Química circular para la sostenibilidad

Muchos productos que se consumen hoy en día son posibles gracias a procesos químicos 

| Actualizado a 18 marzo 2022 12:06
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Desde la revolución industrial, la tasa de consumo de recursos (naturales) ha crecido exponencialmente. Nuestra calidad de vida depende de los productos disponibles y utilizamos cada vez más recursos para responder a los deseos de consumo de toda la humanidad. Actualmente, el uso global de combustibles fósiles como el petróleo y el gas natural supera la tasa de renovación de estos procesos naturales. En las próximas décadas nos enfrentaremos una escasez de recursos, por lo que debemos encontrar formas alternativas de satisfacer las demandas sociales de energía, materiales y productos que sustentan nuestra calidad de vida.

Muchos de los productos que se consumen hoy en día son posibles gracias a procesos químicos que proporcionan los precursores de los productos finales. Ejemplos ilustrativos de esto incluyen los recubrimientos protectores presentes en teléfonos y ordenadores, cosméticos, medicamentos y baterías de iones de litio. A pesar de que todos los procesos químicos se han modificado para hacerlos lo más sostenibles posible, en su mayoría dependen del uso de materias primas fósiles y no siempre están optimizados en términos de sus requisitos energéticos. Científicos en todos los ámbitos de producción deben cambiar como enfocan los procesos productivos que hasta ahora estaban definidos por varios parámetros como la selectividad y el coste. Parámetros alternativos incluyen el uso de energía, el perfil de residuos, o si los recursos necesarios para producir son baratos, (bio)disponibles y reciclables. Este último aspecto forma parte de un enfoque circular, que en el mundo científico se ha vuelto central para abordar algunos de los mayores desafíos globales, como la contaminación (también de plástico) o el acceso a energías renovables y agua potable.

Entender que los recursos de nuestro planeta son finitos ha provocado un cambio de paradigma en nuestra sociedad, que aboga por la economía circular y, por ende, por la química circular. La percepción de la ciudadanía, políticos y científicos sobre las soluciones para los desafíos globales actuales está clara: las soluciones deben ser sostenibles. Para lograrlo, necesitamos tener un papel mucho más activo para establecer nuestro futuro y conservar nuestra calidad de vida.

Por ello, el Instituto Catalán de Investigación Química (ICIQ) apuesta por tecnologías sostenibles que aborden estos retos y aporten las soluciones de mañana sin afectar al medio ambiente. Parte de la investigación del ICIQ está dedicada a nuevas formas de recolectar y usar energía renovable, mientras que otras actividades de investigación se centran en los problemas asociados con la conversión de biomasa en productos químicos, polímeros y materiales. Un buen ejemplo de nuestra labor en este sentido es el consorcio TriPyr que, trabajando a ambos lados de los Pirineos, utiliza desechos basados en ácidos grasos para convertirlos en plásticos.

La investigación en el ICIQ ayuda a comprender la necesidad de mejorar la sostenibilidad. Educa y prepara aún más a las generaciones más jóvenes para un futuro más sostenible, mientras trabaja en tecnologías de vanguardia que amplían los límites de nuestro conocimiento y aseguran un futuro circular y sostenible para toda la humanidad.

Arjan W. Kleij, líder del grupo de investigación 'Activación, catálisis y valorización de pequeñas moléculas' del ICIQ y profesor de ICREA.

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