Xavier Sabaté ‘O hay energía renovable en Catalunya o perdemos posibilidades de desarrollo’

El presidente de Logistics Green New Deal en BCL sostiene que en pocos años el hidrógeno puede ser necesario para proporcionarnos el 20% de nuestras necesidades energéticas industriales y de movilidad

Núria Pérez

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Xavier Sabaté tiene como objetivo llevar la transición energética a todos los polígonos logísticos catalanes, aprovechando aprofitar sus ocho millones de metros cuadrados para captar energía del sol e incluso con minimolinos de viento.

Xavier Sabaté tiene como objetivo llevar la transición energética a todos los polígonos logísticos catalanes, aprovechando aprofitar sus ocho millones de metros cuadrados para captar energía del sol e incluso con minimolinos de viento.

Tras una larga y variada trayectoria como político, con cargos tanto en el Ayuntamiento de Tarragona (concejal y teniente de alcalde) como en la Generalitat (diputado en el Parlament, conseller de Governació y Delegat del Govern a Tarragona) o en la Diputació de Tarragona o el Congreso, Xavier Sabaté (Flix, 1953) es responsable de proyectos de Medioambiente del Port de Barcelona desde 2015 y presidente de  Logstics Green New Deal en Barcelona-Catalunya Centre Logístic desde julio del año pasado. Sabaté reconoce que «nunca había realizado una actividad tan gratificante, con tantas posibilidades de innovar y de mejoras aplicadas a  la salud de los seres vivos» como ahora.

El presidente de Logistics Green New Deal en Barcelona-Catalunya Centre Logístic sostiene que hay mucha gente implicada en la transicioń energética. Entre ellas destaca como ejemplo de innovación, de economía circular y de accionariado popular la planta de biogás producido con residuos orgánicos que hay en La Galera. 

  • Cuando hablamos de transición energética ¿de qué hablamos?

Tendríamos que hablar de cambios de modelo productivo, de hábitos de consumo y de valores. Sarkozy pidió un «nuevo orden» que regule el capitalismo con la moral. De eso hace doce años y el capitalismo ha cambiado pero, a peor, porque tenemos un planeta y una especie humana con peores perspectivas. Y como en todas las crisis quien más sufre son las personas que forman parte de sectores de riesgo por su edad o condición física o porque tiene menos recursos, peor acceso a servicios de salud, a la educación. Hay un problema también de desigualdad social. Hay que seguir luchando. 

  • ¿Cuál es su diagnóstico de la crisis climática?

El aumento de enfermedades y de la mortalidad prematura asociada a la contaminación, así como la desaparición de miles de especies son inaceptables. Si la contaminación del aire se produjera en el agua y por nuestros grifos manara agua negra, nos rebelaríamos. Si Elon Musk hubiera vertido líquido tóxico en un río habría actuado la Fiscalía. Fue al espacio contaminando el aire y buena parte de la opinión pública aplaudió. Lo peor es la falta de conciencia de la emergencia climática. El Planeta Tierra sobrevivirá pero los seres que vivimos en él cada vez tendremos peores condiciones de vida si no actuamos contundentemente.

  • ¿Qué balance hace de la cumbre de Glasgow?

No puedo ser optimista. La comunidad científica dice que los compromisos son insuficientes o se aplazan algunos gobiernos han falseado datos. Jeremy Rifkin insiste en el peligro de extinción, igual que Obama, Al Gore, Greta Thumberg... No se toman las medidas adecuadas y podemos estar ya fuera de plazo. Parece que nos resignamos a vivir peor, a respirar peor y morir antes y ceder este mundo que hemos degradado en los últimos cincuenta años como nunca a los actuales niños y jóvenes. 

  • Hay quien habla de que estamos en la primera línea de una oleada de cambio masiva y precipitada que rivaliza con la Revolución Industrial. ¿Lo ve así? 

Sí, la revolución industrial llegó con el carbón que condicionó el modo de vida, las relaciones sociales, las laborales, el consumo, incluso los valores. La actual revolución también provocará grandes cambios: la propiedad de la producción de la energía se distribuirá mucho más, mejorará de la calidad del aire, la salud y la esperanza de vida; cambiará hábitos y horarios. El hidrógeno verde se generará cuando luzca el sol o sopla el viento. La fábrica de hielo del Puerto de Barcelona adaptará la producción a los horarios de luz solar, como la Cooperativa Agrícola de la Fatarella cuando ponga en marcha la tostadora de avellanas porque ambas tendrán la energía más barata en el horario de máxima insolación con la fotovoltaica que instalarán. 

