al verse sometido a presión, flexibilidad y versatilidad, perspicacia para «cazar al vuelo» las oportunidades, y capacidad organizativa y de planificación.

Las organizaciones deberían valorar como «mirlos blancos» este perfil de colaboradores.

Entonces, ¿Cuál es diferencia principal entre emprendedor e intraemprendedor? Pues la única es que los primeros parten de cero y fundan una compañía, mientras que los segundos forman parte de una organización ya existente y ayudan a impulsar a sus compañías hacia el éxito. Los dos comparten valores y están alineados con el objetivo.

Las organizaciones deberían valorar como «mirlos blancos» este perfil de colaboradores, ya que les permiten acometer un proceso continuo de mejora, innovación y desarrollo de nuevas propuestas de procesos, productos y servicios. 
Entonces, ¿cuál es el ecosistema que deben cultivar las organizaciones para poder aprovechar y explotar todo el potencial de «sus» intraemprendedores?

  • Conocimiento del entorno en el que se desenvuelve la organización El intraemprendedor tiene que conocer a la perfección el modelo de negocio de la organización en la que está, su estructura organizativa y vivir la cultura para, de ese modo, poder tener éxito en la implementación de sus proyectos e iniciativas.
  • Facilitar la búsqueda e identificación de nuevas oportunidades El intraemprendedor es una persona proactiva por naturaleza y que actúa sin que nadie se lo pida, proponiendo al equipo nuevas oportunidades que logren aprovechar todo el entorno en el que se desarrolla la actividad de la organización.
  • Poner a su disposición toda la información necesaria Prácticamente todas las decisiones que deben tomarse en el proceso de desarrollo de nuevos procesos, productos o servicios deben basarse en datos concretos y transparentes, por lo que la disponibilidad de toda información relevante debe estar fácilmente accesible y al alcance del intraemprendedor.
  • Networking Los intraemprendedores deben disponer de la autoridad y autonomía para gestionar su red de contactos y ampliarla según los intereses que tenga cada organización, puesto que esta red les permitirá afrontar con mayores garantías de éxito las nuevas iniciativas que surjan.
  • Orientación al cliente Es clave que las organizaciones faciliten que los intraemprendedores conozcan perfectamente al cliente, con sus motivaciones, temores, expectativas, deseos, para de esta forma poder desarrollar productos y servicios que le aporten deleite y valor diferencial.

Temas

Comentarios

Lea También