Turismo, petroquímica y logística se alían en la costa

El proyecto Cal·lípolis Next Generation quiere acelerar once intervenciones de la mano de la Unión Europea

| Actualizado a 15 abril 2021 12:58
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Alianza sin precedentes en la Costa Daurada entre el Port de Tarragona, la industria petroquímica y el Ayuntamiento de Vila-seca para impulsar los tres sectores estratégicos para la economía del territorio como son la química, la logística y el turismo. Todos ellos comparten objetivos dentro del Cal·lípolis Next Generation, un macroproyecto que suma once intervenciones, que supondrán una inversión de 260 millones de euros y que aspira a los fondos europeos para hacer frente a la crisis provocada por la pandemia.

El plan es ambicioso. Nace con la idea de que la Unión Europea permita acelerar en el plazo de cinco años el conjunto de intervenciones previstas en las instalaciones portuarias y la franja litoral tarraconense. Se trata de un ámbito de 164,3 hectáreas, con una importante complejidad por la convivencia entre los distintos sectores, en el que quiere actuarse para ofrecer una solución sostenible para su ordenación y desarrollo económico. 

Los tres actores principales son el Port de Tarragona, Repsol y la administración local de Vila-seca. Sin embargo, entre los colaboradores se encuentra la Universidad Rovira i Virgili, el Instituto de Hidráulica Ambiental de la Universidad de Cantabria, las empresas tecnológicas Prodevelop SL y Portel Logistic Technologies, además de la asociación empresarial APPORT.

Con el Cal·lípolis Next Generation, el Port de Tarragona prevé poder acelerar el desarrollo de la Zona de Actividades Logísticas (ZAL), un proyecto que prevé la construcción de una urbanización de 915.000 metros cuadrados, con una inversión de 30 millones de euros, que debe permitir potenciar la actividad logística y que supondrá la creación de 4.200 puestos de trabajo directos e indirectos. Se aprovecharía la inversión para mejorar la conectividad ferroviaria, una inversión de 62,5 millones de euros que, por otro lado, que debe contribuir a la potenciación y desarrollo mediante la provisión de un mayor volumen de tráfico de mercancías. 

Otro de los proyectos que está relacionado es el del nuevo contradique de Els Prats (86,5 millones de euros), que debe contribuir a proteger el puerto por el costado sur, desarrollando nuevas áreas portuarias, que permitirán la implantación de nuevas empresas, generando nuevos tráficos marítimos y nuevas actividades económicas. Esto es vital para que entre en acción otro de los protagonistas del proyecto. Se trata de la empresa Repsol, que tiene previsto trasladar la monoboya a mar abierto, para desviar los tráficos existentes al interior de las instalaciones portuarias, en aguas cerradas; más seguro y con menos impacto que ahora, frente a la costa. Asimismo, la empresa petroquímica instalará dos almacenes enterrados cubiertos en el área de instalaciones marinas de Repsol, que permitirán dar cabida a la descarga de barcos alojados a la zona portuaria. 

El conjunto de estas intervenciones se ha diseñado para facilitar el desarrollo económico del territorio, aportando soluciones más verdes y sostenibles para la costa. Y aquí es donde entra en juego el tercer actor protagonista de esta alianza, el Ayuntamiento de Vila-seca y por ende el sector turístico que verá que, con la construcción del nuevo contradique de Els Prats se desarrollará una nueva zona marítima que facilitará la implantación de nuevas actividades económicas vinculadas al uso turístico.

Cal·lípolis Next Generation también incluye la recuperación y restauración del espacio natural incluido en la Red Natura 2000, formado por unos 370.000 metros cuadrados, en los que se prevé potenciar el ecosistema de humedales costeros, creando una laguna de agua interior y regenerando un sistema de dunas costeras.

Otra de las intervenciones que se han previsto es la recuperación ambiental del paseo marítimo de La Pineda, un municipio que también se verá beneficiado por el proyecto conjunto entre el Port de Tarragona y la Universidad de Cantabria, para diseñar e implantar un sistema sostenible y definitivo para la regeneración, estabilización y protección de la playa, evitando de esta forma la regeneración y aportación de arenas, que cada año tiene que hacerse. Finalmente, se incluye también la regeneración del ecosistema marino a partir de la construcción y colocación de biotopos.

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