«El autoconsumo será fundamental pero sobre todo si es compartido tanto residencial como industrial» 

  • ¿La emergencia climática actual nos impone hablar de decrecimiento?

Hablar de decrecimiento energético sí. Debemos consumir menos energía y no solo eléctrica. Y moderar el consumo de minerales. La escasez que vivimos estos días es solo un aviso de lo que vendrá si no cambiamos. En una generación consumiremos el doble que hoy y en 25 años habremos consumido tanto como en toda la historia del ser humano si no cambiamos. Los productos tienen que utilizarse mucho más tiempo y tienen que pensarse para ser recuperados al final de su vida útil. Y aprovechar toda la materia orgánica para transformarla en biogás porque no todo lo vamos a poder hacer con electricidad.

  • Se habla mucho de descarbonizar la producción pero no tanto de la logística. ¿Cómo se hace y qué importancia tiene? 

Se hace sustituyendo los combustibles fósiles que llevan carbono y por lo tanto producen dióxido de carbono (CO2) y otros gases tóxicos como NOx e introduciendo combustibles renovables que no contaminan: electricidad, biogás, sintéticos, hidrógeno… La logística no es solo transporte sino también actividades asociadas como el almacenaje, preparación de pedidos, etc.

  • ¿Qué valoración hace de la modificación del decreto de energías renovables que acaba de aprobar la Generalitat? 

No solucionará la necesidad de generación masiva de energía renovable ni la falta de aceptación social en algunas comarcas. Espero que en la tramitación parlamentaria se mejore. Todos los municipios deberían destinar una parte de su territorio a generar energía renovable. También se deben establecer más compensaciones para las comarcas dispuestas a generar más energía de la que necesitan: energía más barata, un canon energético como el de los años 80 y un mayor porcentaje en las subvenciones de los gobiernos para programas de desarrollo serían medidas que favorecerían la aceptación social y el reequilibrio.

  • ¿Qué papel tendrá el autoconsumo en las renovables?

Fundamental, pero será más relevante si es autoconsumo compartido tanto residencial como industrial para que cuando a uno le sobre energía la pueda aprovechar otro. Porque si cada uno solo procura solucionar sus necesidades energéticas en su nave industrial o en su casa, por el camino perderemos mucho espacio. Hay que aprovechar todos los metros cuadrados posibles de los tejados. Pero con ellos solo tendremos para un 25% de nuestras necesidades. Habrá que sumar un 2% del territorio de Catalunya (64.000 hectáreas) y una parte del mar donde se genera viento aprovechable.

  • Vamos tarde en la transición energética. ¿Qué se ha hecho mal?

Vamos muy tarde sí, sobre todo en Catalunya. En los últimos años hemos tenido unos gobiernos que se preocupaban de otras cosas . Hay que tener las ideas claras y la determinación de llevar a cabo políticas serias aunque en algunos casos sea difícil. Para ello hay que informar, mediar y compensar.

«Tenemos que hablar de cambios de modelo productivo, de hábitos de consumo y de valores»

  • Cuesta tomar decisiones impopulares...

Bien explicadas creo que son decisiones populares. El 80% de la población está de acuerdo en implantar energía renovable. No puede ser que unas minorías impidan el desarrollo, el cambio imprescindible para mejorar la salud de la ciudadanía y su economía. O hay energía renovable en Catalunya o perdemos posibilidades de desarrollo.

  • ¿Es factible llegar a 2030 con el 50% de la producción de fuentes renovables? 

En España sí. En Cataluña será lamentable si no lo logramos. El Govern debe tener una actitud más decidida y establecer medidas de compensación para las comarcas dispuestas a generar energía renovable. Y en las empresas hay que incorporar en las agendas la energía como algo estratégico. Si la energía viene de fuera, dependeremos de otros y la pagaremos más cara. Y las energéticas tradicionales tienen también que cambiar, ser flexibles, adaptarse, aceptar inversores pequeños en sus inversiones. Dejarán de ser monopolio pero serán necesarias porque precisamos más de 120.000 millones de euros y no los puede aportar el sector público ni las cooperativas o las comunidades energéticas.

  • ¿Daremos el salto necesario con parques eólicos de cinco megavatios?

No. porque tenemos que sustituir toda la energía contaminante y peligrosa. Solo hablando de electricidad, para el año 2050 tendremos que haber multiplicado por 2,5 con energía renovable el total de toda la electricidad generada en Cataluña en 2020 con renovable, nuclear, hidráulica y gas, y estamos muy lejos. Añadamos para usos industriales y de transporte pesado otras energías como la solar térmica, la biomasa, biocarburantes y biogás. Solo un ejemplo: para sustituir los 3 grupos nucleares solo con energía eólica serían necesarios 1.600 molinos de 5 megawatios cada uno. O 20.000 hectáreas de fotovoltaica.

«Se deben establecer más compensaciones para las comarcas dispuestas a generar más energía de la que necesitan»

  • No queremos renovables pero tampoco líneas de alta tensión. ¿Qué pasará si siguen bloqueándose los parques eólicos?

Catalunya perdería una gran oportunidad. ¿Queremos continuar dependiendo de otros intereses, de otros territorios y de otros países para proveernos de energía? ¿Importaremos hidrógeno de Arabia que ya está pensando cómo traerlo a Catalunya? Es de locos no defender la autosuficiencia energética en un país como el nuestro que dispone de recursos naturales suficientes. No se entiende ni desde el punto de vista económico ni del impacto ecológico que genera la energía traída desde lejos.

  • ¿Entiende que  comarcas de Tarragona digan que ya producen  suficiente energía?

Puedo compartir que se diga que hasta ahora se han hecho las cosas mal y que algunos piensen que sus territorios solo son extractivos de un bien básico mientras que el desarrollo se produce en otras comarcas. Por eso deben establecerse medidas de apoyo, compensaciones y un aprovechamiento de la energía en el mismo sitio donde se produce en la medida de lo posible. Eso sin olvidar que hay comarcas en Catalunya a las que tendremos que llevar energía porque no pueden producírsela.

  • ¿Qué papel jugará en esta transición el Valle del Hidrógeno?

Muy importante. pero tiene que ser verde es decir generado con energías renovables y no como el gris utilizado hasta ahora que que en su obtención se libera mucho CO2. Tarragona es pionera en esta iniciativa. En pocos años el hidrógeno puede ser necesario para proporcionarnos el 20% de nuestras necesidades energéticas industriales pero también de movilidad sobre todo del transporte pesado.

  • ¿Y las nucleares?

Las zonas de Ascó y Vandellós cuando cese la actividad de las nucleares pueden convertirse en reservorios o almacenes de energía. Quienes empezamos a escribir en Catalunya sobre el papel del hidrógeno hace cuatro años no lo hicimos pensando precisamente en ese papel que pueden jugar los comarcas nucleares de Catalunya. Ahora no se habla todavía porque no se ve esa necesidad como inmediata pero no hay otra opción más que almacenar energía si queremos un país 100% renovable. En esos almacenes nuestras comarcas pueden jugar un gran papel y y el hidrógeno verde va a ser fundamental

  • ¿Puede haber un gran apagón energético en Europa?

Sin electricidad no nos vamos a quedar y menos en España donde tenemos el doble de capacidad de generación de la que consumimos. Otra cosa es el gas. Ahí no me atrevo a predecir nada.

  • Las medidas para abaratar la luz no han funcionado. ¿Una eléctrica pública es la solución? 

Las medidas que hasta ahora el Gobierno de España ha puesto en marcha han funcionado porque si no, la energía eléctrica todavía sería más cara. Hay que generar más energía renovable para que la electricidad sea más barata. Una eléctrica o energética pública –el Govern no ha precisado si va a ser energética o sólo eléctrica- no lo entiendo como una solución para que la energía sea más barata. Pero yo soy partidario de que el sector público entre también en el negocio energético para defender mejor los intereses de los ciudadanos y acabar de romper los monopolios y los oligopolios que hasta ahora han decidido lógicamente según sus intereses.

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